domingo, 13 de abril de 2008

Hermenegildo & Cía

No sé con cuánto fervor se celebrará ni cuántos se acordarán de él, porque no es Santo corriente. Ha sido hoy, 13 de Abril, pero impedido por la Domínica IV de Pascua, la fiesta, donde se festeje, se celebrará mañana, D.m. Yo la celebraré porque le tengo simpatía a este joven esposo, príncipe rebelde que se atrevió a desafiar al terrible Leovigildo, que era su padre.

La cosa del caso fue muy familiar, porque anduvo por medio Ingunda, que no es una walkiria, sino la esposa de Hermenegildo, que, además de las arras y la res matrimonial, le trajo a su joven marido desde su Austrasia natal la fe católica, porque entonces los visigodos de España todavía eran pérfidos arrianos. Y la más pérfida y atroz, Goswintha, mujer en segundas nupcias de Leovigildo y abuela por parte de madre de Ingunda, a la que profesaba especial inquina por haber sido educada católica. Las crónicas hablan de las terribles violencias que tuvo que sufrir la nieta Ingunda de su tremenda abuela Goswintha, una de las más señaladas hembras visigodas de la historia, notable caso.

Por toda esta tensión familiar, Hermenegildo e Ingunda se marchan de Toledo y se establecen en la Bética, donde el príncipe ejercerá una especie de virreinato. Animado por su esposa y bajo la direccción de Leandro, Arzobispo de Sevilla, se convierte él también al catolicismo. Su rebelión contra Leovigildo significó su fulminante caída. Acosado y perseguido, sale de Sevilla y lo hacen prisionero en Córdoba. Trasladado a Tarragona, el conde Sisberto le forzará a recibir la comunión de manos de un obispo arriano. Hermenegildo se resiste, y finalmente es asesinado de una hachazo que le abre la cabeza. Mártir, en la Pascua del año 585.

Mártir que no se inscribe formalmente en el Martirologio Romano hasta mil años más tarde, por Sixto V, en 1585, a instancias de Felipe II, que había conseguido sus reliquias, trasladándolas a su dilecto Monasterio de San Lorenzo del Escorial.

En Sevilla se gestó el cúlmen y la primera parte del desenlace de Hermengildo. Pero la confusión de hechos y citas llevó a algunos a considerar nuestra capital como sitio del prendimiento del Santo. Entendieron que la Córduba que se cita sería la puerta de Córdoba de nuestra muralla, en el tramo que va entre la puerta de la Macarena y la puerta del Sol, frente al Convento y huertas de Capuchinos. Allí, unos nobles sevillanos, caballeros y clérigos, fundaron una Hermandad y edificaron Iglesia y dependencias anejas cabe el torreón de la puerta en el que la tradición fijaba la cárcel de San Hermenegildo, y tanto creció la devoción que en el sitio y los vecinos torreones se instalaron hombres de ascética vida, que conmovieron con sus oraciones y rigores penitentes a Sevilla entera.

Patrocinados por el Duque de Alcalá y dirigidos por el venerable P. Don Cristóbal Suárez de Ribera, se labró la actual Iglesia, que se inauguró el año del Señor de 1616. En ella, en el lado de la Epístola, bajo las gradas del Altar Mayor, estuvo el retrato en lienzo del susodicho Don Cristóbal, una de las primeras obras documentadas de Velázquez, actualmente en el Museo de Bellas Artes. En lugar del valioso original, en San Hermenegildo queda una copia, que se hizo cuando el cuadro velazqueño pasó al Museo.


En San Hermenegildo, la imagen hercúlea del Santo Mártir visigodo domina la concurrencia de los habituales fieles, que son los miembros de la Adoración Nocturna, que tiene allí su sede y allí celebran las vigilias de Adoración. Como son varios los turnos, son frecuentes las vigilias, aunque pocos los adoradores. Entre los rezos del ritual, dan cabezadas somnolientas entre salmo y salmo, avemarias y glorias, por la noche y la madrugada.

Dentro de la Iglesia, de una sóla nave, se repite como adorno el emblema del santo: La cruz entre un hacha y una palma. En el presbiterio, el retablo manierista está en madera teñida, sin dorar. En su segundo cuerpo, en pintura, se ve el martirio del Santo, vestido de rey, a la usanza cortesana del XVII español; y en la hornacina inferior, en talla atribuída o cercana a Montañés, Hermenegildo triunfante. Viste de militar, a la romana, con coraza de cuero, faldellín de tiras remachadas y sandalias de calzas vueltas, con el manto terciado y recogido; lleva la Cruz en la mano, con la corona sobre la cabeza atravesada por el hacha, sangrante por los lados, y un cepo a los pies; también porta la palma. En el centro de la mesa del Altar, un Sagrario de plata. Y cuando hay vigilia, la custodia con el Santísimo, expuesto para la adoración.


