miércoles, 18 de marzo de 2009

Benedicto en África

El dia 3 de Junio, en la fiesta de Ss.Carlos Luanga y compañeros Mártires de Uganda, se lee como lectura hagiográfica del Oficio un fragmento de la homilía pronunciada por Pablo VI cuando su canonización, en 1964. El Papa Montini predicaba emocionado cómo el África de Perpetua y Felicidad y tantos Mártires de la Iglesia antigua emergía otra vez pujante y cristiana con la sangre de los jóvenes Mártires. Unas palabras proféticas, porque desde entonces no ha habido año sin mártires en África, el continente que rejuvenece a la Iglesia (junto con Asia, también martirial).
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Que el Papa Benedicto visite dos de las naciones africanas, Camerún y Angola parece casi nada, apenas una porción de la extensa y doliente África. Pero ayer tarde, mientras retransmitían en directo la llegada de Benedicto XVI a Camerún, en Popular-tv, un misionero comentaba el valor que en la cultura africana tiene la visita de un "jefe", mayor aun cuando se trata de un "jefe religioso". La sensibilidad espiritual del África que el Papa visita es mucha y muy prfunda, muy distinta de la del Occidente decadente y enfrentado a los valores y virtudes cristianas.

En África la Iglesia Católica lleva invertido un capital misionero de cientos de miles (¿cual será la cifra total real?) de sacerdotes, religiosos, monjas y seglares. Un verdadero empeño, genuinamente católico, ya desde la Edad Media, floreciente e incesante a partir del siglo XV. Al día de hoy al Iglesia Católica puede enseñar el "libro de cuentas" de su misión en África, tan irreprochablemente sacrificado, inmensamente rico en caridad y piedad, en compasión y compromiso humano y creyente. Cuando Benedicto pisa África está sobre la tierra fecundada con sangre y sudor de muchos "mejores". Que no paran de dar, de entregarse y de sufrir en y con África.
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Pero el mundo no habla de esto, que se obvia, que se mete en paréntesis, que se desprecia como noticia y/o comentario. Los medios, la prensa-radio-televisión del caduco Occidente en crisis hablan hoy de su obsexión, auto-describiéndose. Esta mañana comentaba en el blog de un amigo que África es una llaga abierta que quieren disimular tapándola con gomas. Y no dejan que se opine nada que contradiga la tesis oficial de que el sexo y sus excesos se curan con más sexo. Esa es la tesis del super-1er.mundo occidental sobre África. Y no admiten contradicción. Una aberrante obsexión que llega al punto de monotematizar la visita de Benedicto XVI sólo bajo esa vergonzosa tesis.

.No harán la estadísticas de los hospitales, ni de los orfanatos, ni de los centros de maternidad de nuestras misiones. Sólo barajarán cifras de dos o tres organismos (relativamente efectivos, peligrosamente desacreditados alguno) de la ONU; también disfrutan sacando a relucir las mini-actividades de alguna ong super-subvencionada. Una minucia comparado con la ingente actividad (permanente, no temporal ni estacional) de las Misiones Católicas en África.

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Cuando el Papa se presenta en África lleva por delante las OMP y deja detrás miles de centros misioneros que se quedarán haciendo todo el bien que contínuamente hacen.

Debería ser delito de lesa-conciencia que un ministro de una de las naciones-pesadilla de África se permita criticar al Papa. El Occidente y sus "potencias" que han vampirizado África y la tienen sumida en la más sórdida miseria no tiene argumentos para objetar, precisamente, al Papa.

Pero el ministro francés (y los que remeden su desvergüenza, que no me extrañaría que algún fulanillo o fulanilla de por aquí también abriera el hocico) cuenta con los medios, tan sumidos ellos mismos en la infecta corriente de Occidente. Propaganda en mano de los malos y acoso hostil a los buenos. Eso es lo que padecemos, el Papa el primero (eso también es "martirio").

Bien. Oremos por Benedicto, y por África. Su empeño y el nuestro es de fe. Y los frutos (compárelos el francés y quién se atreva sin complejos) son valorables y contrastables: ¿Quién da más y quita menos a África, quién?...¿Quién sufre más y soporta más el sufrimiento de África con África y en África, quién???

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Pecando con Tannhäuser

Me da escrúpulos decir, escribir, que he estado escuchando el Tannhäuser, en Radio Clásica. En directo! Desde el Real! Y en Cuaresma!...A ver cómo se lo cuento a mi Dire Spiritalis...



Porque ya sabrán Uds. cultos frecuentadores de este blog, que en Madrid han puesto un Tannhäuser porno. Yes.

Debe ser, tiene que ser, capricho de un caprichoso. No se si me explico. ¿Me explico? Es que estas cosas sólo se les ocurren a caprichosos, estetas volubles, chicos de antojo epatante. Eso.

La cosa es que han sacado en pelota viva, en escena, en lúbricas, voluptuosas y obscenas posturas a los figurantes (no creo que sean Coro, no me imagino). Y ha sido un escándalo...que es lo que se buscaba.

