martes, 2 de septiembre de 2008

Echando cojones a la muerte

"Apostanto por"; "ofertando socialmente"; "optando por la modernidad"; con ese lenguaje verborrero del charlatanerío de la piara del capullo en el puño, que ha hecho mala-escuela y que repiten los alcaldes de cachiporra de los pueblos, los judas de paja de las diputaciones y hasta los mamporreros de las asociaciones de vecinos. Como hablan ante los micrófonos y los medios los infra-camaradas del mequetrefe de la z y la p.

Así presentan la última novedad, el último invento, la ocurrencia de apertura para el inicio del curso in-político: "Ley de Derechos y Garantías de la Dignidad de las Personas en el Proceso de la Muerte". Tal cual. Con la poca vergüenza del desplante y el descaro, como un torero con patillas a lo Curro Cúchares mirando desafiante al tendido, reclamamndo el aplauso del respetable. Con dos pares de...o como si los tuvieran.

Después de treinta aciagos años de cacicazgo socialista, hediendo a omnímoda corrupción desde la playa de Ayamonte a la punta del Cabo de Gata, la Andalucía que sigue la última entre todas es la primera en montarse una ley mataviejos, para gloria de sus políticos gobernantes y des-gloria de sus sub-políticos de oposición que no son menos nada porque han tocado el fondeo del estercolero del no-ser-no-poder-no-querer-ser.

Y todo lo mismo con los mismos.

No sé cuándo estará lista y vigente la exculpación legal para la impune ejecución de abueletes, suegras insufribles, parientes y trapos viejos en general. Pero va a tener que ver. Me queda la esperanza de que los pingües negociantes de residencias de ancianos protesten, porque se les va el negocio. Mas me temo que el negocio se implemente con una sección de "pasillo de la muerte" en cada residencia, con subvención y complemento de mensualidad. Pero va a tener que ver.

Y vamos p'alante. Porque si Uds. no lo saben en esta adelantada Andalucía vamos ya por la "tercera modernización". Tal cual.

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domingo, 31 de agosto de 2008

Alma, Vida y Corazón

Son tres palabras, conceptos, realidades. Quizá en cierto sentido resumibles o reducibles una a otra. Definirá bastante al que tenga que elegir el concepto-palabra que escoja de las tres para incluirlas en una: ¿Alma? ¿Vida? ¿Corazón?.

.Mejor, pienso, mantenerlas así, separadas palabras y conceptos, porque son identificables y definibles cada una en sí. Sin reducirlas quedan más suficientes y expresivas. Al fin se refieren a algo único pero complejo, que es la persona, cada persona.

Una persona consciente de su alma, vida y corazón tiene mucho ganado y aprendido. La vida, que tantas veces se impone, y que esconde corazón y alma. El corazón, tan central y latiente que cuando domina hace pulso y sentimiento con la vida y sus cosas. Y el alma - que en la oración que cito es la primera - tan profunda y omnipresente, pero tan misteriosa e inasible, que está en todo, callada y sin ruido, que si no está no late el corazón ni queda vida, pero si está y está consciente da alas al corazón y abre la eternidad para la vida.

Está bien el orden: Alma, vida y corazón. Alma que da vida al corazón. O corazón que vive porque hay alma. O vida con corazón desde el alma.

Pero del alma, ¿qué se dice? ¿qué se sabe? ¿qué se enseña?. Nos hemos hecho complicados oradores de la vida, poetas del corazón y analfabetos del alma. Y en el fatal recurso de una falsa cultura, enemigos de la vida, desconfiados del corazón y necios del alma: Contra la vida, sin corazón y con el alma ignorada.

Todo se puede perder, y se pierde: La vida, el corazón y también el alma. Nuestro tiempo es tiempo de pérdida de estas tres, de todas las tres. Como perlas engarzadas en el mismo hilo, se rompe el hilo y con una perla suelta que se cae se pierden juntas las otras.

El que sepa la oración (si la sabe porque la reza, mejor) sabrá que son un verso del "Bendita sea tu pureza", una de las plegarias más castizamente españolas de las que conozco. Debe ser del XVII, seguramente. No sé. Es una belleza del eucologio popular mariano, una preciosa décima del Siglo de Oro con su alma, vida y corazón (que también cada siglo y cada época los tienen y los expresan).

Me ha salido este excursus porque en el Evangelio de este Domingo se habla del alma: "...Y ¿qué aprovecha al hombre ganar todo el mundo si pierde su alma? ¿O qué podrá dar el hombre a cambio de su alma?..." (Mt 16,26). Se entiende que es lo más preciado que tenemos. Y desalienta saber que nuestro mundo la tiene tan olvidada que tantos no saben siquiera que tienen alma. Y otros ignoran que se puede perder.

