jueves, 7 de julio de 2011

A cuatro años del 7 del VII del 2007



Los católicos conscientes sabemos lo que significó el Motu Proprio Summorum Pontificum publicado por SS. Benedicto XVI el 7 de Julio del 2007, lo sabemos, lo celebramos y lo recordamos. Es una fecha fácil de retener en la memoria, 7 del 7 del 7, inolvidable. Inolvidable para los católicos de buena voluntad; otros, sin embargo, sospechamos que desearían borrarla de la crónica.

Los que celebramos y damos gracias no desconocemos, todo lo contrario, la sorda oposición que se mantiene activa y militante contra el Motu Proprio y su intención. Es una oposición intra-católica que oculta una - no sé si consciente o inconsciente - voluntad contra-católica; el grado de consciencia o inconsciencia opositora si sé que se mide según la distancia del catolicismo que, justamente, supone la esencia del Motu Proprio. La esencia del Motu Proprio es la Misa Tradicional; la médula del Catolicismo, también.

A cuatro años del siete de Julio del 2007, todavía no se han calmado las aguas. La instrucción del pasado 13 de Mayo es una prueba más de la no-quieta no-pacífica recepción del documento papal. Se disimulan aquiescencias, se presentan coartadas de conformidad, pero la resistencia ha sido, es y va seguir siendo tenaz.

En España (y me repito, pues el caso se ha convertido en uno de mis mono-temas) no ha habido un sólo obispo católico que se haya atrevido a celebrar gustosamente según la 'forma extraordinaria' (salvo las conocidas excepciones de Cañizares allende nuestras fronteras y Ureña, en dos anecdóticas ocasiones histórico-conmemorativas: un rito exequial y una Misa). Cuatro años y ni una sóla demostración de buena voluntad católica por parte de nuestra Jerarquía.

Item más: Se nota una bien trabada oposición oficiosa, una especie de consigna (no sé si de la CEE, no sé si de espontanea co-iniciativa, no sé si de cripto-conciliábulo prelaticio) de no promover, de no dar cancha. Como la sentencia que escuché en directo de labios de un prelado -"No conviene crear necesidades".

Pero cuando aparecen las 'necesidades', se despachan sub mínimis, con displicencia, con ánimo reductivo y voluntad mínimo-condescendiente, casi con repugnante oficialismo, con tendencia a marcar out el tema y señalar outsiders a los solicitantes y los implicados.

Lo peor, sin embargo, es lo que todos los afectados sentimos y callamos: ¿Por qué no Benedicto? ¿Por qué no la cabeza, el autor del Motu Proprio? ¿Por qué después de cuatro años el Papa no ha celebrado públicamente la Misa que él, motu proprio, feliz y santamente ha restaurado? Las razones se nos echan encima como una losa cuando nos explican, sotto voce, las presiones y las tensiones en la Curia. Y nos creemos la excusa cuando sabemos quienes forman la Curia. Y las curias, las otras curias de más allá, las extra-urbe.

Se nota, sin embargo, que la resistencia es muy cercana, que el foco de la actividad contra-Misa tradicional católica es europeo, muy europeo. Un formidable grupo de presión vaticanosegundista con refuerzos juanpablistas que hacen imposible que el Motu Proprio prospere y alcance sus objetivos que son (entiendo yo):
  -1º exámen-reflexión -2º restauración-sanación -3º integración-reasunción.

Del statu quo al día de hoy, valga este patente documento como ilustración de lo dicho:




Este es el texto escrito de lo que se oye en el yutube, primero la voz en off de la locutora y después la transcripción-traducción de las palabras de Lombardi (los subrayados en negrita son míos):

En 2007 Benedicto XVI permitió que se volviera a celebrar la Misa según la liturgia de antes del Concilio Vaticano II, sin necesidad de un permiso especial. Durante tres años, obispos de todo el mundo han informado al Vaticano de los problemas que han encontrado al aplicarlo. El Vaticano ha publicado ahora las respuesta a estos problemas. El documento es la Instrucción “Universae Ecclesiae”.

Lo firma el cardenal William Levada. Precisa por ejemplo que quienes participen en esta liturgia no podrán oponerse a la celebración por la forma ordinaria y deben reconocer al Papa como pastor supremo de la Iglesia universal.

P. Federico Lombardi:

Quienes piden esta forma extraordinaria no pueden polemizar. Se cita en el número 19, “no puede de ninguna manera sostener o pertenecer a grupos que se manifiestan contra al validez o legitimidad de la forma ordinaria y sobre la autoridad del Papa como pastor de la Iglesia universal. Así que si un grupo pide esto porque considera que el otro rito de la Misa no es válido, no se le permite”.

El documento confirma que se podrá celebrar esta liturgia siempre que un grupo suficientemente numeroso de personas lo pida si no interrumpe el horario habitual de la parroquia. Quienes lo solicitan pueden ser de distintas parroquias o diócesis.

La instrucción concreta las requisitos especiales que debe cumplir el sacerdote. Deberá conocer el latín al menos para entender y pronunciar bien lo que está leyendo.

P. Federico Lombardi:

Es difícil encontrar sacerdotes que conozcan esta liturgia. Que conozcan todos los gestos particulares, porque es difícil y si no se ha practicado por un tiempo, aprenderlo es complicado. Se tiene que conocer bien el latín y también lo que se hace, cómo se celebra”.

El Papa pide a los obispos que adopten las “medidas necesarias” para la correcta ejecución de esta “forma extraordinaria” de la Misa. Pero les pide que sus seminaristas la conozcan.

P. Federico Lombardi:

Se ve la dificultad que tienen los obispos en encontrar sacerdotes idóneos, porque no es que abunden los sacerdotes en general y mucho menos para este tipo de celebración. Así que se les pide que enseñen el latín en los seminarios. Porque es algo importante, es de cultura general”.

La Misa Tridentina es íntegramente en latín, el sacerdote celebra de espaldas a los fieles en voz baja y sin diálogo con la asamblea. También las lecturas son distintas, incluyen menos textos del Antiguo Testamento y sólo sigue el Canon Romano, mientras que en el misal actual hay cuatro prefacios que el sacerdote puede elegir libremente.