¿Se imagina alguien un Don Giovanni, dissoluto punito, matando en vivo al Comendador de turno, o "violando" calatravas en directo, entre aria y aria???? ¿O una Azuzena echando en la pira di orrendo fuoco a un tierno infante? ¿O que mataran a navajazos un Turitu cada Cavalleria Rusticana? ¿Y la Butterffly haciéndose el harakiri, con katana, con kimono? Ogh!

A mí los montajes operísticos me alteran porque suponen la alteración de una ópera en algo tan co-sustancialmente operístico como su apariencia formal. Que yo no digo que Don Ricardo Wagner no tuviera las imaginaciones libidinosas de todo macho - con perdón de Cósima -. Yo no digo eso. Lo que mantengo ante el mismísimo Siegfried Jerusalem que tuviera delante es que Wagner jamás hubiera pensado una ópera suya trasmutada en escenita de burdel con carnes promíscuas a lo vivo. No.

Pues eso ha sido. Y con la mismísima Reina de España, nuestra morigeradísima Doña Sofía de real espectadora. ¡Si la Chata levantara la cabeza!

En fin, que entre la p de la P recogiendo su idolillo de jolivú, el Almodóvar atacando(se) de nuevo y la Reina en el porno-Tannhäuser, buena se nos presenta la Primavera próxima, con un pre-souflle du printemps rijoso y verde inmoral que espanta.

Y en Cuaresma (y a pesar que el Tannhäuser tiene tema de). O tempora, o mores!!!

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martes, 17 de marzo de 2009

El silencio de los borregos

Somos presa del partididucho del capullo en el puño, esa mala partida que fundó el viejo de la gorrilla, el que se auto-publicitaba como el "partido de los 100 años de honradez". Después de treintitantos años de cacareada democracia y estado de derecho, lo que el partiducho ha conseguido es una borregada acrítica y resignada ("ciudadanos" y "ciudadanía", dicen ellos) que pica y pica y vuelve a picar el anzuelo del partiducho. Vergonzosa proletariedad (quién lo diría) sin prole y bajo el dictado del los caciques del partiducho. Imbéciles estragados gobernados por cretinos voraces. Eso hay.
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Y haya lo que haya, venga lo que venga, la piara calla, el borrego pace y duerme. En Sevilla, por ejemplo, hay un contenido arrebato popular (ciudadano, es decir) por lo de la muchacha asesinada. El pueblo - que es siempre populacho en cuanto se le presentan oportunidades - lo que quiere es una guillotina en La Campana. Pero una guillotina es peligrosa porque, una vez que empieza la degollina, es muy dificil parar la máquina justiciera. Y por eso no. Además, está demostrado que las pasiones del pueblo exaltado empiezan con emociones y terminan en delirium pandemoníaco.

Para mantener el letargo indolente de la manada, se les da pienso de tele, pienso rosa, pienso para sentir y no pensar. Es tan efectivo que los borregos se estarán quietos pacientes, sin menearse de donde estén, pase lo que pase. Y el lobo rondando. El lobo que no es uno sólo, sino una jauría lobuna rabiosa y feroz, lanzada a cebarse con los borregos pacientes y silentes. Cuando sientan los dientes en el pescuezo, ya será tarde. Y después de los lobos, los buitres. Crisis (económica) se llama el peligro inminente, tanto que ya devora y desangra.

En Sevilla las Hermandades dicen que se van a unir para protestar contra la ley del aborto. Una tardía heroicidad porque en Sevilla se aborta tranquilamente y sin obstáculos desde que la tribu socialista impuso su ley del aborto que luego mantuvieron sin problemas los que no eran socialistas pero sí abortistas; por lo menos, digamos, "abortistas oportunistas". Las Hermandades de Sevilla se han alarmado, más que nada, por los 16 años de las futuras abortadoras, que parece demasiado tierna la edad aborteril. Pero más allá de esa edad parece que no se piensa lo mismo, porque no se piensa en los inocentes concebidos asesinables sino en la aberración de las adolescentes engendradoras-abortadoras.

No van a conseguir apenas nada. Porque de entre las mismas Hermandades saldrán los hombres graves de la moderación, próceres del compromiso y del entendimiento a dos, tres, cuatro, cinco bandas. Expertos en dejar todo en un manifiesto (hasta una manifestación), hábiles en cerrar ostentosamente la puerta principal y dejar abierta de par en par la del corral. Son los de siempre, que están en todo y se alían con todo. Y todo seguirá como va, sin molestar al que manda, que para eso manda. Y los otros, esos, los demás, son mandados, sólo mandados y siempre los mandados.

En Sevilla se recogen firmas pidiendo la cadena perpetua (porque no dejan que haya guillotina perpetua, que es lo que pide la sangre: "Sangue chiama sangue!!!"). En Sevilla dicen que las Hermandades se van a levantar (ahora) contra el aborto (de las quinceañeras, sólo). En Sevilla.