A mí me parece una significativa alegoría, los piadosos sueños de los adoradores incluídos. Durante la noche, el susurro lento de los rezos se alterna con el crujido de los bancos, el chisporroteo de las velas, algún suspiro. El ruído del tráfico de la Ronda, apenas se oye: Suena más el silencio de dentro.

La España Católica que se confirmó con el martirio de un príncipe rebelde, es la misma que sigue velando al Sacramento: Adsumus! (Hermenegildo y nosotros).

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viernes, 11 de abril de 2008

Más papista que el Papa

Entre el boletín que me mandan todos los días, mas las tres o cuatro webs de noticias de Iglesia que visito, más un par de foros y el paseillo por los blogs de los de mi cuerda, algunas noches termino con aprensiones atrabiliarias, que tengo que disipar con un sahumerio rezado de jaculatorias de confianza.

Un muestrario escogido de las news de ayer y hoy:

- Seminario en el Vaticano para promover un desarme general. Organizado por el Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz. Muy ocurrente, muy inteligente, muy a propósito. Como si no hubiera bastante doctrina desde el Beati Pacifici al Vaticano II con las Cruzadas por medio y otros cuantos capítulos. O nos pasamos o no llegamos. Estimo que lo de "promover el desarme general" será, más bien, lapsus de la poca mente de la incáuta de la periodista (Sí: Es una "ella"). Si no, el tópico de la discusión de los ángeles que cabían en la punta de un alfiler es materia de gravedad y élite comparada con este seminario desarmador y desarmante.

- Miniserie en televisión e Internet de un exorcista de la diócesis de Roma. Yes. Tal cual. Como suena. Sí: El de siempre, el tal p.Amorth que está amortizando espléndidamente su ministerio de exorcista. Como tenga tantos demonios rendidos como veces sale en la prensa, le deben de temer bastante en la avenida de Las Calderas de Pedro Botero. El hombre parece que lo han sacado de una peli y se piensa -me temo - que las cosas de los demonios son de peli, y su ministerio también. Le falta para completar el cuadro poner tienda on line y vender el pac del exorcista en casa "Exorcísese ud. mismo en fáciles sesiones. Tomo 1º con vídeo y primera entrega de instrumental" -sólo venta on line-. De lo sublime a lo rifículo, ¿cuánta distancia había? Pues eso. Conozco a mendrugos mentales que no rezan un Padrenuestro diario, pero que son sabihondos en demonologías y exorcismos. Ahora con el nuevo invento del p. Amorth, estarán dando botes de entusiasmo. Ideal.

- Portal dedicado a la nulidad matrimonial. Ofrece información y responde a consultas. Muy práctico. Animando al personal y dándole ideas, como si no bastaran los ejemplos de la alta y re-putada sociedad de la prensa rosa. Muy ejemplar y muy excelente ocurrencia. Un premio para el inventor, que se lo merece. Y otro para los patrocinadores. Y otro más para los jefes de todos ellos.

- Declaración de Montserrat - “Religiones y construcción de paz”. Otros que tal bailan. De las cosas más discutibles del pontificado de Juan Pablo II, fueron aquellas reuniones en Asís. Católicos, diversas especies de cristianos, y una turbamulta totum revolutum de cuanta "religión" se pudo juntar. Tuvo gracia la cosa, si no hubiera sido tan penosa la impresión: La única Religión Verdadera al alimón con todo el paganismo universal vigente, no para predicarles la conversión, sino para rezar - cada uno en lo suyo y a lo suyo - por la paz. Qué bonito. Pasó que como era el Papa que era, los católicos a machamartillo nos callamos y miramos para otro lado y recordamos que si San Pedro tuvo lo del gallo etc. pues a ver quien se libra de una mala ocurrencia, que Dios nos perdone. Amén. Pues en Montserrat siguen con lo mismo, con el agravante de que no convoca el Papa, sino que acoge el Dom Abad de turno; item más, está presente ese que no sé qué será pero que apesta a masón desde lejos y que se llama Mayor Zaragoza, que no se resiste el hombre a no salir en la prensa protagonizando algún pasteleo (no sé a cuanto cobrará la media hora), arte en la que es maestro experto en él sabrá qué grado de maestría. Así que en vez de estar haciendo la novena de la Moreneta - que estamos en Abril - y unas buenas rogativas ad petendam pluviam, el Dom Abad está reunido con a-católicos y paganos para tramar declaraciones...por la paz. Muy edificante. Pero eso no es ni ora ni labora, que es lo suyo.