No sé si cabrían más expresiones descalificantes, preñadas de prejuicios, inductoras de desvalorizaciones, en tan breve secuencia de texto y palabra. El redactor de la noticia se ha esforzado en presentar la Instrucción sobre el Motu Proprio de la forma más desfavorable posible, sin atacar de frente, pero dejando en evidencia el tema. Tampoco parecen espontáneas las palabras de Lombardi, cargadas de insinuaciones de sospecha y desconfianza.

¿Qué concepto sacarían Uds. si tuvieran que hacerse un juicio del Motu Proprio, de la Instrucción Universae Ecclesiae y de la Stª Misa Tradicional (la católica y universal durante siglos, la sustituida en 1969 por el Misal de Pablo VI) según lo que dice Lombardi y la redacción de esa agencia 'oficiosa' del Vaticano?

Pues háganse cargo de que esas son las tendencias y las voluntades que corren e imperan en Roma. En otros sitios, en el extra-radio católico, figúrense.

Mientras, la descomposición y deformación de la liturgia católica sigue su progresivo avance, con obispos activos o pasivos que actúan o consienten o ignoran. Los mismos que se horripilan si un cura les pide celebrar públicamente la Misa tradicional, o un grupo de fieles solicitan la Misa de siempre en su parroquia.

El problema litúrgico católico no es un problema de fieles, es un problema de sacerdotes y obispos. Dado que los obispos ni hacen ni dejan hacer, la clave de la recuperación estaría en los sacerdotes. Pero los curas están impedidos porque no pueden celebrar cum populo sin autorización expresa del obispo. En un aberrante caso de hipocresía respecto a lo más sagrado, a los sacerdotes se les permite celebrar en privado, de forma quasi-vergonzante, pero se les impide celebrar con los fieles motu proprio, por propia iniciativa, sin esperar que los fieles lo pidan.

 ¿Nunca se puede tomar la iniciativa cuando se trata de hacer el bien?, ¿hay que esperar la demanda?

Quizá la razón que ronda por la mente de nuestros prelados es que la Misa tradicional no es buena, no es beneficiosa, no es aconsejable, no es oportuna, no es adecuada, no es apta. Y por eso las reticencias, y por eso las negaciones, y por eso las dejadeces, y por eso las displicencias, y por eso las desganas, y por eso las resistencias, y por eso las negativas.

Y por eso las cosas que dice Lombardi, el portavoz oficial de la Santa Sede, tan contradictorio, tan desazonador, tan confundente, tan irritante.

Sin embargo, los católicos conscientes pensamos, creemos y mantenemos que, por la gracia de Dios, el 7 del 7 del 7 se abrió una puerta que no se va a cerrar.

Oremus!

+T.

domingo, 3 de julio de 2011

Eminentísimos ladridos


No sé cómo tomarán ustedes esto, si trágico o si cómico. Yo lo dejaría en patético irónico, con desmejoría para el protagonista (quizá inconsciente) y desprecio crítico para los autores (deliberadamente conscientes). Sea como sea, la escena es ridícula, tratándose de quien se trata: El Cardenal (entonces Cardenal Protodiácono) que proclamó el Habemus Papam! de Benedicto XVI, hace seis años, ahora no clama el habemus, sino que hace esto:



Muchas reflexiones y consideraciones a propósito se me pasan por la cabeza, todas reticentes, ninguna aprobatoria. Soy de los que creen en el valor y el significado de la dignidad, las sagradas y eclesiásticas por encima de todas y primero que ninguna. Por eso me afecta la escena del Emmº Medina Estevez.

¿Dónde ha quedado la gravedad, la consciencia de saberse y de saber estar adecuadamente? No reclamo el moiré ni la capa magna con cola, pero me incomoda esa vestimenta (los calcetines, of course) y la exposición a esos medios, ese programa, esas pantomimas.

¿Qué pretende un hombre de Iglesia (por no decir, con todo sentido, un 'príncipe de la Iglesia') cuando se desnivela de esa manera, cuando se degrada de tales modos?

Por excusar, digamos que es el chocheo, que le pasa a cualquiera. En Villamanrique de la Condesa recuerdan cuando a Don Pedro de Orleans le daba por ponerse a ladrar con los perros, los perros del palacio, allá cuando dió el último bajón y languidecía imperialmente junto a las marismas.

Conque digamos que lo del Emmº y Revmº Medina Estevez es - debe ser - algo de eso.

¿Y la Iglesia? ¿Anda tan desconcertada como ejemplarizan sus prelados más conspícuos? Porque si antaño un cardenal nepotista, mundano y opulento arruinaba a la Santa Iglesia Romana, estas cosas, estas frivolidades, ¿no afectan hoy a la Santa Madre Iglesia?

Yo estoy convencido de que sí.

&.

viernes, 1 de julio de 2011

Ronda a su Corazón


La moderna edición del Breviario (Liturgia de las Horas) en español trae para himno de Laudes de la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús un precioso poema de los Soliloquios de Lope de Vega que canta a la llaga del Corazón de Cristo. Es el alma la que canta, conmovida por el amor herido del Señor, su amor sacrificado.

Aunque prefiero rezar con el Breviario antiguo, conservo entre mis preferidas esta copla de Lope, cargada de sentimientos de sincera conversión que se desbordan ante la contemplación del Corazón de Jesús, herido por nuestros pecados y abierto para nuestra salvación.

Los versos, tal y como aparecen en la versión del Breviario, están incompletos. Estos son los originales de Lope, sin recortes:


Hoy, para rondar la puerta
de vuestro santo costado,
Señor, un alma ha llegado
de amores de un muerto, muerta.

Asomad el corazón,
Cristo, a esa dulce ventana,
oiréis de mi voz humana
una divina canción.

Cuando de Egipto salí
y el mar del mundo pasé,
dulces versos os canté,
mil alabanzas os di.

Mas ahora que en vos veo
la tierra de promisión,
deciros una canción
que os enamore, deseo.

Muerto estáis, por eso os pido
el corazón descubierto:
para perdonar, despierto;
para castigar, dormido.

Sí decís que está velando,
cuando vos estáis durmiendo,
¿quién duda que estáis oyendo
a quien os canta llorando?