En Sevilla, tan barroca, todo es un trampantojo, un bastidor pintado que remeda una cúpula que no hay, una puerta que no está, un balcón que no existe. En nuestro Palacio Arzobispal tenemos dos de esos balcones de trampantojo, con un naranjo amargo delante, para mayor disimulo. No se podía un balcón en aquella esquina, y se pintó uno, para no romper la armónica secuencia de los de verdad.

No se qué harán las Hermandades alborotadas con lo del aborto de las mocitas. Pero llegará Semana Santa y los caciques del partiducho estarán en la presidencia de los Palcos, el Alcalde llevará su vara en las Cofradías que se la ofrezcan, el Arzobispo aparecerá en los Palcos junto a las Autoridades, las Autoridades estarán en los Santos Oficios del Jueves Santo, las Autoridades desfilarán ante el Paso de Duelo del Santo Entierro (autoridades Eclesiásticas, Civiles, Militares, Académicas y Cuerpo Consular). Y la estampa se reeditará, nihil innovetur...Y después los Toros, y luego la Feria. Y cuando llegue el Corpus nada se habrá cambiado, todo seguirá lo mismo. Y ya, con las calores apretando, a la playa y en Septiembre se verá.

En Sevilla (y - digamos - que Andalucía en general), se está acabando el curso, el año sevillano que dura de Octubre a Marzo, y lo demás es siesta.

Por eso nuestros borregos son tan especiales, de tan excelente calidad y aprovechamiento.


¿Y fuera? Fuera de Sevilla, ¿qué?...Oh! Lo mismo, lo mismito. Pongan cabaña ibérica donde aquí digo borreguería, y ya está. O peor incluso, porque un poco más allá de la Extremadura la piara ya no es siquiera ibérica, sino porcino vulgar. O carroñeros (una variedad que llaman "nacionalistas").


HAY ANIMALITOS,
COMO LOS BORREGOS,
DE DONDE SE SACAN
ABRIGUITOS NUEVOS.
ELLOS DAN LA LANA,
CON QUE FABRICAMOS
TELAS CALENTITAS
CON QUE NOS TAPAMOS.
Y LOS BORREGUITOS
BALAN SIN CESAR,
BALAN SIN CESAR,
CUANDO POR EL PRADO
LOS MIRO PASAR:
BE-EEEE,
BE-EEEE


n.b. Esta ripiosidad la he encontrado sin querer, y me ha hecho gracia...aunque no tenga gracia.
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domingo, 15 de marzo de 2009

Scrutator cordium Restaurator animae

Este año, en el Ciclo B del Leccionario Dominical, el IIIer. Domingo de Cuaresma se lee el pasaje de la expulsión de los mercaderes del Templo, según San Juan Jn 2, 13-25 . San Juan coloca la escena en el comienzo de la predicación del Señor, en la Pascua, precisando la cronología; en los Sinópticos el episodio antecede a la Pascua de su Pasión y Resurrección. Habitualmente, en este y otros casos, se prefiere seguir la cronología joánica, aceptada comunmente como más ajustada.
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Se escoge este Evangelio enmarcado en la Cuaresma por la significación "bautismal" del texto. Desde muy antiguo, la mistagogia bautismal alegorizaba a propósito: Como Cristo echa a los mercaderes, su gracia expulsa de nosotros al demonio y el pecado, dejando al catecúmeno apto y digno para ser templo del Espirítu Santo y miembro del Cuerpo de Cristo.

El pasaje es muy conocido, popular incluso. Y muy mal usado y abusado por cualquiera de esos que se engallan y claman contra "el mercado de la iglesia". Un tópico de todos los tiempos, con más o menos apoyatura, la mayoría de las veces malintecionados.

El Templo de Jerusalén en tiempos del Señor era tan admirable en formas como repelente en actos, por lo menos según nuestra sensibilidad actual. Cuando algunos fanáticos neo-judaicos hablan de la "restauración del templo" y de un "tercer templo", no tienen en cuenta (supongo) la extraña repugnancia que supondría para la mentalidad contemporánea (la de los propios judíos primeramente) un espectáculo constante de matanzas y sacrificios animales, más cerca de lo que hoy se entiende un matadero que de un templo. Pero ese fue el Templo y la actividad sacrificial que conoció Nuestro Señor en su Jerusalén, tan amada. Y el celo por la Casa de su Padre ciertamente le "devoraba" interiormente.

