jueves, 1 de marzo de 2018

Illo témpore...


Suelo tener a mano un misal antiguo, de los de mano, de devoción, como complemento y auxiliar; de hecho, varios: en el despacho, en casa, en la sacristía, incluso alguno cerca del Altar, de socorro, por si algún imprevisto. De entre los que manejo le tengo especial querencia a uno muy gastado, de los que pululaban por mi casa y se salvaron de la aniquilación del derrumbe, encuadernado en piel, despellejado en el lomo alto, con las cintas quasi a punto de disolverse en hilachas, con alguna merma en las páginas primeras y últimas y por eso le falta el colofón que me impide ponerle fecha, pero se imprimió y publicó en Valencia, en 1941-43 (creo), antes de la reforma de la Semana Santa (¡ay!). La edición estuvo a cargo, con prólogo, notas y comentarios, del padre Vicente Molina S.J. En Cuaresma, trae unas sabrosas introducciones a la Misa del día, con mención referencial de la estación romana respectiva. Este es el comentario de la de hoy, Jueves/Feria Vª de la IIª Semana de Cuaresma:

"Jueves de la Segunda Semana de Cuaresma. Estación en Santa María al otro lado del Tíber.

- Este templo de la estación estaba rodeado de la barriada más opulenta de los judíos y, como es natural, allí abundarían los vicios y hasta el desprecio a Cristo. Muy oportuna es la lectura del Evangelio de hoy que nos narra la parábola del rico Epulón y el pobre Lázaro; el Epulón, tipo del pueblo judío, rico en dinero y depravado, y Lázaro, tipo de la Iglesia, rica en virtudes y escasa en dinero. Los reproches de Cristo al pueblo judío tenían allí una resonancia especial."

Ya sé que quienes me leen no son tontos, pero, aun así, destaco el 'como es natural' y el 'Epulón, tipo del pueblo judío, rico en dinero y depravado'. Pero no es menor el subrayado para el 'Lázaro, tipo de la Iglesia, rica en virtudes y escasa en dinero'. Admirable todo. Estupefaciente, también. Incluso le cabría a todo ello el calificativo de inocente, la inocencia de ese bendito padre Vicente Molina, que Dios tenga en su Gloria junto a los Santos Inocentes, los confesores, no los mártires. Porque no me imagino al buen reverendo en el infierno de los antisemitas o en el limbo de los bobos, simplemente infiero que eran cosas, mentalidades, pensamientos de la época, de aquella terrible época del cuarentitantos, cuando por el Trastévere y el Lungotévere las SS hacían estremecer los umbrales de los hijos de Judá en la Urbe.

De todas formas, hagámonos cargo de que se pensó así y se escribieron - piadosamente - cosas así, sin más malicia, pero como cito. Aunque me gustaría que no hubiera existido todo eso, ni lo pensado, ni lo escrito, ni lo dicho, ni lo hecho.

Considérese, pues, cuán astuto es el tentador, capaz de disimularse hasta en el comentario pío, entre las páginas de un misalito, tanquam fina y silente víbora, lista para picar y envenenar (¡Sancte Michael, divina virtute in inferno detrude!).

Por lo demás, para cerrar, diré que en mis años de Roma, cada Cuaresma, siempre que pude, hice las estaciones, que les tengo devoción desde que, cuando niño, leía en los misales eso de 'Estación en Santa María in Trastévere', verbigracia.





+T.



martes, 13 de febrero de 2018

Buscando Su Rostro

Recuerdos de mis años universitarios, cuando el vetusto Don José Hernández Díaz, papada floja y temblona, con temblona y flojita voz, repetía, lapidario, -'...es el Laocoonte cristiano', y nuestra sensibilidad - arte y piedad - y nuestro sentimiento - fe y estética - recibían el oráculo imaginando más allá de las dos fotografías en albúmina del Cristo de Vergara, una utopía quasi mítica que se pronunciaba como un ensalmo en las aulas de Historia del Arte, aun Facultad de Filosofía y Letras de Sevilla. Por eso, cuando vino la pasada primavera, por todo eso, cuando se ha vuelto a ir, en pleno invierno, nos ha conmovido tanto.

Si volver materia tridimensional el pathos, el dolor, la belleza, lo vivo en lo inerte, es un magnífico poder demiúrgico, meta-humano, ¿qué es, qué será, hacer en madera a Dios, más aun, a Dios amando, y a Dios amando y muriendo, a Dios muriendo por amor y ofreciéndose a Dios en sacrificio nuevo y eterno? ¿Quién podría, quién puede; alguien lo ha podido ver, imaginar, hacer y luego mostrar?

Sevilla, mi ciudad, tuvo, por divina gracia, el don de entender y plasmar el Misterio del Dios Crucificado, un largo Siglo Sagrado de Oro, desde el Cristo del Millón catedralicio al Cachorro de Triana, con el Cristo de la Agonía de Vergara, del maestro Juan de Mesa, como una preciosa espina desclavada de Sevilla que nos dolía cuando lo estudiábamos, nos ha dolido cuando lo hemos tenido y - ¡ay! - nos está doliendo porque se ha vuelto a ir.