¿Y que más? Pues por lo pronto me reafirmo en la necesidad de los "maspapistasquelPapa", que son mi tribu. La historia demuestra que han habido Papas muy poco papistas (para su y nuestra desgracia), y nuestra liga de los "maspapistasquelPapa" ha velado incesante por la Santa Sede, sus Llaves y su Tiara (ah! la Tiara).

El dia menos pensado, fundo la Muy Necesaria Archi-Cofradia de los MasapistasquelPapa...contando con las dificultades que hallaré para su aprobación y ereccción canónica.

O si no, la fundo underground.

No sé. Ya veré.

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miércoles, 9 de abril de 2008

Indefiniciones inquietantes

Rara vez leo con paciencia una crónica política, o me mantengo atento a ningún programa de política/políticos. No me merecen más consideración que la sumaria, sin detalles. Basta para lo que hay.

Ayer, por ejemplo, la muestra suficiente para el análisis me la proporcionó uno de los ex-ministros del caducado gobierno, ese que va a ser ahora portavoz de su piara frente a la Soraya, la del nombre de travesti que se ha buscado el genio político del bi-perdedor Donmariano para portavoz de la suya. Pues fue que el ex de Defensa dijo que:

"...España es un proyecto colectivo..."

Tal cual: España es un proyecto colectivo. Concedo que una definición más o menos omnicomprensiva de España sea dificil. Pero subrayo la inquietante sensación de indefinición que la definición del politico me suscita. Y en particular la vulgaridad de conceptos, "proyecto" y "colectivo", los dos tan manidos.

Estuvo de moda aplaudir cualquier "proyecto" por ser proyecto, sin considerar su fundamento, sin ponderar su intención y sin tender a su ejecución/terminación. Sólo por ser proyecto era bueno, y mejor si se mantenía como proyecto sin pasar a nada más allá de su inconsistente esencia: Sólo proyecto, in perpetuum. La moda y su época las he conocido y padecido.

Conque en esa bisoña adolescencia teorizada/politizada se anda todavía el tal político de la piara. Y es de suponer que su jefe y la piara entera estén en lo mismo. Y que la indefinición de la España proyectada-colectiva les guste. Desde luego es muy cómoda y apta para el pasteleo - masa dúctil - y la maniobra - volante engrasado para girar 360 grados en practicables virajes.
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Le tengo particular antipatía a la otra palabra/concepto, "colectivo". Me huele a marxista que apesta. Lo peor es que la he visto usada y abusada en los más impropios entes y ambientes, Por ejemplo en la Iglesia. En cualquier reunión, programa de catequesis, documentos de vicarías/arciprestazgos/parroquias, hasta en homilías de curas y - oh espanto! - pastorales y otras papelerías episcopales. Sí.

Será cuestión de esperar un petit peu para que un "laico comprometido" (tantas veces no se sabe ni puede precisar con qué o quién), o un curilla aseglarado, o un obispo en trance de descatolización "indefina" a la Iglesia como un "proyecto colectivo". Me doy con un canto en los dientes si alguno no lo ha dicho ya. ¡Qué miedo!

En España - quizá como en otros sitios, pero aquí se nota mucho - la Iglesia es particularmente susceptible de contagiarse con los peores virus políticos. Desde el tiempo de los visigodos (lo de los defectos de los visigodos es algo que comento con cierta frecuencia, una afición-fijación).

Pero es lástima que no se mantengan también junto a las perversiones los atavismos virtuosos. De los visigodos, quiero decir.

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lunes, 7 de abril de 2008

Impía militante (y re-putada de nombre)

Soraya - con perdón - no es nombre decente. Vale para gata de angora y para pícara de alterne en club (sin más explicaciones). Soraya es nombre para letrero de neón. En un pueblo de los nuestros, una Soraya quedaría tan señalada que no necesitaría ni apodo: Llamarse Soraya ya es mote bastante, mote que heredaría su descendencia, lo más probablemente.

Si la Soraya va y dice que ella ni va a Misa y añade que está casada por lo civil, se confirma la impresión: La Soraya, además del nombre indecente, es una re-putada constitucional (nunca mejor dicho).