Pero he aquí que Él viene a instaurar e inaugurar en sí mismo un culto nuevo y definitivo, en "espíritu y verdad", con su Cuerpo y su Sangre. Él, su Persona, será un perenne Templo, imperecedero, inmortal; y al mismo tiempo, de manera inclusiva-exclusiva, Sacerdote, Hostia y Altar.
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Es interesantísimo leer en paralelo complementario y explicativo este pasaje de Jn 2, 13-25 junto con el de la Samaritana en el pozo de Jacob, Jn 4, 1-42 , que es el evangelio tradicional del Domingo 3º de Cuaresma, el "Domingo de la Samaritana". Siendo tan diferentes las dos escenas, las dos hablan del culto nuevo, y del templo. Y en las dos se trata expresamente del conocimiento interno, espiritual, que tuvo (que tiene) Jesús. A la Samaritana le descubre los vericuetos de su azarosa vida, le suscita el deseo de santidad, le infunde la fe; y el pasaje de la expulsión de los mercaderes termina hablando de la extraordinaria ciencia de Cristo: "...los conocía a todos y no necesitaba que lo informaran acerca de nadie: Él sabía lo que hay en el interior del hombre."

Esa sabiduría es un atributo de Dios, proclamado en los Salmos, "Señor, tú me sondeas y me conoces..." Sal 139 . En cuanto fenómeno extraordinario de la vida espiritual, es un don concedido algunas veces a algunos Santos, dependiente en cierto sentido del don-carisma de profecia. Pero en Cristo alcanza una capacidad sin igual, siendo en Él una ciencia habitual, no una gracia infusa, gratis data y ocasional/temporal, como ocurre en los Santos.

En el caso de Cristo es Dios conociendo y escrutando a su criatura, el Redentor al pecador, viendo los fondos del alma, los secretos del corazón. Y excitando en ellos la gracia, la conversión.

Aunque no directamente, en esa afirmación del Evangelista hay una alusión a Judas Iscariote, cuya traición supo y conoció Jesús desde el primer momento de su incubación. Y hasta antes que el mismo traidor. San Juan es tremendo cuando señala y desenmascara a Judas, passim, por todo su Evangelio.


A mí me serena saber que me entiende y comprende porque me ama desde el primer instante de mi ser, incluso antes; que me lee el espíritu, que sabe mi alma, que conoce mi corazón. Y mis cosas, y mis sueños, y mis pecados, y mis debilidades, y mis miedos, mis ansias, penas, gozos, circunstancias y eventualidades. Todo lo mio, hasta lo que yo no se ni nunca sabré de mí. No tengo que explicarme, no tengo que contarme, tampoco justificarme: Él lo sabe todo!

...Y Él sabe que le quiero. Y que quiero quererle. Y que quiero querer quererle. Y que mi temor es no quererle, no amarle, no sentirle, no desearle.

Mi Cristo, mi amor, mi todo: ¡Mi Dios y mi Señor!

+T.

sábado, 14 de marzo de 2009

Benedicto, como el padre de la parábola


Hoy es Sábado de la IIª Semana de Cuaresma, y se lee en la Misa (la misa matutina) el Evangelio del "Hijo Pródigo". Estatio en SS. Marcelino y Pedro, en la esquina de la Via Merulana. Recuerdo haber estado en la statio, una de mis Cuaresmas romanas. Y recuerdo al párroco, un clásico monsignore romano-romano, quiero decir que no "curial" sino del clero romano, tan romano de verdad. Y recuerdo cómo pronunciaba en italiano recio "il vitello grasso", arrastrando y remarcando la doppia s. Parece que lo estoy oyendo.

Se me ha venido a la memoria esta mañana, en Misa, durante la lectura del Evangelio. Un evangelio muy del gusto de cierta exégesis moderna que ha ensalzado esta parábola sobre todas las demás. Es muy especial, porque está muy "elaborada", más que ninguna, quizá, con elementos narrativos-descriptivos singulares. No se por qué, pero así aparece en el Evangelio según San Lucas.
La clave de la parábola se expone al comenzar: "Todos los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharlo. Los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos». Jesús les dijo entonces esta parábola..." Lc 15

Siguen a continuanción 3 parábolas, dos más breves, La Oveja Descarriada y La Dracma Perdida, y la más larga de El Hijo Pródigo, que en algunas versiones de los Santos Evangelios ya aparece con un título más adecuado: "El Padre Misericordioso". Como decía, es la parábola más desarrollada, una verdadera pieza del género de "narración breve". Se entiende desde el mismo ministerio de Cristo, que excita y recibe el arrepentimiento de los pecadores, les da el perdón y les admite entre sus discípulos. Se entiende como una censura de la dureza de criterios morales y religiosos de los fariseos; a la vez, se expone la dinámica misericordiosa de la gracia divina, desde el amor del padre de la parábola, imagen alegórica de la Paternidad Divina, implícita y explicitada en la misma revelación de Jesucristo, Hijo de Dios encarnado, Redentor de los hombres, que viene a salvar y reconciliar a la humanidad pecadora. Esta es la parábola de Lc 15.

Hace unos años tuvo fue best-seller del género "religioso" un libro titulado así, "El regreso del Hijo Pródigo", obra de un sacerdote católico, Henri Nouwen. El autor comenta la parábola apoyándose en un conocido cuadro de Rembrandt. Entiendo que, más que nada, refleja la interioridad afectiva del escritor y su nivel de comprensión espiritual, muy en sintonía con la sensibilidad contemporánea de la sociedad americana (de los USA). El libro se lee facilmente. No es una gran obra (ni tampoco el cuadro de Rembrandt). Pienso que se sobrevaloran, una y otro. Pero fue un hit, por lo menos aquella temporada en que se lanzó al público. Se vendió mucho. A mí me regalaron cuatro o cinco, entre Reyes y mi Santo.