Los tres días que ha estado expuesto en la capilla de los legos de la Cartuja han sido como unas Cuarenta Horas de contemplación, volátil y olorosa como una voluta de sahumerio sevillano (con incienso, rosas, naranja amarga, canela y miel). Un oído fino distinguía entre la luz del sacellum cartujano polifonías de Morales, Guerrero, Ortiz y Victoria, y hasta algún retazo del Miserere de Eslava; yo le ponía corales de las Pasiones de Bach, ecos celestiales - ¡otro milagro! - armonizados por los hijos de Adán, dulzuras destiladas en la amargura y el llanto de los hijos de Eva, el clamor por el Hijo Único, el planto por Jesús el Nazareno, el más bello de los hombres, que derrama gracia con su sangre, que abre el Cielo cuando expira y se entrega al Padre.


Verle, me dejó en los ojos la hermosura corporal del Hijo enclavado, me hirió en el alma el amor del Dios anonadado, me envolvió - fe y razón - el pensamiento del superno sufrimiento, me sumergió en un De profundis la cercanía táctil del Misterio.

...Extrañé no haberle podido besar los pies, casi por necesidad de pía iconodulía que necesita tocar y besar, no para creer, sino porque cree. Y porque amo con pasión ese Credo.

El Cristo de la Agonía de Vergara restaurado en Sevilla

Ex Voto y dedicado a I.M.

+T.


lunes, 1 de enero de 2018

Virgen Madre


 
Es blanca como nieve y azucena,
humilde en santidad que vive y siente,
la paz de su semblante sonriente
refleja el alma de esta nazarena.

De gracia celestial bendita y plena,
su presencia es un clamor silente
que de lo hondo a su Señor asiente
sin reserva, demora, duda o pena.

Virgen, jardín cerrado de pureza,
y Madre que alumbró al Hijo Eterno,
doce estrellas coronan su cabeza.

Su nombre hace temblar al mismo infierno,
y si un Ave Maria se le reza,
exulta el Cielo con eco sempiterno.


+T.

viernes, 29 de diciembre de 2017

De Becket


Al Santo Mártir cantauriense le mantengo una devoción que crece cuando comparo según aquello que predicaba en Sevilla nuestro venerable (y muy olvidado) Fernando de Contreras, que clamaba desde el púlpito catedralicio un día de San Ildefonso ante Don Alonso Manrique, Arzobispo sevillano: '-Él Alfonso y vos Alfonso: ¡Cuánto va de Alfonso a Alfonso!'. Pues, reconociendo primero la distancia del Venerable Contreras mecum ipso, así distancio yo a Tomás Becket, Arzobispo, medido con los jerarcas hodiernos. Y me explico con una breve glosa/notación del mismo Thomas Becket:

De las cartas de santo Tomás Becket, obispo y mártir (Carta 74: PL 190, 533-536)
Si nos preocupamos por ser lo que decimos ser y queremos conocer la significación de nuestro nombre -nos designan obispos y pontífices-, es necesario que consideremos e imitemos con gran solicitud las huellas de aquel que, constituido por Dios Sumo Sacerdote eterno, se ofreció por nosotros al Padre en el ara de la cruz. Él es el que, desde lo más alto de los cielos, observa atentamente todas las acciones y sus correspondientes intenciones para dar a cada uno según sus obras.

Nosotros hacemos su vez en la tierra, hemos conseguido la gloria del nombre y el honor de la dignidad, y poseemos temporalmente el fruto de los trabajos espirituales sucedemos a los apóstoles y a los varones apostólicos en la más alta responsabilidad de las Iglesias, para que, por medio de nuestro ministerio, sea destruido el imperio del pecado la muerte, y el edificio de Cristo, ensamblado por la fe y el progreso de las virtudes, se levante hasta formar un templo consagrado al Señor.

Ciertamente que es grande el número de los obispos. En la consagración prometimos ser solícitos en el deber de enseñar, de gobernar y de ser más diligentes en el cumplimiento de nuestra obligación, y así lo profesamos cada día con nuestra boca; pero, ¡ojalá que la fe prometida se desarrolle por el testimonio de las obras! La mies es abundante y, para recogerla y almacenarla en el granero del Señor, no sería suficiente ni uno ni pocos obispos.


- Primero, subrayo la consciencia de la dignidad sacerdotal de Santo Tomás Becket y la penosa inconsciencia sacerdotal de nuestros jerarcas, que no sólo no actúan según lo que son, sino que ni siquiera se creen ellos mismos lo que son. Por eso el abuso que hacen de su ministerio santo y el descrédito continuo que le infligen, ad intra y ad extra, hasta con indecente impudicia en algunos casos.

¿Quién se atreve a dudar de que la Iglesia de Roma es la cabeza de todas las Iglesias y la fuente de la doctrina católica? ¿Quién ignora que las llaves del reino de los cielos fueron entregadas a Pedro? ¿Acaso no se edifica toda la Iglesia sobre la fe y la doctrina de Pedro, hasta que lleguemos todos al hombre perfecto en la unidad en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios?

- El dolor es que somos cada vez más quienes nos atrevemos y dudamos que la misma Roma tenga fe en sí misma, que Pedro se crea Pedro, que se guarde la fe en la potestad de las Llaves, que la doctrina que hoy se emite sea edificante/edificable. ¡Nada menos !!


Sea quien fuere el que planta y el que riega, Dios no da crecimiento sino a aquel que planta y riega sobre la fe de Pedro y sigue su doctrina.