Y aunque él duerma, Señor,
el amor vive despierto:
que no es el amor el muerto;
vos sois el muerto de amor.

Que si la lanza, mi Dios,
el corazón pudo herir,
no pudo el amor morir,
que es tan vida como vos.

Corazón, de mi esperanza
la puerta tenéis estrecha:
que a otros pintan con flecha
y a vos os pintan con lanza.

Mas porque la lanza os cuadre
un enamorado dijo
que a no haber puerta en el Hijo
¿por dónde se entrará al Padre?

Anduve de puerta en puerta
cuando a Vos no me atreví,
pero en ninguna pedí
que la hallara tan abierta.

Pues como abierto os he visto
a Dios quise a entrar por Vos
que nadie se atreve a Dios
sin poner delante a Cristo.

Y aun ese lleno de heridas
porque sienta el Padre Eterno
que os cuestan, Cordero tierno,
tanta sangre nuestras vidas.

Vuestra Madre fue mi estrella,
que, siendo huerto cerrado,
a vuestro abierto costado
todos llegamos por ella.

Ya con ansias del amor
que ese costado me muestra,
para ser estampa vuestra,
quiero abrazaros, Señor.

La cabeza imaginé
defendieran las espinas,
y hallé mil flores divinas
con que el desmayo pasé.

Porque ya son mis amores
tan puros y ardientes rayos
que me han de matar desmayos,
si no me cubrís de flores.

Cuando a mi puerta salí
a veros, Esposo mío,
coronada de rocío
toda la cabeza os vi.

Mas hoy, que a la vuestra llego,
con tanta sangre salís,
que parece que decís:
- Socórreme, que me anego.

Ya voy a vuestros abrazos
puesto que descalza estoy;
bañada en lágrimas voy,
desclavad, Jesús, los brazos.


Soliloquios amorosos de un alma a Dios  contiene expresiones que adelantan algunos conceptos vinculados a las revelaciones del Corazón de Jesús  medio siglo antes de que comiencen las revelaciones a Stª Margarita (27 de Diciembre de 1673; Lope muere en Madrid en 1635). Reconociendo la alta inspiración y sensibilidad religiosa - quasi mística - de Lope, estas intuiciones de confianza en torno al Corazón de Cristo no son algo novedoso ni enteramente original, puesto que se fundamentan en la Sgdª Escritura, muy particularmente en las epístolas de San Pablo y el Evangelio y las Cartas de San Juan. De estas dos fuentes brota toda la inspiración que se desborda más tarde en los deliciosos escritos de San Bernardo, de San Buenaventura, de Santa Gertrudis, y van avanzando una comprensión del misterio del Corazón del Señor que luego alcanzaría su madurez explícita en las revelaciones de Stª Margarita Mª de Alacoque y la obra de San Claudio de la Colombière.

Pero los Soliloquios de Lope tiene sello agustiniano, desde su mismo nombre. El tema de la conversión y la respuesta a la gracia de Cristo, hace pensar en la influencia de Malón de Chaide, un autor muy en sintonía incluso formal con los Soliloquios: Cada uno de ellos comienza con una rima en octosílabos seguida de una glosa espiritual, con este esquema:

Introducción : Por tan extraños caminos / van mis pasos derramados...

1er Soliloquio : Dulce Jesús de mi vida...

2º Soliloquio : Venid Señor celestial / que os llamo de lo profundo...

3er Soliloquio : Manso Cordero ofendido / puesto en una cruz por mí...

4º Soliloquio : De mi descuido, Señor, / dicen que teneis cuidado...

5º Soliloquio : Dulcísima vida mía / en Quien la inmortal está...

6º Soliloquio : Ojos ciegos y turbados / si pecados son venenos...

7º Soliloquio : Hoy para rondar la puerta / de vuestro santo costado...

El árranque de los versos da idea de su contenido, como un apunte de inicio y declaración del fondo.

En los versos de Lope se usan los recursos típicos de la lírica del Siglo de Oro, y dice mucho con poco. Como cuando alude al mito de Cupido (el amor con flecha) contraponiéndolo a Cristo (el amor con lanza -> la que le hirió el costado -> la que abrió su corazón manante sangre y agua):

"...que a otros pintan con flecha
y a vos os pintan con lanza."


Todo lo que expone la Deus Charitas est de Benedicto XVI, lo apunta Lope con dos versos de exquisito conceptismo.


El soliloquio 7º es el que contiene los versos al Corazón de Jesús "...para perdonar despierto / para castigar dormido". Una invitación a la confianza en la misericordia que brota de aquel manantial inagotable de gracia y amor santo.

El gusto franciscano asoma por aquí y por allá, con ecos del p. Francisco de Osuna y fray Bernardino de Laredo. Hasta traza con dos pinceladas una semblanza de la estigmatización y el abrazo de Francisco al Serafín:

Ya con ansias del amor
que ese costado me muestra,
para ser estampa vuestra,
quiero abrazaros, Señor.


Y esto suena (me suena) al Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz:

Cuando a mi puerta salí
a veros, Esposo mío,
coronada de rocío
toda la cabeza os vi.


Es gustoso rezar con Lope de Vega. Un católico sincero que nunca disimuló sus pecados pero que tocó la lira de los místicos con una competencia que muchos santos nunca tuvieron. Gracias que Dios da a unos, y a otros no.

Por mi parte, sólo se trata de un apunte, un pellizco de poesía y devoción para perfumar la Solemnidad del Corazón del Señor.

¡Viva su Corazón por siempre!


Cor Iesu Sacratissimum, miserere nobis, salva nos!

Ex Voto

+T.

jueves, 30 de junio de 2011

Destruir el sacerdocio católico




El LXº aniversario de la ordenación sacerdotal del Papa Benedicto XVI se está celebrando a la vez que se está sufriendo, en estos mismos días, un duro y despiadado ataque contra el Sacerdocio Católico. Si fuera una arremetida de extraños, externa, no nos importaría. Lo que nos alarma y debilita es que los atacantes proceden de nuestras mismas filas, obispos y sacerdotes católicos decididos a arruinar el Orden Sacerdotal tradicional.