Me sorprende siempre que el mismo perfil de los "sensibles a la parábola" sea tan reactivo según quién y cómo se repartan los papeles en la re-presentación de la narración evangélica y su acomodación a diversos tipos, personas y circunstanacias.

Por ejemplo, esta mañana, durante la lectura de la parábola, entendí que se debía interpretar en relación a la reciente Carta Apostólica de Benedicto XVI. Cuando se leía esta parte: "...'Tu hermano ha regresado, y tu padre hizo matar el ternero y engordado, porque lo ha recobrado sano y salvo'.El se enojó y no quiso entrar. Su padre salió para rogarle que entrara,
pero él le respondió: 'Hace tantos años que te sirvo sin haber desobedecido jamás ni una sola de tus órdenes, y nunca me diste un cabrito para hacer una fiesta con mis amigos...Pero el padre le dijo: 'Hijo mío, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo.
Es justo que haya fiesta y alegría, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado'..."
Lc 15, 27-32

¿Han leído Uds. la Carta del Papa Benedicto? Va a pasar a la historia, por lo que dice y cómo lo dice. Y también por los aludidos, unos hijos pródigos que vuelven (4 obispos excomulgados y reconciliados) y que se han encontrado con unos hermanos displicentes, discrepantes, críticos y envidiosos (los obispos que no han "encajado" cordiáliter la decisión del Papa Benedicto). No será necesario decir que el padre de la parábola es el Papa Benedicto...¿o le cabe a alguno alguna duda? Un Benedicto magnánimo, misericordioso, reconciliador, que se ha tenido que quejar con el corazón abierto, sensible, herido, descubriendo su interioridad de "padre" ante la dureza de corazón de sus "hijos", los que más deberían estar y haber estado con él..

Es tan evidente que sólo un corazón duro como el pedernal no entenderá qué es lo que el Papa Benedicto tiene en la mente y en el corazón, corazón de padre.

Merecería que los mismos que se entregaron entusiasmados a leer el opúsculo aquel, el best seller, se aplicaran a meditar y entender esta nueva edición/escenificación/representación de la célebre parábola, con Benedicto XVI y sus obispos protagonizando los 3 personajes del drama.

Y el que tenga oídos para oir (corazón para sentir) que oíga (o que sienta).


+T.

viernes, 13 de marzo de 2009

Explicando y corrigiendo: "Una frivolidad (uds. perdonen)"

Sobre todo porque es Cuaresma, y no pega rien de rien. Peeeeero...la carne es débil y la risa floja y no he podido resistirme. Conque, ahí va:





No es original mio, sino "captado" por ahí. Y supongo que es vero veríssimo y no montaje home-video ad casum. Juzguen ustedes.

Se lo tienen merecido por ser impíos que celebran una cosa tan seria como una boda fuera de una iglesia, que es donde se debe. Y el "celebrante", lo mismo (que no es católico, ya se ve).

Pero hay que ver las cosas que pasan!!!

Y todos partidos de risa...luego. Porque el momento, el instante, el ínterin es trágico-dramático-cómico-bailable 100%.

En fin, un día para no olvidar, una celebración memorable, una boda para el recuerdo.

¡Que el Señor nos libre!

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Hasta las rayitas, esta era la entrada que ayer puse y que borré...arrepentido. Io mi pento! Porque es Viernes de Cuaresma y no es día para frivolidades, ogh! Pero el duende de los blogs ha comunicado a los visitantes habituales que había articulete intitulado así, frívolamente. Luego han venido y no han encontrado novedad. Conque en atención de los afectados me veo obligado a publicar...y reconocer il mio peccato frivolíssimo: Pietá!

Pero, para que la cosa no se consuma en vanité, frivolité et légèreté (oh!, perdón, que eso suena a otro "lema" (impío y revolucionista, además)), completo la insustancialdad risible de la primae intentionis con algo más, más serio.

Por ejemplo esto:



Eso dicen los afectados. Yo digo que excusatio non petita...etc. etc. etc. Es decir que si tienen que aclarar qué son y qué no son, es que las cosas no están claras.

A mí estos pasillos de comedia clerical no me convencen. Ni estos clero-rockeretes ni tampoco el trio calavera de los "The Priests" y otras especies por el estilo. No, no, no. ¿Me hacen gracia? Sí, si se reservaran para fiesta parroquial, seminarial, conventual, familiar u ocasional. Pero si se lucen y montan tinglado espectaculero, no. Rien de rien. Y no me convencen (¿a quién convence?) con preguntas ordinarias de estilo - "¿y por qué no". Aunque sea tan facil de contestarles con un radical y contundente: - "Porque no es eso ni están para eso".