Pedro es quien ha de pronunciarse sobre las causas más graves, que deben ser examinadas por el pontífice romano, y por los magistrados de la santa madre Iglesia que él designa, ya que, en cuanto participan de su solicitud, ejercen la potestad que se les confía.

- Para llorar! Y llórese por el dolor de la firmeza doctrinal perdida, olvidada o herida, que ni se enseña, ni se practica, ni se implementa al día renovando la práctica insistiendo en su verdad esencialmente católica.

Recordad, finalmente, cómo se salvaron nuestros padres, cómo y en medio de cuántas tribulaciones fue creciendo la Iglesia; de qué tempestades salió incólume la nave de Pedro, que tiene a Cristo como timonel; cómo nuestros antepasados recibieron su galardón y cómo su fe se manifestó más brillante en medio de la tribulación. Éste fue el destino de todos los santos, para que se cumpla aquello de que nadie recibe el premio si no compite conforme al reglamento

- Un recuerdo forzosamente necesario si no queremos perecer desalentados cayendo en la trampa del desánimo, del horizonte corto o de la impaciencia necia. El destino de todos los Santos que han sido y serán se teje en la tribulación con trama dolorosa y fe brillante, en ese telar con forma de Cruz donde se prueban los del temple de aquel Becket, cuyo perfil hoy es - ¡ay! - tan raro y escaso.

Orémus.
Deus, pro cuius Ecclésia gloriósus Póntifex Thomas gládiis impiórum occúbuit: præsta, quǽsumus; ut omnes, qui eius implórant auxílium, petitiónis suæ salutárem consequántur efféctum.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
R. Amen
.



+T.

lunes, 25 de diciembre de 2017

 
El aire limpio, el silencio
de aquella mañana fría,
el buey, la mula, José
junto al pesebre y la estrella
que brilla sobre María.

Cuando amaneció en Belén,
el alba pura del día,
el Señor Omnipotente
entre pañales dormía.

Los pastores que anunciados
por los Ángeles venían
contemplaban sin saber
el Misterio que veían:

En el portal de Belén,
a Dios Hijo, hombre y Mesías,
su Madre por siempre Virgen
cantando salmos mecía.


¡Gloria a Dios en sus alturas
y paz a esta tierra bendita!


+T.

domingo, 24 de diciembre de 2017

pre-villancico


Cuánta voluntad divina
en la Palabra que late
con pulso de carne y sangre
en el seno de María.

En ella las profecías
se fraguan en Testamento,
lo eterno vuelto en momento
y la sombra en claro día.

Nunca mejor santuario
tuvo el Señor en la tierra
que el seno de una doncella
don del Espíritu Santo.

¡Cómo exultan en Belén
cuando su hora está llegando!

+T.

viernes, 8 de diciembre de 2017

Inmaculada !!!


Virgen de íntegra pureza,
Inmaculada.
Madre de divina gracia,
Privilegiada.
Mujer entre todas bendita,
Santificada.

Mira, por tu Concepción,
bella entre todas las bellas,
a la mortal prole de Eva
que a ti su mirada eleva
y ruega con esperanza.

La virtud pide y alcanza,
celeste y pía medianera,
para que un día podamos,
conducidos por tu mano,
gozar de la Gloria Eterna.

Por ser del Padre elegida,
confiamos.
Por ser del Hijo la Madre,
recurrimos.
Por ser del Espíritu Esposa,
imploramos.

Y nuestra fianza es llamar
sabiendo que a vos rogar
es la mejor encomienda
que entre el Empíreo y la Tierra
pueda tenerse jamás.

¡Bendita tú, concebida
sin pecado original!


Ex Voto

+T.

martes, 21 de noviembre de 2017

Niña María


Niña María que al Templo llegas
y a Dios ofreces limpia inocencia,
lo que consagras será patena
que un día a Dios Hijo contenga,
por eso Él te hace Virgen perfecta.

Entre todas las vírgenes,
bella entre las bellas,
los Ángeles Santos
te admiran excelsa
y te aclaman laudantes
electa, integérrima.

Niña Bendita que al Templo subes
pisando leve la escala santa
que al Santuario de Dios conduce,
lo que presentas un día va a ser,
Trono de Cristo, el Enmanuel.

Darás tu sangre para el Cordero
que con su Sangre nos salvará,
tu cuerpo virgen formará el Cuerpo
que en sacrificio se inmolará.

Niña María, Virgen Bendita
del Verbo Humilde sagrario y ara
a nos, pecadores, Madre, prepara:
Que a Dios rindamos el alma limpia.


Orémus

Deus, qui beatam Mariam semper Virginem, Spiritus Sancti habitaculum, hodierna die in templo praesentari voluisti: praesta, quaesumus; ut eius intercessione in templo gloriae tuae praesentari mereamur.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Filium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte eiúsdem Spíritus Sancti Deus, per ómnia sæcula sæculórum.  
 Amen

Ex Voto

+T.

domingo, 12 de noviembre de 2017

Efemérides nefasta


Cuando se trata de la Historia, prefiero, casi siempre, la lección de los históricos:
"El hombre que desencadenó aquella tempestad, es una figura cual no pueden señalarse muchas otras en la historia. Desde hace cuatro siglos vacila la imagen de este carácter en las apreciaciones de los hombres, y al presente el acuerdo de las opiniones parece estar más lejano que en ningún otro periodo del tiempo pasado. Pero en un punto es menester que convengan amigos y enemigos; es a saber: que por muy importante que pudiera ser la personalidad de Martín Lutero, él sólo no hubiera podido producir la revolución que rasgó para muchos siglos la unidad de la Iglesia de Occidente. Más poderosamente que ningún otro, contribuyó él sin duda a la catástrofe del antiguo estado de cosas; pero, en el fondo, no hizo más que arrojar la tea incendiaria en el combustible que se había venido acumulando durante siglos."