Quizá por eso las 60 horas de adoración ante el Santísimo que el Cardenal Prefecto de la Congregación del Clero, Mauro Piacenza, sugirío como regalo especial a Benedicto XVI: Que cada diócesis dedicara al Papa sesenta horas de oración y adoración ante el Santísimo Sacramento expuesto, para entregarlas luego al Papa como un precioso obsequio sacerdotal. En mi parroquia se están ofreciendo tres jornadas de adoración, entre SS. Pedro y Pablo y el Corazón de Jesús, que es el Viernes. Los fieles que asisten saben que están rezando por el Papa, pero la mayoría de los orantes ignoran que están ofreciendo una súplica muy especial por el Sacerdocio Católico.

El embate se gesta en Europa. Procede de aquellas mismas fuerzas/tendencias que, según algunos comentadores e historiadores del Vaticano 2º, cambiaron la orientación y controlaron el desarrollo del Concilio gracias a una estudiada estrategia de intervención y ocupación de determinados puestos y mecanismos dentro y fuera del aula conciliar, con tan grande exito que uno fue el Vaticano IIº preparado por Juan XXIII y otro el Vaticano 2º que presidió y clausuró Pablo VI. Si entonces se dijo que el Rhin habia desembocado en el Tíber, ahora se corre el mismo riesgo.

Hará dos o tres semanas, el vaticanista Andrea Tornielli, en su blog Sacri Palazzi, avisaba de la conjura que se tramaba en Alemania: Una serie de movilizaciones a favor de la supresión del celibato sacerdotal, con apoyos y declaraciones explícitas que provenían no sólo de grupos de activistas des-católicos, sino que incluían también a representantes de algunas formaciones políticas:

Ocho señalados miembros, políticos en activo, de la CDU-Christlich Demokratische Union(Unión Demócrata Cristiana) dirigieron el 21 de Enero pasado una carta a los Obispos alemanes en la que exponían su convicción de que el celibato sacerdotal no era ya conforme con la cultura y la sociedad modernas, al menos en Alemania, donde sería uno de los motivos que hacen alejarse a los fieles de la Iglesia. Por eso los políticos democrata-cristianos firmantes de la circular opinaban que la Iglesia Católica Alemana debía emanciparse de las prácticas y dictados de Roma y proceder a la ordenación sacerdotal de hombres casados.

Una semana después de esta carta, el diario Süddeutsche Zeitung sacaba a relucir unas declaracioens del año 1970, en las que el entonces profesor Dr. Joseph Ratzinger se mostraba favorable a discutir una eventual reforma de la disciplina del celibato de los sacerdotes.

Cerrando la campaña, a la semana siguiente salió también a la luz un tercer documento rubricado por 144 teólogos alemanes, austriacos y suizos, pidiendo al Papa que procediera a las reformas progresistas que necesitaba urgentemente la Iglesia, puesto que (estas eran sus palabras) "...la Iglesia necesita ya sacerdotes casados y mujeres que desempeñen el ministerio eclesial".

El vaticanista Tornielli especulaba con que todo esto se prepraba como prólogo ambiental de la visita de Benedicto XVI este verano, en Septiembre, a Alemania. Se supone que la reclamación de la supresión del celibato será uno de los asuntos que se pongan sobre la mesa del Papa, para que decida. Por lo menos, como dicen los peticionarios, para Alemania.

¿Una exención/dispensa del celibato sacerdotal otorgada a petición de una conferencia episcopal, para un determinado territorio, unas determinadas diócesis? Parece absurdo, contra toda razón pastoral. Sin embargo, gran parte de las reformas e innovaciones post-conciliares se han hecho por ese procedimiento 'particular', desde la práctica de la comunión en la mano a la aprobación de diversas plegarias eucarísticas: Lo que fue una petición-demanda de alguna conferencia episcopal suiza o alemana u holandesa, que Roma aprobó y concedió a esas iglesias particulares, fue luego adoptado por otras diócesis de otros países, y al cabo de poco se extendieron por toda la Iglesia, con suma rapidez.

Así, de esta forma, entiendo yo que pudiera darse el golpe de gracia al asunto del celibato sacerdotal, una de las señas de identidad de la Iglesia Católica más contradichas y atacadas por los enemigos (externos e internos) del catolicismo.

Aprovechando como cierta coartada la asunción del clero casado procedente del anglicanismo que profesan su comunión con la Iglesia Católica dentro de los Ordinariatos que se están erigiendo para su recibimiento e integración; exponiendo los numerosos casos de hecho, reconocidos y aceptados, de abandono del celibato que viene siendo común en algunas diócesis europeas, sobre todo en Alemania y Austria; argumentando que es una urgente necesidad social, pastoral y familiar, regular la situación de todos estos casos, en atención al bien espiritual, moral y personal de estos clérigos y sus esposas. Etc. etc. etc.

Así, con consideraciones por el estilo, mutatis mutandis, se han perpetrado (en otros casos, para otras cosas) pequeños, medianos, grandes y desafortunados abusos. Que después se han aceptado eclesial y socialmente sin más oposición que la de los católicos conscientes que ven y examinan y concluyen estupefactos.

Ciertamente, si se procediera a la reforma de la disciplina celibataria el impacto sería mayúsculo. Y el daño para la Iglesia, mayor todavía. ¿Podría, así y todo suceder? ¿Estaríamos a las puertas de una decisión de semejante magnitud y calado?


Si me inquietan las cosas que pasan y las noticias que nos llegan de las muy des-catolizadas diócesis europeas (Holanda, Alemania y Austria sobre todo), lo que pasa en España me inquieta lo mismo. Como muestra, valga la serie quasi copiada de la secuencia alemana que publica esta semana uno de los órganos más activos y reconocidos del des-catolicismo español:

El 80% de los curas austríacos, a favor de abolir el celibato. Más del 50% se piden la ordenación sacerdotal de las mujeres

En esa web, entre la semana pasada y lo que llevamos de esta, se ha publicado en portada el escándalo del patriarca de Lisboa, la tesis feminista de la escandalosa abortista Sor(?)Forcades, y ahora esto (sin contar otros artículos concomitantes, passim). Siempre decantándose, más o menos implícita o explícitamente, a favor de los escandalizadores.