A estas alturas, con tanta historia a cuestas, hemos tenido de quasi todo. Y con muy discutibles efectos, resultados, conclusiones y finiquitos. Por ejemplo, esto de cleriguillos cantantes no es nuevo. Ya los ha habido, muy famososos. Por ejemplo, ¿recuerda alguien a Soeur Sourire y su archi-popular Dominique-nique-nique? Yo sí. ¿Y recuerda alguien cómo acabó la cosa? Yo también. Pues eso. Y ya está.





No digo que todo acabe así, sino que no hay necesidad de exponerse y frivolizarse para correr el riesgo de rematar así. Además con tanto cantante suelto (y hasta en el paro, seguramente) y tantos showmen y showrgirls, me parece redundante y saturante que unos curitas se apunten también al mundo de la farándula ( y la Sociedad General del Autores, probablemente). ¿Que es que dan lo que ganan para las Misiones? Muy bonito (y eso habría que verlo), pero lo que deben hacer son colectas parroquiales y animar a que la gente se suscriba a las obras misionales. O lo que sea. Zapatero a tus zapatos, que dice el refrán (con perdón por decir "zapatero", que es insulto grave, ya se sabe; sorry).

Y para rematar en terna este divertimento, una horrenda frivolidad que me he encontrado esta mañana, en un blog que visito. Miren Uds:




La fotito es una celebración "ecuménica". Junto a un cura católico revestido con hopa (que no alba) y sin cíngulo (que en la simbología de los ornamentos significa la castidad y la pura continencia) y con una estola color yema-naranja (el amarillo no es ni ha sido nunca color litúrgico), junto al mal-revestido preste, decía, aparecen dos "ellas" pseudo-pastoresas de no se qué conciliábulo protestante; y un sacerdote ortodoxo con su talar (aunque no estoy muy seguro de su ortodoxia, dadas las circunstancias y los/las circunstantes). En el centro de todos, un muñeco de trapo, que no se sabe quién pudiera ser o a quien representaría. Y mejor no saberlo, me temo.

Y este otro de la foto no es un profesor jubilado con mal gusto para las corbatas: Es un "cura católico" de Linz que alardea de vivir con su barragana, sin escrúpulos y sin vergüenza. Y sin obispo con un par de ínfulas que lo suspenda a divinis, por lo pronto.

Pues esa es la Linz para la cual estaba electo obispo el sacerdote honesto p. Wagner al que no han querido los obispos de Austria enfrentándose al Papa y obligándole a retirar al electo. ¿Por qué no querían al p. Wagner? A parte dos o tres indiscretas opiniones sacadas de contexto y con relativo valor que hizo en su día el reverendo Wagner, es obvio que no le querían como obispo en Linz porque no es de la calaña de los de la foto "ecuménica", ni soportaría la barraganería del otro de la foto, el de la corbata. Y por eso. Todo se explica. Lo que no me explico es cómo va a resistir la Iglesia Católica en Austria, con estas fachas y fachendas reverendas.

Conque al final, como tantas veces, la risa frívola se nos vuelve compungido llanto. Propter nos peccatores.

Así que a pedir perdón, conversión, gracia y misericordia, que falta nos hace.
Tanta, tanta, tanta.

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miércoles, 11 de marzo de 2009

Una carta del Papa en época del post-VaticanoIIº

Esta mañana daban la noticia, el aviso, en algunas páginas de información religiosa. A medio día ya circulaba el texto en alemán, adelantado por una agencia germana. Esta tarde ya aparece como noticia, con titulares chocantes:


Dejando aparte el problema de comunicación (de falta de buena comunicación y medios comunicadores) que tiene la Iglesia (y que seguirá teniendo porque nuestro mundo "global" no se entiende en términos benevolentes con la Iglesia, cuya "conciencia" no resiste), asombra la tendenciosidad de los textos: Subrayan lo negativo y apenas son capaces de entrar en el meollo del asunto.

El asunto es una amonestación, se entienda o no así, al episcopado universal por parte del único que puede y debe, el Papa. Aunque el texto revista la forma humilde de una exposición aclaratoria, de hecho es un toque de atención a quien corresponda. ¿A quien corresponde? Ya digo que a todos los obispos, pero es evidente que "más" a aquellos que han demostrado de una u otra forma su discrepancia por lo del levantamiento de las excomuniones a los 4 obispos de la FSSPX. Las voces, por ejemplo, de los prelados alemanes han sido manifiestamente molestas, y a pesar de protestar por las declaraciones "reduccionistas" de Williamson, lo que dejaban traslucir era un distanciamento displicente respecto a la intención del Papa Benedicto.