Hay que ser babieca entre los babiecas para escoger una Soraya. Si la Soraya electa participa de la óntica cretinidad de su padrino, tenemos una Soraya re-putada y váina mental en grado creciente. Será cosa de dejarla aumentar, como las calabazas de huerta, y a ver en qué degenera la melona.

El partido perdedor da la impresión que se ha instalado en una especie de perpetua perdición - cómodamente instalados, of course, sus diputados y sus di-puta-das (que hay diferencias de género en política como en casi todo) - . Por eso este clímax de peor que ayer pero menos que mañana del que hace gala su oligofrénica dirección política, o sea, su cúpula (es un decir) liderística (es por hablar).

Conque tenemos frente a la momia masona arrugada de la Vice-minis a la mona impía de la Soraya: Ella contra ella, a ver qué ella es más ella.

Como esta novedad resulte en el estrado tan perra de dichos como de nombre, la legislatura va ser tragi-cómico-bailable con rigodón y charlestón de estrambote.

Cada vez me parece mejor el hundimiento del sistema: Una especie de Titanic, con cuantos menos supervivientes mejor. Pero luego pienso en la demencial e injusta cortesía de "...¡¡primero las mujeres!!..." y me imagino a las Clintonas, las Sorayas, las Delavegas y demás monerías sobreviviendo y rehaciéndose, y corrijo: Mejor una adaptación de la benéfica Ley Sálica a la política, y que no puedan nunca jamás existir aberrantes aberraciones como la impía Soraya, verbigracia.

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domingo, 6 de abril de 2008

Impolíticamente incorrecto


Hablo de honorificencias de gallinero y prostituciones de clase, de esas que se ganan comprando-vendiendo-tratando-codeando-se. Es el pecaminoso prurito "social", tan versatil y omnímodo. No soporto con paciencia y detesto...hasta donde puedo disimularlo cuando me toca (que a veces me toca). Es como, digamos, en tantos sitios, pero me afecta más porque pasa aquí.
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Sevilla es experta en esa lid, que aparece en tantas sevillanerías desde la Semana Santa (ay! con tanta blasfema profanidad mechando lo más sacro) hasta la Feria (una quintaesencia alquitarada de sevillaneces).

Ayer hicieron de la Academia de Bellas Artes que hay en Sevilla a un torero inventado por los sevillanos, con más gacetilla que orejas y rabo en su haber. Hoy dice la prensa local que por la calle Abades no se cabía porque el "todosevilla" estaba allí, desde las más re-putadas noblezas al más refinado saraseo pasando por conspicuos cofrades profesionales y hasta algún clérigo postmoderno-erno, pregoneros (esta es una especie endémica autóctona) y la crème de la torería en potpourrí con la politiquería lugareña. Y mucha dama-dama y acompañantes de damas, que sin damas - y en estos tiempos menos que nunca - no hay aquelarre que valga.
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Porque estamos en Feria, Domingo de coches de caballos, con los farolillos puestos y el albero barrido y la Maestranza llenita hasta la bandera de sevillanos y madrileños. Y el gen sevillano se nos acelera y extrema y metemos en una provinciana Academia de Bellas Artes a un matador de toros que no es ni Cúchares, ni Pepe Hillo, ni Reverte, ni Belmonte, ni Joselito, que son los míticos. Sino a este, que es de la Sevilla auto re-inventada de la tercera modernización bajo - y nunca tan debajo - de un socialista que se llama Menteserrín, que es alcalde, y de otro que se llama Chaves, especie de virrey democráticamente votado por los mismos sumisos desde hace treinta años treinta.

Un capricho (tratado, negociado, avenido) de una Sevilla malcriada y caprichosa que se pone de volantes porque es Feria y olé!

Pero no hay más, como en el soneto de Cervantes, que nos caló tan bién:

Voto a Dios que me espanta esta grandeza
y que diera un doblón por describilla;
porque ¿a quién no sorprende y maravilla
esta máquina insigne, esta riqueza?

Por Jesucristo vivo, cada pieza
vale más de un millón, y que es mancilla
que esto no dure un siglo, ¡oh gran Sevilla!,
Roma triunfante en ánimo y nobleza.

Apostaré que el ánima del muerto
por gozar este sitio hoy ha dejado
la gloria donde vive eternamente.

Esto oyó un valentón, y dijo: "Es cierto
cuanto dice voacé, señor soldado.
Y el que dijere lo contrario, miente."

Y luego, incontinente,caló el chapeo,
requirió la espada,miró al soslayo,
fuese, y no hubo nada.