Con la lógica de la secuencia de la décima, si se perdiera el alma, con ella se perderían vida y corazón. Y se olvida el alma, se quedan olvidados el corazón y la vida. Y el que no sabe del alma, ni entiende la vida ni sabe del corazón. Son riesgos del alma.

Quizá por eso se ofrecen los tres a Ella, para que nos los guarde (o limpie, o repare, o lo que sea que necesiten). Es un rezo en verso de un niño a su Madre, para que custodie bien lo que vale tanto y se nos puede perder: El alma con la vida y el corazón

+T.

sábado, 30 de agosto de 2008

De Rusia que insiste

Rusia apenas sale en la historia hasta, se puede decir, el terrible Ivan IV el Terrible. Muy injustamente porque cumplió durante los oscuros siglos del Medievo la tarea impagable de parar o absorver o templar o empaparse gran parte de las invasiones orientales con sus señoras hordas. Me gusta esa Rusia emergente, con un perfil ya decididamente anti-resto-de-Europa. En lo religioso, se creían la heredera de Bizancio y lo eran en gran parte, para su gloria. Incluso les disculpo su anti-romanismo anticatólico (muy típico porque desde aquellos tiempos los malos de todas las novelas, óperas y pelis o son caballeros teutones o jesuítas. Que tiene toda su gracia y su intuición). Y Rusia, a pesar de todo, era una Rusia santa y feliz.

La antipatía se la empiezo a tener a partir del gran fantoche Pedro el Grande, que se empeña en "europeizar". Un catastrófico pre-ilustrado que pelaba las barbas a los boyardos y les obligaba a vestir a la pàge de Paris; Con él empieza el militarismo ruso que se mete a guerrear en las batallas de Europa. Primero fue con los vecinos del Báltico y poco después (después de muerto el Perico Grande y después de sus azarosas sucesiones, que los Romanov fueron de muchos azares desde siempre) Catalina la Grande se repartía con las potencias del momento el pastelón de Polonia (un putón emperatriz y además volteriana, la alemana reconvertida Romanova). Siempre, ya fueran zares o zarinas, despóticos y autócratas sin discusión ni la más mínima duda al respecto de cómo se debía gobernar la Gran Madre Rusia.

A Napoleón se lo cargaron y le dieron el tiro de gracia (cfr. Guerra y Paz, con la paciencia que la lectura requiere; si se puede). Y después vino una infectación patológica de liberalismos que causaron estragos en las clases altas y dejaron Rusia lista y aderezada para el pandemonium bolchevique-comunista. Fue una ordinariez de bastardos proletaristas cambiar a los crepusculares Romanov por los dictadores asesinos políticos del "Partido". Del águila bicéfala bicoranada a la hoz y el martillo con la estrellita sobre rojo, va todo ese mundo que pasó de oler a "piel de rusia" a heder a comunismo criminal y masas esclavizadas cuando no masacradas o estajanovichzadas.
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Desaparecido el "Partido" y derrumbada su ideología (confieso que, de todas formas, me parece poco y siempre aspiro a más definitiva extinción de restos ideológicos-históricos-epigónicos), la Rusia actual no es aquella U.R.S.S. que daba repelucos ver en los mapas del colegio. Gracias a Dios. Y por eso mis consideraciones al respecto no son las mismas, faltaría más. Sin embargo, cuando salen en la tele los de la Duma, no se me hurta a la pesquis que esos mismos "demócratas" rusos han mamado trilita comunista y se han criado en las escuelas del partido. Son los cachorros reciclados de los osos rabiosos de entonces. Y rabian también. Pero todo ha cambiado (para que todo siga igual, como en el Gatopardo).


En los EEUU, no se quieren enterar yée-yée y parece que se preparan para la peli de Guerra Fría II, como si la echaran de menos para ser más ellos mismos. O como si no tuvieran bastante con Irak y Afganistán. No sé si podrán abarcar tanto. Cuentan con sus "bases", tan nuestras que ya ni se las criticamos ni nadie piensa en desmontárselas. Tanto echarle místicas a Bienvenido Mister Marshall nos ha hecho obviar que al mister lo tenemos en casa muy cómodamente (y menos mal que están y que siguen, tal y como están las cosas y con los moros agitándose a dos pasitos de Tarifa).

Pero a mí me gustaría que saliera un europeo a lo Monroe y fundamentara bien y en efectivo que Europa es para los europeos (que es lo que están diciendo - en el fondo - los rusos con su variante del leit motiv). Claro que también sabe uno que los europeos hace un siglo que enredamos guerras de las que nos tienen que sacar los "...americanos, americanos os saludamos con alegría óle mi madre y óle mi tia..." (no era así la copla de la peli???).