L.Pastor. Historia e los Papas (T.IVº,L.Iº,C.VIIº)

Con este párrafo comienza Pastor la parte de su monumental obra que dedica a la reforma luterana, que comenzó, hace ahora cinco siglos, como una controversia acerca de las indulgencias y su actualidad en aquel año de 1517. Si existe una fecha clamorosa para datar el fin de la Cristiandad medieval, esta efemérides se registró con los golpes de las 95 Tesis clavadas en el portón de la capilla de Todos los Santos de la Universidad de Wittenberg la víspera de la solemnidad titular, el 31 de Octubre de 1517.

Semejantes hechos se deben recordar, pero nunca celebrar. Hablo como católico y me refiero a lo católico, pues comprendo que un luterano de 2017 festeje emocionado su quinto centenario. Lo aberrante, en este caso, es que desde el Catolicismo se conmemore con elogios el funesto trauma.



El sello emitido por la Posta Vaticana es ejemplo de la confusa valoración producto del equivocado ecumenicismo vaticanosecundista, tan nocivo. La imagen reproducida en el timbre postal con las figuras de Lutero y Melanchton a los pies de un Crucifijo, es un particular de un todo mayor, más significativo, pues se trata del tímpano que decora las puertas de la capilla de Wittemberg**, el sitio del pecado original luterano. En el mosaico-pintura, Lutero lleva la Biblia traducida por él al alemán, y Melanchton la Confesión de Augsburgo de 1530, obra de ambos. Los dos están enterrados dentro, en el interior de la capilla de Wittemberg. Conque el sello postal vaticano no puede ser más significativo.



¿Conviene esa implícita celebración? A la Iglesia Católica, no. Al Papa, tampoco. A la Santa Sede, en absoluto.

El otro día comentaba con un amigo que lo peor es preguntarse que cuántos católicos aprobarían hoy el contenido de las 95 tesis, cuántos serían capaces de detectar los errores que contienen y cuántos las rechazarían, sin más, en bloque, como lo mandó la Santa Madre Iglesia. ¿Cuántos?

Volviendo a la cita de Pastor, también me pregunto si el combustible del post-concilio y sus derivados no son un peligro semejante al que prendió la tea luterana.

...¿y quién sería (...o será) el Lutero que armaría el incendio (...o lo armará)?????


...Y no diga nadie que el nombre empieza por F...no sea que, no sea que...



** Las actuales puertas fundidas en bronce, con el texto de las tesis luteranas reproducido en sus jambas, se mandaron hacer por el emperador Federico Guillermo IV de Prusia en 1858, en sustitución del antiguo portón de madera dónde Lutero clavó sus 95 tesis, que se quemó en el transcurso de la Guerra de los Siete años, en 1760 .


+T.

viernes, 27 de octubre de 2017

El sínodo jíbaro

Témome que nos toman el pelo (el poco pelo católico que nos va quedando) con ese 'sínodo amazónico'. Conque no se convoca un sínodo para evangelizar a la morisma de la morería de la islamidad que nos aterroriza e invade y nos planta jaimas y mezquitas sin freno; así que no se convoca un sínodo para la evangelización de China con los millones de chinos que tiene China y lo necesitados que están los chinos de la China de una buena misión, con todo esto (y pongo como ilustración sólo dos urgencias misioneras de urgente misión), y nos salen con un sínodo para la Amazonia, donde yo no sé cuántas tribus hay (las que queden) y en donde dudo se tenga intención recta de evangelizar católicamente. Vamos, vamos.

¿O es que se cree alguien con dos dedos de pesquis católica (la poca que nos va restando) que los misioneros brasileiros, empapados en pablofreirismos y teologíasdelasliberaciones se van a dedicar a bautizar indígenas hasta cansárseles el brazo y enseñarles el Catecismo de Ripalda? ¿Es que algún católico con perspicacia católica se traga la bola de que esa jerarquía brasileña criada a los pechos de Héldercámaras y Casaldáligas tiene interés en que los indígenas de las selvas amazónicas hagan la Primera Comunión y observen el cumplimiento de la Misa dominical?

Bueno, pues ese es el cebo que quieren que piquemos. Todo para pescar dos monstruosidades des-católicas: Curas casados (para evangelizar el Amazonas) y mujeres diaconisas (para lo mismo en el mismo sitio)...Y de paso, de coda, como el que iba a por atún y a ver al duque, colarnos la enormidad por la gatera y que, después de la tropelía en el Amazonas, broten, por petición extrapolada de las conferencias episcopales, curas uxorizados y diaconisas por todas las fronteras de la geografía católica.

¿No eran los jíbaros de la Amazonia quienes reducían las cabezas de los vencidos y se las colgaban luego de adorno? Pues eso me temo yo que quieren hacernos a los católicos (los que quedemos): Reducirnos la cabeza, jibarizarnos para capitidisminuirnos.

¡El Señor nos libre!

+T.