En España no estamos - creo yo - como en Austria. Pero en España, los sacerdotes que renegaron de su ministerio y se casaron son un grupo de presión intra-eclesial con mucha fuerza. Paradójicamente, cuentan con la simpatía y el reconcimiento de una parte muy notable de nuestra Jerarquía.

Un dato: En esa misma página que publica la escandalosa estadística de los curas austriacos, cuento entre sus colaboradores y bloggers habituales, por encima, sin entrar en detalles: 2 cardenales españoles, 2 cardenales hispanoamericanos, 1 cardenal italiano, 1 arzobispo y varios obispos y eméritos españoles y americanos. Junto a estos prelados, en esa web escriben varios ex-clérigos, entre ellos algunos famosos activistas del movimiento contra el celibato, como Antonio Aradillas (un auténtico 'pionero'), así como un selecto bloggerío con elementos de la kale-borroka kontra-katólica, desde Pagola a Castillo pasando por Gonzales Faus, Arregui, la Caram y otros especímenes por el estilo. Seguro que todos ellos-ellas super conformes con la erradicación del celibato, la ordenación de las hembras y la extinción de todas y cada una de las notas tradicionales de la Iglesia Católica.

Teniendo en cuenta y considerando que en la Iglesia 'Tradición' equivale a 'esencia', todos estos reivindicantes quieren y persiguen la extinción de la Iglesia Católica y su sustitución por ellos sabrán qué.

Su movilización para la supresión del celibato es un paso más, uno de especial gravedad, una batalla que está planteada y que, a estas alturas, ignoro cómo pueda acabar.

Por eso -además de dar gracias por los 60 años de sacerdocio de Benedicto XVI - rezamos estos días ante el Sacramento.

Y habrá que rezar más, mucho más.

+T.

martes, 28 de junio de 2011

Joven promesa


Como el desnorte es grande y los desvaríos múltiples, los desatinos se han vuelto el pan con lágrimas de cada día. Y el muestrario es universal, con episodios ejemplares en el villorrio de al lado y en la punta de la Cochinchina, por todos sitios.

En nuestra España, no sé a qué cráneo privilegiado le ha dado por 'apostar' (temible pseudo-concepto, si grave en política más funesto todavía en religión) por prelados jóvenes, de apenas dos lustros de experiencia pastoral. Hay ya varios de esta, digamos, talla. Si resultan buenos y validan la 'apuesta', demos gracias a Dios. Pero como salgan petardos, o mediocres, que Dios tenga misericordia de los pobres que tengan que aguantar a semejantes.

Del bisoño prelado de Solsona apenas sé lo que ha aparecido en los medios. pero lo que en los medios ha salido me eriza el vellón del cogote. Primero fueron unas fotos que corren por ahí, del día de su ordenación episcopal. Digamos que son entre chic y naif, instantáneas que captan je ne se quoi que te dejan no sabiendo toda ciencia trascendiendo. Inefables impresiones, dejémoslo ahí.

Pero luego hay más. Por ejemplo esta entrevista publicada en ABC la semana pasada, con el mitrado solsonés hablando de sexualidad, que es - como todo el mundo sabe - un tema de conversación muy adecuado para un obispo de Solsona (o de Pekín). Yo, que en concepto episcopal soy sanamente ultramontano, no me imagino al obispo ideal que tengo en mente diciendo que:

"...Hay una pulsión en el género humano, el deseo sexual, que si uno no lo humaniza pues es fácil que empiece por el derrotero de intentar descubrir qué es el placer venéreo, el placer sexual, y que le sepa a poco porque, en el fondo, el placer sexual, cuando no va unido al amor verdadero, siempre deja como vacío"

Es que - me dirán - los tiempos han cambiado. ¿Es que - pregunto yo - los obispos han cambiado con los tiempos? ¿Y los pecados, también han cambiado? ¿Y las virtudes? Si me dicen que justamente por eso dice el obispo Novell lo que dice, por los tiempos, por los cambios, yo no me quedo satisfecho con la respuesta, al contrario.

Me quedo con el interrogante de por qué en un mundo híper-sexualizado un obispo junior tiene que hablar de lo mismo en dialecto neo-episcopal pretendiendo hacer malabarismos en la cuerda floja de la exposición, con la consabida reiteración del concepto 'amor', con variaciones idealizadas y una ausencia quasi absoluta del concepto 'virtud' (que al caso requeriría pronunciar palabras/contenidos como castidad, pureza, continencia, pudor, etc.).

El resto de lo que dice es una secuencia de antropologismo teológico juanpablista, muy de moda. Discurso que en boca de un estudiante del Laterano puede disculparse, porque es lo que hay. Pero dicho en boca de un obispo (aunque sea un obispo jr.) desazona bastante.

Pero aun me faltaba por ver el youtube que una conocida web incluyó al lado de la entrevista, supongo que para mejor ilustrar al obispo junior Novell:



¿Puede un obispo (aunque sea clase jr.) alternar en un programa donde se escarnece, ridiculiza, injuria y satiriza a la Iglesia contínuamente? ¿Es honroso para un obispo (no obstante la categoría jr.) aparecer en un programa de tv como ese?

Claro que existen malos ejemplos previos. Recuerdo las entrevistas al Cardenal Fray Amigo Vallejo, en un programa de varietés en el que delante del cardenal entrevistaban a un travesti-drag-queen y después del Cardenal seguía la entrevista a un cantante de rap-macarra-porrero. Muy fraternal todo, de muy buen tono franciscano-buenagente-to er mundo é güeno.

¿Los frutos de todo esto? Lo ignoro. Imagino que el locuaz prelado Novell (ep. jr.) los recogerá. Con todos los años que se le auguran a su prometedor curriculum podrá cosechar los frutos que den esas entrevistas, tan divertidas.

Conste que no pongo en duda su buena intención. Aunque reconozco que dudo mucho de sus resultados.

¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? Mt 7, 16

p.s. Se me olvidaba: El comentario sobre el clero ortodoxo, es de lo más cutre, ofensivo y despreciativo que he leído nunca. Si así piensa y a esas fuentes de información se atiene, el mitrado Novell, obispo mocito, tiene mucho que prosperar en prudencia, discreción y eso que los oficialistas de la CEE llaman en sus papeles 'caridad pastoral'. Espero que le hayan dado un buen tirón de orejas, porque tal descalificación merece un excelentísimo rapapolvos. Por no hablar de ecumenismo. Y tampoco de prejucios xenófobos. Desde la frontera catalana, precisamente.


+T.

domingo, 26 de junio de 2011

Una Jerarquía dudosa

Esta mañana leí con un inquieto desagrado la noticia en el blog de Andrea Tornielli: Las palabras del Cardenal sobre las 'mujeres sacerdotes'. Después leí la entrevista tal cual ha sido publicada en la prensa portuguesa, hace unos días: El Cardenal-Patriarca dice que las ordenaciones de mujeres llegarán cuando Dios quiera. A las pocas horas, una de las páginas oficiosas del des-catolicismo español publicaba la noticia, con subrayados: El Patriarca de Lisboa dice que no hay razones teológicas para excluir a las mujeres del sacerdocio.

Esa misma web de noticias sacaba también hoy unas declaraciones del mismo estilo de la escandalosa Teresa Forcades, la benedictina proabortista, que ha publicado un libro sobre 'teología feminista' en el que sostiene tesis como esta, que aparece como titular del artículo: No es Dios quien prohíbe a las mujeres el acceso al sacerdocio.

Que la Forcades diga eso, se supone. Como se suponen mayores y peores aberraciones que probablemente pajarearán por la mente perversa de esta pseudo-monja, un baldón para su comunidad (me temo que tan degenerada como la propia Forcades) y una prueba más de la nula voluntad de la Jerarquía para penar canónicamente el disenso inmoral y la afirmación y difusión de doctrinas heterodoxas. La Forcades hace ya años que debería haber sido amonestada, juzgada y exclaustrada. No se ha hecho, no se hace, y la corruptora, con su hábito y su soberbio predicamento, campa a sus anchas, violando conciencias e infectando su entorno.

Lo que no se espera uno es que un Cardenal de la Santa Romana Iglesia diga, matenga y difunda especies tan nocivas, falsedades tan perniciosas y doctrinas tan profundamente anti-católicas. Si la Forcades debería estar despachada con pena canónica, el Patriarca de Lisboa debería haber sido depuesto de su sede ipso facto, y haberle obligado a renunciar a la púrpura y el capelo. Que ni una cosa ni la otra ocurran, es prueba de la enorme y enfermiza debilidad de nuestra Iglesia y de su Jerarquía.

Lo que dice el Cardenal Policarpo atenta contra una doctrina fundamental de la Iglesia, pues al afectar al sacerdocio sagrado y su esencia, toca a todo lo que del sacerdocio depende: el magisterio y la custodia del Depositum Fidei, la garantía de la sucesión apostólica y las funciones sagradas de regir y santificar. Pensar en una alteración fuera de todo orden recibido y transmitido, supone una descomposición real del Orden Sagrado tal y como Cristo quiso constituirlo y su Iglesia lo ha mantenido por reconocida e inmutable voluntad de su Fundador.

En las palabras del insensato Patriarca lisboeta, tal y como se recogen en la desafortunada y escandalosa entrevista, se entiende que el prelado banaliza la misma voluntad de Cristo al dejar entender que la tradición del sacerdocio neotestamentario es algo dependiente de circunstancias propias de la mentalidad y los usos del aquella época (la de Cristo), pero no fundamentado en la explícita y definitiva voluntad de Dios. Dicho con las mismas palabras del Emmo. Policarpo, 'el sacerdocio de la mujer llegará cuando Dios quiera'.

Al mismo tiempo, con un desdén otra vez escandaloso (escándalo es la inducción y/o incitación al mal y al pecado), desprecia uno de los actos magisteriales más claros y de más peso (quizá el que más) del pontificado de Juan Pablo IIº, cuando definió que la iglesia no había recibido de Cristo ni tiene (ni tuvo, ni tendrá) la potestad de conferir el Orden Sacerdotal a las mujeres. Repito que la perversión y el daño de las declaraciones del Cardenal Policarpo son inauditas.

Al paso del escándalo y teniendo en cuenta el bajo relieve relativo del prelado en cuestión (un arzobispo sin especiales méritos, con los 75 cumplidos, un cardenal de cuota nacional, sin más reconocimiento que el debido a su cargo), nos preguntamos cuántos miembros del Colegio Cardenalicio compartirán las erradas opiniones expresadas por el Cardenal Policarpo.


¿Aventuramos una lista? ¿En quiénes piensan Uds.? ¿A quién incluirían? ¿De quién sospecharían? A ver...Martini ya no, porque a efectos de cónclave ya no cuenta; ¿Schonborn? ¿Lehner? ¿Ravasi? ¿Maradiaga? ¿Kasper? ¿Vingtrois? ¿Algún español? Ya he dicho alguna vez que no soy adicto a los listines de los prelados, que no llevo cuenta salvo de unos pocos, los más vistos y oidos. Por eso no puedo jugar con muchos nombres. Pero me consta que cada uno de estos que he nombrado tiene sus compadres (dicho sea con la mejor intención conceptual).

¿Se imagina estas fuerzas, estas influencias, estos purpurados de opinión como la de Policarpo reunidos en Cónclave? ¿Y si saliera un elegido con la misma o parecida doctrina de Policarpo? Todo es posible, todos los que estén serán elegibles. Todos.

Nunca imaginé en boca de un cardenal palabras tan necias y malignas como las dichas por Policarpo. Si las ha dicho, se supone que no son fruto de la improvisación, sino que han estado rumiándose, tomando cuerpo de idea, de opinión.

Junto con la abolición del celibato, la reivindicación del sacerdocio femenino es una de las notas más características del des-catolicismo. Yo pensaba que la amenaza más próxima sería el ataque contra el celibato clerical. Pero las indecentes declaraciones del Patriarca lisboeta han encendido todas mis alarmas, en el sentido de que el mal que acecha es más profundo y está más cerca.

Oremus!