En parecido sentido al de los alemanes han asomado su mitra otros jerarcas, passim. No son muchos, ni siquiera un número apreciable, insignificante en suma. Pero han "protestado". Los demás, los que han callado, se han inhibido formalmente del tema, pero su "pecado" es que han callado, precisamente. Han habido declaraciones de apoyo, la primera (y más sincera) la del Episcopado Polaco. La Conferencia Episcopal española también publicó una "carta de apoyo", manifestando su "adhesión" etc. etc. etc. Una "diplomática" insignificancia que seguramente "arrancó" de nuestra CEE el Cardenal Bertone durante su reciente visita. La carta no nombra el caso de las excomuniones, sino que se refiere a la irritación de los judios por lo de Williamson. Muy "discreta", demasiado.

Los apoyos verdaderos, si lo son, deben ser ardientes, incondicionales y, mejor todavía: Implícitos en explicitas acciones que no tengan siquiera que "rozar" de lejos al Papa, pero que dejen bien claro que es por él y para él. Esto se puede hacer de muchas maneras, pero no se ha hecho de ninguna. Excepto la carta, tan "tibia".

Los Concilios, todos, han tenido su efecto una década después, y hasta dos o tres. A mayor "peso" del Concilio que fuere, más repercusión a posteriori. Y estamos en plena época repercutiva del Vaticano II, ya sin los entusiasmos primeros, pero con toda su problemática activada. Y la "resaca" también, que ahora es cuando se nota.

Cierto episcopado "vaticanista-2º" se ha crecido en su auto-consideración de forma muy peligrosa, afirmándose excesivamente, cosa que ni debe ni puede. Su "fuerza" son las "conferencias episcopales", instituciones muy "post-conciliares" pero de mínima entidad canónica puesto que apenas si son asambleas funcionales-consultivas y poco más. Pero "alzan la voz" y parece que son más, sin serlo.

Si algo debe tener claro un católico (un cristiano) tocante a "jerarquía" y "capitalidad" eclesiológica, es el Primado Universal y ordinario del Papa. El Papa es "cabeza visible", principio, vínculo y garantía de unidad de toda la jerarquía-episcopado de la Iglesia. Como tal, puede todo en cualquier sitio, y los obispos le deben una obediencia subordinada y dependiente, canónica, pastoral, doctrinal y espiritual. El Papa puede actuar como tal en cualquier diócesis, en cualquier caso, bajo cualquier circunstancia. Sin embargo, un obispo es obispo en su diócesis, para su diócesis y sóla y exclusivamente para las personas, cosas y casos de su diócesis; está nombrado por el Papa, debe rendirle cuentas al Papa, y al Papa "entrega" su episcopado cuando cumple la edad canónica que el Papa fijó para ello. Un obispo es para una diócesis, y un Papa es para la Iglesia. Con la distancia y diferencia que hay entre la parte y el todo, que respectivamente representan, se puede decir.

De la carta de Benedicto que mañana - Deo volente - se publicará en todas las lenguas para todos los obispos del mundo, algunos remarcarán lo que les favorezca, lo que les guste, lo que les irrite o lo que les interese. Pero cada uno sabrá que sólo uno - Benedicto XVI - puede dirigir una carta para todos con una autoridad que es única ex sese, ni compartida ni dependiente.

Por cierto que, como ya se están publicando, algunos párrafos merecen señalarse en rúbrica:

"...Uno no puede congelar la autoridad magisterial de la Iglesia en 1962, y esto debe ser claro para la Fraternidad. Pero a algunos de aquellos que se presentan como los grandes defensores del Concilio, se les debe recordar que el Vaticano II lleva consigo la completa historia doctrinal de la Iglesia. Quien quiere ser obediente al mismo, debe aceptar la fe de los siglos, y no debe cortar las raíces de las cuales el árbol vive".

Es, entre otros puntos, lo que yo subrayo.

+T.

Santas de Marzo: Mujeres y vocación cristiana

Una de las reliquias más "sorprendentes" de toda Roma (y eso que Roma es el plus y el plus ultra de las reliquias, sin discusión ni rival que se le aproxime), una de las más "llamativas" es la del esqueleto de Santa Francesca Romana que se guarda y venera en el convento de sus Oblatas, junto a los Foros Imperiales, cabe la Basílica de Majencio, un enclave sin igual que merece pasearse a cualquier hora, de dia o de noche. Aunque de noche es bastante problemático, supongo, porque no era raro ver entre las piedras de los dos o tres tramos de rampa y escaleras que llevan hasta la basílica conventual jeringuillas de las que usan los drogadictos para inyectarse. A pesar de todo, recuerdo más de una tarde-noche con la luna llena sobre los foros, junto al campanile de Santa Francesca Romana.
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Íbamos a las Stationes de Cuaresma, o alguna Misa por alguna conmemoración. En Roma, cuando hay fiesta u otra solemnidad, se marca el camino y los alrededores de la iglesia que sea con unos velones de cera, anchos y bajos, del tamaño de un plato, con varias mechas. Se encienden cuando anochece, y es una belleza verlos alumbrar las calles, los pórticos de la iglesias, las escalinatas y los atrios de las basílicas. Como esta de Stª María Nova, que el vulgo conoce como Santa Francesca Romana, que me parece fue allí la primera vez que vi esas candele festivas.