El tremendo futuro


Me llegó el otro día publicidad de la pseudo-católica editorial San Pablo (Ediciones Paulinas), las novedades de Otoño. Entre ellas, el libro de un tal (que no nombraré) cuyo contenido resumía el propio autor así:
Este libro defiende dos ideas mayores: que lo mejor del catolicismo no está en el pasado, sino que puede estar en el futuro, y que, si cabe hablar de edad de oro del cristianismo, está delante de nosotros y no detrás. Lo que exige otra Iglesia: sinodal, superando el clericalismo, liberándose de la era de la cristiandad y, al fin, habilitando completamente a la mujer en su seno. La segunda, para significar que, en la era global, plural y crecientemente desigual en la que nos encontramos, necesitamos superar la fractura binaria entre creyentes y no creyentes, de tal suerte que todos los que, con buena voluntad, tengan inquietud por un mundo mejor puedan trabajar, conjuntamente en ello, y desde sus propias convicciones personales.
El tal autor está considerado como un hombre centrado, filántropo, comprometido, creyente al día, de salida, buen gestor de empresas samaritanas, ponderado y lúcido, abierto al horizonte venturus, libre de apegos al ayer, un hombre de diálogo y convergencias . Un tipo francisquista, vamos, de característico troquel, modélico, en sintonía con la des-compañía arrupista, lovainero de formación y talante. En otra presentación de otro libro suyo, se dice esto:
Este libro, partiendo de esta realidad sociológica y analizándola con las herramientas de las ciencias sociales, sugiere y propone, humilde pero firmemente, otro modelo de Iglesia para el siglo xxi: una Iglesia en red, al modo de un gigantesco archipiélago que cubra la faz de la tierra, con diferentes nodos en diferentes partes del mundo, interrelacionados entre sí y todos ellos religados a un nodo central, que no centralizador, que, en la actualidad, está en el Vaticano. En el Vaticano (o en otras partes del planeta) se reuniría una representación universal de obispos, sacerdotes, religiosas y religiosos, laicos de ambos sexos, miembros de la Curia, todos bajo la presidencia del papa, para debatir sobre la situación de la Iglesia en el mundo y adoptar, si es el caso, las decisiones pertinentes.
Paradójicamente, hoy ese Vaticano es, precisamente, el agente de la auto-revolución desconcertante que se postula en ese libro. La roca de la fe vuelta reolina, ruleta del juego con y en el mundo moderno/modernista, centrifugando 20 siglos de fe, de cristiandad, de catolicismo, de romanidad. La zaranda diabólica cribando la fe petrina con trepidante agitación nunca vista.

Cuando releo o recuerdo cosas escritas, aquí, en ExOrbe, desde 2013 hasta ahora, me estremezco. Todo lo temido se va ejecutando, pian piano. Si en los próximos sínodos consiguen que se suprima el celibato (con la coartada de los curas casados 'necesarios para evangelizar la Amazonia' (risum teneatis !!)) y la ordenación de mujeres (con el señuelo de las 'diaconisas'), el golpe a la Iglesia Católica será tan grave que dudo se pueda recuperar de la herida.

Como áncora para la tempestad sólo nos queda creer lo que rezamos y esperar lo que pedimos, Deo volente.

Auditorium nostrum in Nómine Dómini


+T.

miércoles, 18 de octubre de 2017

El tufo neo-litúrgico


Vive Dios que el que esto escribe, reza y dice con piedad sacerdotal-ministrante cuando celebra con el Misal de Pablo VI, pero hay veces que se queda con el reheleo de estar mascando la herejía.

En la Misa de San Lucas Evangelista, esta es la oración colecta del misal novus ordo:

Señor Dios, que elegiste a San Lucas para que, con su predicación y sus escritos, revelara al mundo tu amor hacia los pobres, concede a quienes nos gloriamos de ser cristianos vivir unidos con un solo corazón y una sola alma y haz que todos los pueblos lleguen a contemplar a tu Salvador. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén

Es decir, que la vocación y la inspiración del Santo Evangelista no tuvo la intención de testimoniar hagiográficamente el Misterio de Cristo, Hijo de Dios, sino que el Señor escogió a San Lucas para proclamar 'la opción preferencial por los pobres'. Es decir, que el Evangelio según San Lucas vendría a ser una especie de 'manifiesto', más bien. ¿Apesta o no apesta esto a ideologización marxistóide de la peor estofa, a teología de la liberación de la peor calaña, manipuladora y tergiversadora?


Después de la Misa he recordado otro sapo por el estilo que nos tragamos en Sevilla cuando Juan Pablo II beatificó a Sor Ángela de la Cruz, en Noviembre de 1982, días después de que el Psoe de Felipe González ganara sus primeras elecciones en España. Pues bien, para aquella ocasión, una de las canciones (la más cantada) que se usó (con el beneplácito de las Hermanas de la Cruz) como himno para la ocasión, tenía esta letra:
"Contigo camina el pueblo unido
buscando otros caminos
que lleven a la paz;
contigo, Sor Ángela, en Sevilla
se vio la maravilla
de darse a los demás.

Eres del pueblo,
y al pueblo tú te das;
eres de todos,
y del que sufre más.
Hoy desde el cielo,
no dejes de mirar,
a tu Sevilla, Sor Ángela"

Y así se ha ido empapando todo de ese tufo populista-populachero que hoy respiramos con el francisquismo de cada día.