Y así va el capítulito de la hodierna historia.
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n.b. En las ilustraciones, tres estampas de tres representaciones del Boris Godunov de Mussorgsky, que me gusta mucho y le pega al caso.

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jueves, 28 de agosto de 2008

Chinos en China

Además de la Novena, estas dos últimas semanas del dorado Agosto me las he pasado viendo todo lo que podía de las Olimpiadas. Como estaba en vacances, he visto bastante. Lo que no he visto es China.
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Cuando devoraba novelorios de Jules Verne, también me leí uno titulado "Las tribulaciones de un chino en China", que cuenta las peripecias de un idem en la eadem, sin ficciones futuristas. Y es de Verne. Hasta Verne las cosas estaban relativamente en su sitio, y los chinos en China. Todavía en el XIX se publicaban esas láminas-litografías con tipos del mundo entero, ataviados según su propia usanza, ya fueran indios de América, papúes de Nueva Guinea o lapones de Finlandia. Y los chinos iban de chinos, con coleta. Chinos de mi infancia fueron el del sobre del Flan Chino Mandarín, la familia papá, mamá y niños chinos de una baraja, y el chinito de la hucha del Domund: Mis primeros e inolvidables chinos.

Pero los de las Olimpiadas de Pekín (P-e-k-í-n , que se escribe y se dice así) han sido un horror desnaturalizado. Menos los ojillos oblícuos, todo lo demás parecía desmentir su esencia sinantrópica pekinesa. Vestidos de yankis, parecían yankis (que ya quisieran ellos ser yankis!!). Ni siquiera les ha quedado el uniforme gris rata del monstruo Mao.


Bien considerado, el uniforme gris basura del funesto Mao fue una transición a la vulgaridad. Del brillante colorido de las sedas de los Tang y los Ming y los Manchú, la repugnante proletariedad comunista dejó sólo los colorines en la bandera (roja y gualda, por cierto) y a los chinos los vistió de color rata de albañal; a lo sumo se permitía la variedad matizada de gris ratón de granero. Y ya está. Cuando se escriba la crónica de la criminalidad comunista universal, el capítulo del crímen del mal gusto comunista va a necesitar suplementos y apéndices extra (uno también para el negro bruja infame de la pasionaria - con minúsculas, que no se merece más -).

Yo soy muy tradicional, no sé si se me nota. Y un chino chino lo quiero de chino 100% sin mezcla ni sucedáneos. Cuando vi "El Último Emperador" de Bertolucci (una excepción que confirma la regla del mal gusto comunista; pero es italiano, como Visconti y Passolini, y ya se sabe que el p.c. italiano es Don Peppone y Don Camilo y admite esas excepciones que confirman que no era tal p.c. el pí-chí); pues cuando vi esa peli sufrí al ver al mentecato de Pu-Yi (q.e.p.d.) vestirse de chaqueta, pantalón, chaleco, corbata y mascota, despreciando las sedas manchúes. Me condolí con los pobres eunucos imperiales, desolados y compunjidos por el mal gusto y la poca reverencia del último emperador (que el mal gusto se paga muy caro).

Toda la China-china que ví durante las Olimpiadas fueron unos retazos de la Muralla China y una pagoda de las tumbas de los Ming, en un islote de un lago en el que nadaban los temerarios (y las temerarias) del Triatlón. Y poco más.

Lo demás que se veía podía ser cualquier sitio de cualquier parte del vulgar mundo global y de serie calatrava-moneo-bofill y demás basureros vanguardistas. Un horrooooooor.


Pero los chinos tan contentos. Como son tantos, si se les pega el mal gusto post-moderno, estamos listos.

Grande y extensa entre el Yan Tsé, y los Montes Celestes, el Altai, los Himalaya y el Hindu Kush, espero que exista y siga existiendo suficiente China profunda para que, llegado el dia, se regenere según los Ming, los Tang y los Manchú.

Aunque cuando veo los mcdonales y los burguerkines con los neones encendidos frente al Potala de Lasa, desisto y me temo peores degeneraciones de la China degenerada. Las Olimpiadas de Pekín, una muestra. Verbigracia.

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Newman present time




Como se acerca su beatificación, parece como si los energúmenos que le complicaron su vida - tan sincera - revivieran y se reencarnaran en energuménicas entidades.

Un compadre ha escrito a propósito una píccola apologia pro vita sua.

Aunque a estas alturas la vita de Newman está bien defendida.

Vivat!

+T.

miércoles, 20 de agosto de 2008

La Novena


Estoy de Novena.