Santa Francisca es una santa de las que el Misal antiguo clasifica de forma muy especial: "Ni virgen ni mártir". Estuvo casada, con hijos, y se quedó viuda . "Vidua" es el título que acompaña a su nombre en el Santoral, categoría también muy específica, muy bíblica, muy paulina. Decir que una es viuda, dice bastante de la que sea; pero decir que una Santa es viuda, dice todavía más, dice mucho. Actualmente es un concepto que resiste a su pesar. El pesar me refiero de las afectadas por la circunstancia de la viudedad, raramente bien asumida y más raramente todavía si se trata de vivirla en cristiano, como tradicionalmente se ha propuesto con muy buenas referentes, como esta Stª Francisca, por ejemplo.


Virgen, esposa, madre y viuda. Una secuencia que enriquece y corona la consagración religiosa con la que algunas selectas remataron su tránsito terrenal, haciendo un verdadero cursus honorum femenino, el más conspicuo entre todos los posibles (si se culmina - que también hay casos - en martirio, el curriculum es quasi perfecto, glorioso).

Llevo un par de dias discutiendo a propósito de las mujeres, con las de mi familia y otras de mi entorno más o menos cercano. Les expongo y mantengo la tesis de que en la tradición cristiana la mujer es/debe ser esposa-madre o virgen-consagrada. En otras circunstancias pero sin salir de la temática, le argumentaba a un amigo con los textos paulinos cómo se entiende en la época apostólica y de la primera Iglesia a la mujer cristiana. En sustancia es eso mismo: Consagración en matrimonio o virginidad, con la coda paulina de la viudedad en oración y caridad, al servicio de la Iglesia y en expectación del Señor.

Lo corriente, sin embargo, es que se nos haya impuesto el pensamiento dominante, cultural y socialmente, derivado de ideologías políticas o tesis sociológicas asumidas e impuestas por programas políticos. Desde estas nuevas categorías se juzga a la Iglesia, la moral cristiana, nuestra tradición familiar. Cuando debe ser al reves: El cristiano desde su fe, firmemente asumida y explicitada en su vida, es quien debe cuestionar y "criticar" las novedades de esta sociedad y su "cultura".

Dificilmente me convencerán de que el sitio de una mujer no es la familia y el hogar. Contínuamente se me presentan casos de las desastrosas consecuencias de una esposa/madre laborando fuera de su casa. Un absurdo que se paga muy caro. O una opción que apenas mejora nada y pone en peligro casi todo. Casi siempre. Las excepciones son excepciones, y en todas pienso que cabría una mejoría si la mujer estuviera en pleno ejercicio intra-doméstico, sin reclamos externos.

La Santa de ayer fue de otra "tipología", en descrédito aun mayor que la de esposa-madre. Mª Eugenia de Jesús Milleret de Brou, belga, que a los 22 vírgenes años fundaba la Congregación de la Asunción, para educar y formar féminas católicas. De tal nivel que por los colegios de la Asunción pasaron las niñas y las jóvenes de la crême europea, la nobleza y hasta la realeza.



No se decir hasta cuando duraron esos ideales de la fundadora, Mª Eugenie. Quiero decir en plenitud de propósito, como auténtica e indiscutible opción-oferta de virtud y vocación "femenina" cristiana. No se decirlo porque, entre otras cosas, me parece que ni siquiera las mismas hijas de Stª Mª Eugenia Milleret están hoy en concordia plena con los ideales de su decidida y admirable fundadora. Desde el Vaticano II, ha sido la "norma" de muchas congregaciones religiosas "adaptarse" al mundo moderno y no luchar-trabajar por transformar el mundo que hay en un mundo cristiano. Un mundo cristiano que incluye un ideal de mujer cristiana que cuenta con un catálogo muy bien ilustrado, con ejemplos de mujeres cristianas de todos los tiempos que han vivido esa secuencia de virgen-esposa-madre-viuda con la esencia cristiana como denominador común y sustancia, haciendo del tiempo corriente tiempo y vida cristianos.

He escrito vivir la secuencia, pero tengo que corregir: Algunas solamente la empiezan y permancen en ella, vírgenes siempre por consagración y dedicación. Un "lenguaje" que no es que el mundo no entienda, sino que se resiste a hablar (y antes escuchar).

Ellas son un problema. Principalmente para la familia (cristiana y natural). Pero primeramente para ellas mismas. Me consta que ni siquiera todas las "buenas" se dan cuenta. De las "malas" no me atrevo ni a pensar.

Cuando se les insinua siquiera algo de esto, ellas se revuelven y arrebatan, no quieren aceptar ni reconocen. A ver cómo rematan.

Tengo claro que parte del futuro regenerable depende de ellas. Muy gravemente y sine qua non.

¡En fin! Oremus, para que surjan, prosperen y vengan muchas del estilo de estas Francisca y Mª Eugenia.

Amen.

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