Para purificar y sahumar el ambiente, concluyo con la antigua y preciosa oración de San Lucas del Misal tradicional:

Orémus.
Intervéniat pro nobis, quǽsumus, Dómine, sanctus tuus Lucas Evangélista: qui crucis mortificatiónem iúgiter in suo córpore, pro tui nóminis honóre, portávit. Per Dominum nostrum Iesum Christum, Filium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti Deus, per omnia saecula saeculorum. R. Amen.


Como podrán apreciar Uds. trasmina el buen olor de Cristo.


+T.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Te Deum, gratias agens

El Te Deum conmemorativo, con el tiempo, va siendo, más que una acción de gracias por lo que fue, una acción de gracias por lo que sigue siendo. Con temor y temblor; y también con un mea culpa sotto voce, como un bordón de contrición que da profundidad y veracidad al rezo agradecido. Todo, además, lleva implícita una súplica abocetada, simple, con coloratura, quizá, pero, al fin, una variación, una fuga sobre lo mismo.

Y también los recordados, in Communionis Sanctorum gratia.


Deo gratias !


+T.


martes, 29 de agosto de 2017

La crisis es de fe, no de sexo


La crisis del sacerdocio católico no termina, muta y se prolonga desde el concilio Vat2º y sigue siendo hoy una herida que sangra y debilita a la Iglesia. No sólo es una crisis de vocaciones, sino que es también una gravísima crisis de defecciones: No llegan vocaciones a los seminarios, los sacerdotes abandonan el ministerio y los obispos no se van también porque temen perder status, no porque no estén ellos mismos afectados. Casos como el del ex-obispo de Mallorca, el patético Mons. Salinas, y esas otras dimisiones y/o destituciones (más o menos discretas) passim, por todo el orbe católico, son un triste y lamentable muestrario de la degradación jerárquica que sufrimos.

En Roma, donde deberían saber más y mejor, se queda uno con la impresión de que se han anclado en los '70 y no salen de esa escollera, pues insisten en que el problema es el sexo:

"En los seminarios no se habla lo suficiente de un aspecto central de la vida de la persona: la sexualidad."

Resulta patético el 'experto', un tal padre Amedeo Cencini, según RomeReports, muy conocido en eventos del género como este organizado por el Regina Apostolorum (¡¡oh!!), dedicado a rectores de seminario.

Muy pronto parece que se han sacudido la sombra de Maciel, todo un clásico afectado sobre el tema en cuestión. Aunque pudiera ser que les hayan incluido en la penitencia impuesta el organizar simposios como este. Cosas veredes.

Dejando bien subrayado que la infección del sexo inmoral es una pandemia y envenena todo, como una peste negra del siglo XXI, constatar que el clero se vea afectado es, más que una obviedad, un lugar común, un tópico. También en la Vetusta de 'La Regenta' pasaba aquello, y en 'Tormento', en el Madrid de Galdós, y en la 'Pepita Jimenez' de Valera. Eso ha pasado siempre, con picardías medievales del Arcipreste de Hita o con vena mafiosa del best seller 'Monsignore'. El demonio no ha dejado de tentar al clero, aún cuando se escudaba bajo la égida de la sotana y la tonsura, y el sexto ha sido un mandamiento de mucha batalla para los ministros sagrados, más por simple razón de la naturaleza que por perversión impía del orden sacro, nunc et semper.

Por eso, que se insista en eso, es rayar la superficie y no profundizar en la veta, si de verdad se indagara la etiología del mal.

Porque la raíz del trastorno y la mengua del clero católico es de fe, se trata de un problema de fe, de pérdida de fe, de falta de fe.

Desde hace ya un par de años, las alarmas católicas alertan sobre la supresión del celibato obligatorio y la ordenación de clero casado (o la re-admisión al ministerio de los renegados), que, no sé con qué lógica argumental, dicen que van a meter entre los temas a tratar en el próximo Sínodo de la Juventud, con aprobación de PP Franciscus. Por todo esto que se rumorea y temiéndonos ya que se pudiera concluir con otro caso-documento post-sinodal mucho peor y más dañino que el AL, todo lo que pueda afectar a la documentación que pongan a disposición de los participantes en el Sínodo merecerá toda la atención posible, porque será lo que se expondrá y se debatirá en el aula. Si la problemática de la crisis vocacional-clerical se presenta reducida al conflicto sexual, las soluciones que se propondrán (y quizá ya estén preparadas para sacarlas en su momento) irán contra el celibato sacerdotal, insistiendo en que asumir una sexualidad activa y reconocida será el remedio para la renovación/actualización del sacerdocio católico y el incremento de las vocaciones.

Los autores de todo esto, saben que es mentira, que las tesis son falsas. Pero insistirán e incluso denunciarán al clero reticente o a los fieles resistentes. Si se realizara, supondría el principio del fin del Catolicismo, o, por lo menos, su dramática aceleración.

Como telón de fondo, añadiendo un decorado patético, PP Franciscus, con toda la Iglesia, se dispone a celebrar con fastos solemnes el mayor y peor ataque al Sacerdocio Católico que jamás se ha visto en la historia, pues eso fue (entre otras más cosas) la funesta rebeldía heterodoxa del pérfido Martín Lutero y su 'reforma' protestante. No sé, no me explico, cómo una Jerarquía Sacerdotal puede celebrar su aniquilación.