Es un período que coincide con el poco veraneo vacacionero que mis circuntancias me permiten (me permito). La Novena divide el año/calendario personal en pre-Novena y post-Novena. Tiene tanta entidad como para eso, por lo menos.

Además es un compromiso quasi totémico-tribal, con la alarmante conciencia de que soy una especie de "último mohicano", porque como no tengo (ni pienso tener) sucesión, soy una especie de último representante dinástico. De las ramas laterales no me fio (con toda razón y cúmulo de pruebas); de las co-laterales y más lejanas, lo mismo. Y sólo quedo yo.

Tan novenero que me sé de memoria las preces del Novenario: "Soberana y Celestial Reina de los Ángeles y Emperatriz de los Cielos que cual Sagrada Fénix renacísteis en vuestra dichosísima muerte para el goce de amenas glorias; que cual nube lucidísima despachais desde los Alcázares Celestiales con indecible influencia los mayores bienes al Universo..." Y sigue y sigue y sigue con la Oración para este día", las preces, la "oración final" y las antífonas conclusivas (en latines, of course).

Instrumentos para la labor son una novena impresa ca. 1800 - oxidada - más la medalla de plata con cordón de plata - patinada - y un abanico de varillas finas y padrón pegado que me auxilia para vencer los calores que acompañan a estos mis fervores de Agosto.

Ad Maiorem Dei Gloriam Virginique Matri Assumptae!

(¡¡Viva!!)

p.s. Dejo de escribir porque me reclama la Novena, Uds. comprenderán.

+T.

jueves, 14 de agosto de 2008

Vidi Speciosam

La primera vez que la contemplé estuve no sé cuánto tiempo estático, como raptado por la escena. Nunca imaginé que la pintura fuera tan arrebatadoramente hermosa, descriptiva de un Misterio con tanta aproximación.

El templo es todo luz, todo aire, como si Stª María Gloriosa dei Frari se hubiera pensado para la pintura de la Assunta del Tiziano, preparándole un ábside milagroso como Dios le preparó Cielo y Trono a su Hija, a su Madre, a su Esposa.

En Venecia es un testimonio espiritual de valor excepcional por arte y por historia. Pero es fe de todo el mundo creyente, desde el Oriente al Occidente, que celebra ese Misterio de exaltación, de subida, de gloria. Es su Asunción.
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+T.

lunes, 11 de agosto de 2008

Formas Olímpicas

Se pongan como se pongan las que se ponen como se ponen por estas cosas, las olímpicas mientras más olímpicas menos hembras y más amachotadas, que da horror verlas (con las excepciones de rigor, que las hay).

Los griegos que inventaron los Juegos y que rendían admiración estético-ética al cuerpo varonil, se espantarian al ver en qué grotesca deformación ha degenerado el cánon de Polícleto. Admito que cierta idealización del arte helénico propendía a la exaltación-sublimación de las formas según un patrón consciente o inconscientemente masculino. Las poderosas y sólidas Cariátides del Erecteón no son, precisamente, un modelo de gracia y finura, sino imponentes hembras con potencia hercúlea, aunque vistan peplo. Pero eso es escultura-arquitectura, y las Olimpiadas son hombres y mujeres de carne y hueso.

A pesar de las extravagancias de la moda y sus modelos, el "ideal" femenino que se ve en una pasarela es muy superior en identidad al que se expone en una pista olímpica. Ni siquiera los deportes-disciplinas más "gráciles" libran a sus adeptas de una "esclerosis" de formas muy poco armonizables con el concepto de belleza femenina.


Incluso discuto que el lema "citius, altius, fortius" pueda considerarse favorable según las "naturales" posibilidades de la mujer. Entre una danzarina bailando la danza del vientre y una gimnasta realizando su ejercicio sobre el tapete, los conceptos de armonía-agilidad-sincronía-expresión son tan dispares como el supuesto cultural del que emergen.

Cuando digo que opino todo esto con todos mis respetos y admiraciones para con las bravas atletas, no sé si resultaré creíble. Pero lo digo. Como digo también que prefiero ver mujeres empeñadas en saltar, lanzar y correr más rápido, más alto y más fuerte que en ser amazonas de abortos y activistas anti-familia. Y también que elijo antes a una lanzadora de jabalina, saltadora de altura o corredora de los 100 mts. lisos que a una política, una diputada o una ministresa...si tuviera que optar.

En mis querencias, empero, mantengo gustos del Siglo de Oro, y mi "ideal" es el de una dama así (con perlas, of course).

p.s. Excusa decir que hablo de estética, salva toda la moral. Y que lo que opino es sólo "de visu", nunca "de tactu". Pas du tout.


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