+T.

viernes, 24 de junio de 2011

Casos de España


Son cosas que pasan en La Mancha, ese lugar de cuyo nombre etc. Cosas de allí con manchegos como protagonistas, pero con repercusión más allá de las fronteras del lugar de cuyo nombre etc. Me refiero a dos anécdotas, dos episodios, dos casos, según se mire y se evalúe su importancia. Juzguen ustedes:

1) La recién electa (¿ha jurado (o prometido?) ya el cargo???) Maria Dolores de Cospedal (podría haberse apocopado el nombre y llamarse, llanamente, Lola Cospedal, que suena más racial, más manchego, nombre que suena a hembra de rompe y rasga). Ella, iba diciendo, dió el campanazo en Toledo presentándose ataviada de mantilla española en la Misa del Corpus, en la Catedral Primada, que para eso es ella autoridad mayor, y merece sillón circa presbiterium, en primera fila.

La mantilla es prenda que adorna a la más fea, tiene esa gracia; si la que la lleva es agraciada, doble efecto de embellecimiento, pues. Quiero decir que la Cospedala iba la mar de bien, con ese empaque de tronío castizo-goyesco que enviadiarán las extranjeras (comparen ustedes un sombrerillo inglés o un pamelón de Ascot con una mantilla y su peina, y deduzcan efectos: si el sombrerillo ridiculiza y el pamelón frivoliza, la mantilla marca distancias de imponente dignidad (en los matices secundarios de cada porte y su portadora no me meto, sería un mundo)).

Total, que iba diciendo que Doña Lola Cospedal fue al Corpus de mantilla, muy bien puesta. ¿Algún problema? Ninguno, salvo la comisión de un patente sacrilegio, con todo Toledo de testigo, siendo el Primado de España el testigo mayor. Pues resulta que según cuentan, parece ser que Mari Loli Cospedal se acercó a comulgar, y le dieron la Comunión, y comulgó. Némine discrepante.

¿Pasó algo? ¿Se cayeron al suelo los galeros de los Cardenales de Toledo? ¿Se revolvieron en sus tumbas las osamentas de los Primados? ¿Sonó espontáneamente la campana gorda de Toledo, aquella que cuando fue sonada hizo malparir del susto a la Reina, que estaba en El Pardo???

Nada de eso, que no pasó nada. Nada de nada. Doña Mariló Cospedal comulgó, y no hubo nada. De internis neque Ecclesia, que se dice, y es sentencia muy socorrida para estos casos. Pero el caso no fue de internis, ¿verdad señores canonistas? Y siendo en Toledo, y siendo Doña Mari Lola la comulgante, y siendo en Toledo y por el Corpus la Comunión, el suceso es sobremanera de externis, público y notorio. Escandaloso, digámoslo ya.

Porque la susodicha Mari Dolorcitas es malcasada, divorciada, vuelta a rejuntar con divorciado, y hasta se dice, se cuenta, se sabe que fue inseminada (con perdón). Y no digo más ni más detalles porque este blog es decente y lo leen gente decente (y algunos indecentes, reconozco, que se me cuelan y no controlo porque no puedo, ¡¡cachiss!!).

¿Y ahora qué? Se pregunta la España Católica, ¿y ahora qué? Porque la Periquita, la Mindurreta, la Dominguina, la Pablita y la Pepilla, que son de mi pueblo (y el de usted) no son menos que la Cospedala, estando incursas en iguales irregularidades y pecados públicos como la Presidenta Manchega. ¿Y ellas no y la otra sí? O, dicho de otra manera, ¿ella sí y las otras no?

Llegados que hemos a este dilemático cruce de cuestiones, aparece en escena el que hacía falta pa completar el duro:

2) Segñoras y segñores, el Pepe, el Peeepe Bono, hagce saber dos cosas que son dos, dos cosas que dice el Pepe que egcuchen ugtedes con toda la consideración que ugtedes sabrán tener, dice el Pepe, a saber:

- que en Egpaña "...el que crea que el divorcio es algo de relevancia moral, es que no está en estos tiempos"

- que en Egpaña "...quien no está divorciado no es mejor persona que quien se ha divorciado"

- que en Egpaña "...hasta quien va a ser Reina de España es una mujer divorciada"

(ver aquí gacetilla del suceso)

Y dichas estas tres verdades, el animal (político), se ha quedado tan Pancho-Sanza (sic), con los ojos de sapo de la noche/sapo cancionero, y la boca en reposo momentáneo para recuperarse del triple exabrupto (con la eg intercalada).


Y ahora, señoras y señores mios, el lio. Porque la pelota está en el tejado y a ver quién le pone el cascabel al gato (que una es gata, en este caso). Que son dos cascabeles (sin segundas significaciones): Uno es frenar en seco a la devota comulgante, ¡sooo mula! Y el otro es dar tapabocas al oráculo manchego, ¡quieeeto borrico!

¿Y habrá Primado, Presi de la CEE, portavoz delegado de la comisión episcopal de medios, que se atreva a decir, a poner los puntos sobre las ies, a clavar dos buenos rejones a sendas reses berrendas?

¿A que no? ¿A que todo se queda en nada? ¿A que la vida sigue igual, como la copla del otro?

Dos excursus, con la venia:

a) De todas formas, sea lo que sea, contémplese el caso desde una perspectiva positiva y considérese que ya estamos en España como en los USA de los EEUU, con el dilema de las Comuniones de politicones y politiconas, si se puede o no, si se debe o no. Para que luego digan que estamos en crisis, si lo que estamos es cada día más cerquita del american way of life, y todo aquello.

b) Aunque el Bono sea un animal (político), el tercer pildorazo, el que canta por fandango la situacion de la futura Queen of Spain (aujourd'hui Principesa Asturianesa) es un pincho de tortilla española de los que hay que pasar con vino tinto y gaseosa, para no atorarse.

Ea. Pues a esperar. A ver qué pasa, si pasa.

Con la JMJ a la vuelta de la esquina.

Y con estos calores in crescendo, señoras y señores mios.

&.

miércoles, 22 de junio de 2011

¿Sí o No? ¿Y por qué sí? ¿Y por qué no?