Claro que si se emperran en que la crisis es por cosas de sexo, pudiera tener cierta lógica que aplaudan a Lutero que, además de con la sola scriptura, apañó su crisis sacerdotal fornicando con Catalina Bora, su seductora querida.


+T.



domingo, 6 de agosto de 2017

La femi-perversión que la Iglesia no condena


No sé si alguno recordará al doctísimo y venerable padre Antonio Orbe S.I. cuando en alguna de sus clases magistrales en la Gregoriana comentaba, al paso de algunas cuestiones, que en el futuro más próximo el peor peligro para la Iglesia, en doctrina y en moral, llegaría desde el mundo de la mujer. Se refería - sin saberlo concretamente entonces - a cosas como esta (atención los timoratos, que el artículo es aberrante y contiene fotos impías):

Poner fin a las mentalidades machistas que distorsionan la fe:
"Si Jesús se encarnó en un varón, ¿la salvación que nos trae es igual de efectiva para las mujeres?"


La página de Renegación Digital infecta a diario con textos (entrevistas, documentos, citas, recensiones, noticias, comentarios, bulos y otras escorias) como ese, cuya autora es una hembra reivindicante, sedicente 'teóloga' y tan degenerada en ello que malpare monstruosidades tales en el supuesto de que está liberando a las mujeres de una fantástica opresión que ella misma delira con tergiversaciones y manipulaciones atentando impúdicamente contra lo más sagrado. Es obvio que ella y la gente como ella ya no tienen fe, la han perdido y sólo mantienen un esqueleto verbal con el que van construyendo la monstruo-teología de su aberrante degeneración, con más o menos consciencia de su depravación, pero absolutamente sabedoras de su ofensivo y agresivo desafío. No tienen fe pero si mantienen y difunden un intenso e implacable odio a la fe.

A esta teologuesa del artículo le falta decir que odia al Cristo-Varón de los Santos Evangelios. Por supuesto, el odio profesado y no confesado incluye todas sus concomitancias: Odia también a la Virgen y la Virginidad, odia a la Madre y la Maternidad, odia con diabólico odio a la Esclava del Señor y odia satánicamente que el Evangelio diga -'Aquí está la Esclava del Señor'. Odia el Magníficat que canta -'Dios ha mirado la humillación de su Esclava'. Odia a Isabel porque es madre gestante y orante. Odia a la suegra de San Pedro porque se levantó del catre a servir a Jesús y sus Apóstoles. Odia a la hemorroísa que tocó con temor y temblor el manto de Cristo. Odia a la pecadora que lloró y embalsamó, besó y cubrió con su cabellera las plantas del Señor. Odia que María de Betania se echara a los pies de Jesús y se los perfumara con nardo. Odia a las Miróforas que fueron al alba al Sepulcro. Odia que la Magdalena hubiera tenido siete demonios. Odia el -'Noli me tángere'. Odia que no haya más escenas con Magdalena. Odia a San Pablo. Odia el Apocalipsis. Odia que la Babilonia meretriz sea hembra y odia que la tentada fuera Eva y no Adán. Odia-odia-odia que Eva fuera hecha con la costilla de Adán. Y odia hasta reventar en bilis de odio el -'parirás con dolor, estarás bajo tu marido y él te dominará'.

En reacción, clamará y voceará ¡machismo! y ¡machista! cada vez que se vea obligada a afrontar uno de esos textos. Hará un expurgo de textos machistas suprimiendo passim personajes y escenas, profecías y profetas, libros enteros de la Biblia. Propondrá una Biblia revolucionaria y transexual con una María de Nazareth militante de la liberación de la mujer, una Marta de Betania líder sindicalista del sector servicios y una Magdalena híper-sexualizada y marimacho todo a la vez, castigadora del los Apóstoles y fundadora de una iglesia alternativa ltgb (¿se escribe así?) vanguardista avant la lettre.

¿Y la Iglesia qué dice; qué respuesta tiene la Iglesia para adefesios pseudo-teologicos de esta clase? Pues, según la táctica - ya se sabe - asumida premeditadamente por el Vaticano2º, concilio pastoral-no-dogmático, la Iglesia, no condena nada ni a nadie. '¡¡Quién es la Iglesia para condenar!!', argumentan según el célebre dixit francisquista.

+T.

martes, 25 de julio de 2017

Poca ofrenda


No recuerdo - apenas alguna borrosa imagen del NO~DO - cómo eran las ofrendas ante el Apóstol en tiempos de Franco; supongo que serían adecuadas al régimen, con las florituras del discurso de entonces. Desde el '76, el tono cambió, fue cambiando poco a poco, hasta convertirse en la pantomima política representada en el súper-deslumbrante escenario religioso que es hoy: Un discursito con un florilegio de tópicos políticos de la actualidad, en forma moderada, sin estridencias, políticamente correcto y sin piedad apenas. Si el oferente se dirige en algún momento al Señor Santiago, lo que dice suena a quasi una referencia de estilo, incluso parece la invocación de algún mítico personaje de obligada mención ad casum, pero ignorado en cuanto no creído por no existente; Santiago es el celebrado solamente nombrado, por costumbre inmemorial y tradición aún vigente, pero vacía de sentido, intención y emoción.