Pues eso: A pesar de tanto, nada.

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viernes, 4 de abril de 2008

La maldad bellamente actualizada

Me habían comentado el éxito de una serie de tele sobre los Tudor, en no sé qué cadena, que yo no veo porque no la capta mi tele ni la tengo contratada. Pero soy tudorófilo empedernido y, por mi santo, me han regalado los dvdeses de la primera parte de la serie: Tres disquetes pornográficos.
Yes: Pornográficos porque enseñan teta de casi toda la que sale; y de los machotes, el culo si se puede. De cada dos escenas, una enseña carne. Con decir que hasta sale en pelotas el Cardenal Wolsey, ya se puede uno imaginar.

Es trampa, claro. Porque una serie con Tudores y cortesanos tudoreños con la cara aproximada que tuvieron, hoy no la soportaría sino dos o tres como yo. Yo que ví una serie, inglesa, sobre Enrique VIII y sus 6 wifes allá por 1977-78, que ya tendía a lo que en esta ha degenerado, pero que se comedía y le ponía caras aproximadas a los personajes.

Nada más facil que hacer pornografía a costa de gente tan re-putada como Enrique VIII y parte de su family & friends. Pero ponerle al Henry 8º de turno la cara porcina del Enrique Octavo real-regio que pintó master Holbein, no cuela. Así que se escoge a un pimpollo de gimnasio con ojos verde-verdelimón y morritos, y ya es más visible el producto. ¡Que digo visible! La peli es explosiva, sexy, crea adición y suscita clubs de fans, loquitas (y loquitos!) por Henry 8º Tudor. Es, mutatis mutandis, una especie de cirugía estética, que le pone carita de galán post-moderno al carnoso careto que tuvo el Enrique real-regio, y le cambia los ojillos porcinos y malvados por tentadores ojazos verde-verdelimón. Y resulta.

La reina Catalina, muy digna...y tan guapa morena que se parece a la rubísima hija de Dª Ysabel y Dº Fernando rien de rien. Wolsey, que tenía un barrigón de perfil que ocupaba dos tercios del cuadro que le pintaron, es un sesentón atractivo. Y los cortesanos más íntimos del rey, unos boys de pelis de acción. Las damas, delgadas (eso sí era así) y sensuales made in hollywood (eso nunca fue así), todas muy monas y nada parecidas a las descoloridas hembras de la época Tudor. Ni la mismísima Ana Bolena serviría hoy para actriz de relleno, porque era feíta (pero comparada con Jane Seymur, que era bizca, o con Ana de Cleves, que tenía pecas y picaduras en los dientes, fascinó al rey sobresaliendo entre otras re-putadas damas). La Ana Bolena de la serie es una muchachuela provocativa, más de jeans y piercing que de verdugado y corpiño, con pinta de quinceañera descarada.
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¿Más concesiones? Muchas. Por ejemplo, al maestro Thomas Tallis lo sacan mariconeando con uno de los cortesanos, en una turbadora historia con final trágico-reconvertible y una mandolina hecha trizas.
De la desvalorización del matrimonio y la familia, ¿qué diré? De la exaltación de la a-moralidad sin escrúpulos, ¿qué cuento?

Ejem! Sí: Me he visto los dvdeses. Ya he dicho que soy adicto a ciertos momentos de la Historia, y este es uno de ellos: La Inglaterra desde la Guerra de las Dos Rosas hasta la decapitación de Carlos I Estuardo, que me pirra. Pero no hago promoción de la serie. ¿Censuro su visión? Por supuesto: Ad usum Delphini, sellaba yo, si pudiera, muchas cosas. ¿Y por qué comento? Para criticar, para poner peros, para desacreditar, para señalar, para denunciar: Que no fueron así, que no fue así, que no se debe contar así.
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¿Más comentarios? El color y la fotografía, brillantes/espléndidos. El vestuario y el atrezzo-decoración-ambientación: Escandalosamente cateto made in Hollywood, capaz de revolver las tripas al que tenga un poco de idea, con mamarrachadas, abusos, incongruencias y anacronismos rabiosos...pero muy bien disimulados por una fastuosa puesta en escena. Yo sé que es dificil, pero tremendidades como ponerles librea con las armas de los Reyes Católicos a los servidores de Enrique Tudor, o vestir a Wolsey y a los personajes eclesiásticos (el Papa incluído) con los más disparatados atalajes, o sacar coches de punto acharolados como carrozas del siglo XV-XVI, y otras salvajadas por el estilo, da cuenta de la poca "clase" de la producción/dirección. Se nota demasiado que han alquilado el vestuario de tres o cuatro o cinco pelis historicas de estos últimos diez, quince o veinte años. Y se nota tela: No, no han contado con un Ang Lee, y se nota (por el que pueda notarlo).
Claro que la serie se destina al gran público adicto a seriales, no para el informado (que lo verá sintiendo la atracción por el tema y la repulsión por lo tratado).