Ya he confesado alguna vez que mi ideal episcopal, el obispo ideal que tengo en mente, es un obispo mártir con el importante matiz del martirio consumado. Por ejemplo, al que se ha celebrado hoy, San Juan Fisher de Rochester, le tengo una gran simpatía. A los demás, si son santos, les profeso la veneración debida, a unos más, a otros menos, a algunos la mera formalidad exigida por su inscripción en el Santoral; incluso hay Santos Obispos a los que ni siquiera conozco y meto en la Communio Omnium Sanctorum, y se acabó. De todas formas, estos prelados Santos no suelen ser problemáticos. Los problemáticos son los vivos y activos, los que ejercen actualmente el ministerio episcopal. Esos son los preocupantes, para la Iglesia en general y las almas en particular.

Por ejemplo, vean qué jaleo, qué lío, qué confusión, qué contradicción en menos de un mes:

1) Rouco dice que la 'Ley de muerte digna' no es una ley de eutanasia

2) Blázquez opina también que el anteproyecto no es una ley de eutanasia

3) La Conferencia Episcopal advierte de que la Ley de Muerte Digna, podría encubrir prácticas eutanásicas


Como Rouco y Blázquez son perros viejos (perdón: prelados con mucha experiencia, obispos con muchas tablas, he querido decir); como están duchos en el arte del capotazo, la verónica, el natural y el pase de pecho, dijeron eso pero dejaron abierta la gatera con alguna excusa (Rouco dijo que si él no había estudiado con detenimiento el texto, que sus colaboradores tenían una primera impresión, etc; Blázquez decía y seguidamente remitía a un ulterior estudio-documento de la CEE, etc...) La declaración de Rouco fue noticia el 26 de Mayo; la Blázquez es del 28 de Mayo, y la sospecha de la CEE se ha publicado esta tarde mismo, 22 de Junio.


Comentaban los avispados que la suspensión de hostilidades Rouco-Zp (es decir, Obispos-Gobierno sociata) se debía a la JMJ, para no enrarecer el ambiente, para no meter chinas en el zapato, para no crispar, en suma. Con la JMJ encima, a dos meses del evento, no convenía armar guirigays.

Pensábamos los conscientes - tampoco sin detenernos a estudiar la letra menuda del proyecto de ley, sólo conjeturando, desde nuestras primeras impresiones - que la ley de Zp era una ley eutanasista, con todas las flexibilidades, trampas, excepcionalidades y encubiertos, para que funcionara de hecho y con derecho como una ley de eutanasia. Adelantaba, además, pormenores escalofriantes como el aviso de que no se permitiría la objeción de conciencia de médicos y personal sanitario-hospitalario, detalle este suficientemente alarmante, a nuestro corto entender. Si yo lo conocía, seguro que Rouco y Blázquez también lo debían saber. Pero dijeron que no, que no había problemas con la ley, que de eutanasia nada. Eso dijeron.

¿Qué ha pasado? ¿No conocían bien el borrador de la ley de Zp y ahora sí? ¿No habían estudiado detalladamente el anteproyecto de ley y ahora sí? ¿Qué ha sucedido en estas dos-tres semanas? ¿Porqué la CEE sospecha y advierte ahora?

Pues resulta que ha sucedido que un seglar, con dos pares, ha publicado una estupenda, contundente y bien argumentada crítica a la ley de eutanasia encubierta de los sociatas de Zp. Algunos de ustedes habrán leído el artículo de Ollero, que corre por internete desde hace ya una semana:

Reflexiones ante el anteproyecto de ley español sobre el final de la vida

Se publicó en prensa nacional. Y a los pocos días se incluyó en uno de los boletines de Zenit, el enlace que he puesto.

Andrés Ollero Tassara es un señor, un sevillano, católico practicante, un reputado y experto jurista, un catedrático de los de verdad, de los que son conscientes de lo que supone semejante grado docente. Merece la pena leer su texto, aunque no se tengan rudimentos de jerga legal, porque se entiende con claridad lo que dice desde el principio, con sus argumentos. Aunque nos conste su fe, no arguye desde la fe, sino desde la razón y el derecho. Es un maestro exponiendo, examinando, distinguiendo, considerando, concluyendo.

Ha dado a nuestros mitrados (y a sus colaboradores, y a sus expertos) una sustanciosa lección de altísima competencia moral. Pienso.

Lo que las mitras no decían (por circunstancias, por accidentalidades, por malentendidas discreciones, por espúrias prudencias...???) lo ha dicho alto y claro Don Andrés Ollero, un señor que entiende.


¿Y ahora qué? ¿Dónde quedan las impresiones y el primer diagnóstico de las primeras cabezas de nuestra Jerarquía? ¿Se retractarán debidamente, entonarán un mea culpa? ¿Explicarán por qué aquella primera impresión? ¿Desconocían la mente del legislador, era la primera vez que se enfrentaban a una ley sociata encubierta o flagrantemente contraria a la Moral Cristiana, a la Ley de Dios? ¿Pensaron que esta, sobre materia tan delicada, iba a ser diferente? ¿No habían seguido los capítulos del serial de la crónica de una eutanasia anunciada en la agenda de Zp? ¿Desconocían las pre-legislaciones de cuño eutanasista gestadas, tramitadas y aprobadas en algunas regiones autónomas?

Triste, desalentador. Escribo todo esto en torno a la fiesta de Juan Fisher de Rochester, obispo y cardenal, y de Thomas More, ex-canciller, jurista, esposo y padre, los dos Mártires de la fe y la conciencia católica frente a una legislación inicua y el injusto poder de un criminal infatuado.

Si este pequeño episodio (que se olvidará) ha tenido como sub-episodio de fondo la JMJ (que también se olvidará), sería digno de más atento exámen y registro. Tal y como están las cosas, al nivel en qué están los procesos, el dia menos pensado le abren causa de beatificación a alguno de los implicados.

No me figuro que sirviera para mucho, desgraciadamente, como en otros casos (recientes casos). Pero a los conscientes nos recordará por qué no somos complacientes, por qué no aplaudimos, por qué no vitoreamos, por qué nos retiramos con displicencia, y no vamos, y no estamos, y no alentamos.

¿Me siguen Uds.?


+T.