La segunda parte de la ofrenda es aún más insostenible, porque el actuante, el Arzobispo de Compostela, asume el papel de una autoridad mayor, de rango espiritual, que recoge y responde la perorata del político de turno con amable y docta condescendencia, homilético en el modo y político en el fondo. Tampoco trasluce el prelado convicción religiosa, ni devoción acendrada al Apóstol, sólo parece un figurón ceremonial más, como el Botafumeiro, pero con mitra, báculo y (poquita) voz.



Me gustan las ceremonias bien cumplidas. La de la Ofrenda al Apóstol cumple, se realiza dentro de esos protocolos que, por repetidos y sabidos, suelen salir bien, sin ocurrencias. Pero cada vez se nota más el despego de la auténtica, antigua y venerable devoción al Apóstol, que es el celebrado (et soli Deo gloriam). Todo parece, además de languideciente, desanimado, sin espíritu, sin fervor. Al fín, el único que está a la altura de la ocasión es el Botafumeiro, tan sincero en su función.

*** *** *** ***

p.s. Cierro con una nota lamentable: Al rezar la oración colecta en la Misa del Apóstol, me he encontrado con que en el nuevo Misal, el publicado este año por la Conferencia Episcopal Española (IIIª edición española del Misal Romano), la mención de España ha sido cambiada por 'pueblos de España'. Significa, ni más ni menos, que en la mente de nuestros jerarcas ya se ha perdido el concepto de unidad-identidad nacional y se prefiere, en sintonía con ciertas formulaciones políticas, el deconstructivo 'pueblos de'.

Así era la oración:

Dios todopoderoso y eterno, que consagraste los primeros trabajos de los apóstoles con la sangre de Santiago, haz que, por su martirio, sea fortalecida tu Iglesia y, por su patrocinio, España se mantenga fiel a Cristo hasta el final de los tiempos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.


y así ha quedado ahora en el Misal re-editado:

Dios todopoderoso y eterno, que consagraste los primeros trabajos de tus Apóstoles con la sangre de Santiago, haz que tu Iglesia, reconfortada constantemente por su patrocinio, sea fortalecida por su testimonio, y que los pueblos de España se mantengan fieles a Cristo hasta el final de los tiempos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Ecce !!!

Orémus.
Esto, Dómine, plebi tuæ sanctificátor et custos: ut, Apóstoli tui Iacóbi muníta præsídiis, et conversatióne Tibi pláceat, et secúra mente desérviat. Per Dominum nostrum Iesum Christum, Filium tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.


+T.

viernes, 14 de julio de 2017

Francisquismo desacreditador.

 
La noticia de la causa del Estado Vaticano contra los gestores del Hospedale Bambino Gesú, el presidente de la fundación del hospital, Giuseppe Profiti, y el tesorero, Massimo Spina - sin deslindar otros significados - es, de hecho, un bofetón en el rostro del Emmo. Cardenal Bertone, beneficiario de los dineros desviados desde la fundación hospitalaria para sufragar los gastos de su suntuoso apartamento. Aunque Bertone haya sido uno de los personajes menos brillantes de la curia de Benedicto XVI, no por eso deja de haber sido Cardenal Secretario de Estado con Benedicto XVI, que más de una vez le demostró y le mantuvo su confianza y su aprecio, salvas todas las consideraciones (también la mala opinión que se fue creando en torno a Bertone). Eran otros tiempos y también eran otras las formas vaticanas bajo el muy respetuoso y fino estilo ratzingeriano.

Por todo eso, resulta en extremo escandaloso y dañoso para la Iglesia y sus representantes el haber dado curso y llevar a los tribunales unos hechos que deberían haberse investigado y sancionado con la discreción que un caso así merece, pues afecta a la Santa Sede. El Papa puede muy bien amonestar severamente a Bertone y despedir con deshonor a esos dos malos administradores, quedando tachados como tales. Todo esto se ha sabido hacer en otras ocasiones sin alarmar a nadie ni airear nada en los medios.

Pero al darle notoriedad, se vuelve a ejecutar una de las acciones más constantes e implacables del francisquismo: Desacreditar el pontificado anterior. Habiendo sido Bertone el Secretario de Estado del Papa Ratzinger, cuando cargan contra él la herida última se le inflige a Benedicto XVI, que, tantas veces y de tantas formas, es la diana contra la que van los dardos francisquistas.

Desde su primera aparición en el balcón, el estilo y la vestimenta, los discursos y la residencia, la doctrina y los hechos, los modos y las formas, todo es una desacreditación, explícita o implícita, de su Predecesor.

Quién no lo vea, es que no ve.


+T.

domingo, 16 de abril de 2017

Santo Sepulcro


Es una de esas anécdotas que aportan quasi nada a la fe, pero ponen su mica salis para la curiosa inquietud de los enigmáticos:

Los aparatos de medición científica se bloquean inactivos cuando los usan dentro del Santo Sepulcro

Pero son de esas noticias que, como no se resaltan, ni los medios de masas publican, pasan al fin desapercibidas excepto para unos pocos.

Los creyentes, leemos y sonreímos, sin conmoción. Y los impíos, anti-cristianos y ateos, sonreirán también...son rictus sardónico, y seguirán sin creer.

También pasa que con esta clase de noticias el cristiano percibe la gracia y el gozo de la fe, un fenómeno sobrenatural que tampoco miden los aparatos científicos.

Surrexit Dóminus vere, et gaudeamus in fide Resurrectionis Christi !!!


+T.

Sicut Cervus...





+T.