¿Algo bueno? Sí: La secuencia de los acontecimientos está bien expuesta. Un chico espabilado puede sacar un concepto bastante aproximado a los hechos. No es un manual de historia, pero vale como aperitivo.

¿Y malo? Of course: La tendenciosa presentación/interpretación de la verdadera historia, poniendo de fascinante al malo, y de perversos en diverso grado de perversión, a los buenos. Particularmente la Iglesia sale tan mal parada como se puede temer en un trabajo así. Preparado para el golpe, lo resistí hasta las escenas en que presentan a Thomas More como un intransigente perseguidor-inquisidor-ejecutor de herejes (dulces y bondadosos luteranos, of course). Vomitiva muy en particular la escena en que queman a uno con tres obispos vestidos como en el pase de moda clerical de Roma de Fellini, y con More mirando complacido la quema (un detalle: Tomás Moro es uno de los pocos personajes con aproximación en la caracterización al tipo real; lo intrepreta Jeremy Northam, bastante discretamente).

Sí: Yo quemaría con gusto a una buena piara; pero yo no soy Sir Thomas More. Ultrajar/falsear la memoria de los grandes, es criminal. Peor que edulcorar con ojos verdes al aberrante Enrique VIII.

Por cierto - y para volver a la actualidad - hoy me he enterado que el Obama negrón guapetón ha llamado "castigo" a los hijos concebidos y no queridos, dejando muy claro que él, el negrazo atractivo de las elecciones made in USA, es abortista desde siempre y para siempre. Otro guapo encanallado.

Y volviendo a la serie, yo diría que es pornográfica, como decía. Como lo fue una época en la que los Santos perdían la cabeza por las re-puta-ciones de un reyezuelo con cara porcina (hoy reciclado en boy de gimnasio con morritos y ojos verde-verdelimón).

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jueves, 3 de abril de 2008

Áire y Aria

Cada año, vuelven unas tardes que suenan a "O mio babbino caro", y entonces ya es Primavera irreversible. También podría decir que ese momento tiene luz y color de esa aria del Puccini: Y hasta que "huele" y que "sabe" a lo mismo.

Como soy ansioso perfeccionista, el aria a mi gusto sería una composición con lo mejor de cada una de estas:

Angela Gheorghiu




María Callas, París 1965:



Elena Obraztsova:



Monserrat Caballé-1



Montserrat Caballé-2



Kiri te Kanawa:





Leontyne Price:



Sobre estas donnas cantatrices, diré que me gusta más la Caballé 2 (trémolo y pianíssimi como ninguna) que la primera, tan joven y potente; y que de la Callas me he resistido para no poner otra patética interpretación del aria, con María declinante (y emocionante). La negraza Leontyne Price, con eco de blues; y la matrushka Obraztsova, tan honda. La Te Kanawa, que me chifla. Y Ángela Gheorghiu, la primera, que es al día lo que en el suyo fueron las otras, digna de admirar.

Pues era eso, porque ayer y esta tarde, ya es primavera "O mío babbino caro", sin duda. En Sevilla, por lo menos. Lo que pasa es que por aquí la gente piensa en Feria, pero el aire, a pesar de las sevillanas, es pucciniano.

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miércoles, 2 de abril de 2008

Memini eum

Cuando murió, iba a hacer un mes de la muerte de mi madre. Con la Semana Santa recién pasada y en plena Octava de Pascua, estaba especialmente sensibilizado. Viví aquellos días como si todo lo suyo hubiera pasado en casa, me hubiera pasado a mí.

Le conocí y estuve con él varias veces. Pero sólo esos momentos donde todo se va en impresión y mirar y escuchar y un poco hablar. Tampoco hacía falta más, porque su presencia era universal, no particular ni para particulares.

Ahora echo de menos no su ministerio, sino su persona. No por lo que era, sino por cómo fue y por los años suyos que definieron los mios, mi tiempo tan marcado por aquella breve época en la que él dejó su profunda huella.

Hoy hace tres años de su "dies natalis": Deo gratias!

+T.