viernes, 1 de noviembre de 2013

Inter Sanctos

 
Los Santos hablan de la Gloria y se imaginan en gloria. Es un tema que aflora, passim, en las actas martiriales, con timbre de emoción, también como una declaración desafiante. Del mismo tema de la glorificación hay documentadas otras conversaciones santas entre Santos, recuerdo, por ejemplo, la de Mónica y Agustín en Ostia:

"...nos encontramos ella y yo solos, apoyados en una ventana que daba al jardín interior de la casa donde nos hospedábamos, allí en Ostia Tiberina, donde, apartados de la multitud, nos rehacíamos de la fatiga del largo viaje, próximos a embarcarnos.

Hablábamos, pues, los dos solos, muy dulcemente y, olvidando lo que queda atrás y lanzándonos hacia lo que veíamos por delante, nos preguntábamos ante la verdad presente, que eres Tú, cómo sería la vida eterna de los santos...., y abríamos la boca de nuestro corazón, ávidos de las corrientes de tu fuente, la fuente de vida que hay en ti.

Tales cosas decía yo, aunque no de este modo ni con estas mismas palabras. Sin embargo, tú sabes, Señor, que cuando hablábamos aquel día de estas cosas..., ella dijo:

- 'Hijo, por lo que a mí respecta, ya nada me deleita en esta vida. Qué es lo que hago aquí, y por qué estoy aún aquí, lo ignoro, pues no espero ya nada de este mundo. Una sola cosa me hacía desear que mi vida se prolonga­ra por algún tiempo: el deseo de verte cristiano católico, antes de morir. Dios me lo ha concedido con creces, ya que te veo convertido en uno de sus siervos, habiendo renunciado a la felicidad terrena. ¿Qué hago ya en este mundo?'(...)"


Confesiones, lib.9º

Otra conversación de este género, también cargada de emociones humanas y sobrenaturales, fue la de Benito con su hermana Escolástica:

"...Con el interés de la conversación se hizo tarde y entonces aquella santa mujer le dijo: «Te ruego que no me dejes esta noche y que sigamos hablando de las delicias del cielo hasta mañana».

A lo que respondió Benito: «¿Qué es lo que dices, hermana? No me está permitido permanecer fuera del convento». Pero aquella santa, al oír la negativa de su hermano, cruzando sus manos, las puso sobre la mesa y, apoyando en ellas la cabeza, oró al Dios todopoderoso.

Al levantar la cabeza, comenzó a relampaguear, tronar y diluviar de tal modo, que ni Benito ni los hermanos que le acompañaban pudieron salir de aquel lugar.

Comenzó entonces el varón de Dios a lamentarse y entristecerse, diciendo: «Que Dios te perdone, hermana. ¿Qué es lo que acabas hacer?».

Respondió ella: «Te lo pedí, y no quisiste escucharme; rogué a mi Dios, escuchó. Ahora sal, si puedes, despídeme y vuelve al monasterio».

Benito, que no había querido quedarse voluntariamente, no tuvo, al fin, más remedio que quedarse allí. Así pudieron pasar toda la noche en vela, en santas conversaciones sobre la vida espiritual, quedando cada uno gozoso de las palabras que escuchaba a su hermano."
Diálogos de san Gregorio Magno, lib. 2,33

San Gregorio añade un comentario muy singular: "No es de extrañar que al fin la mujer fuera más poderosa que el varón, ya que, como dice Juan: Dios es amor, y, por esto, pudo más porque amó más."

Sin duda es una nota de santidad imaginar la Gloria, hablar de ella con deseo y expectación. Pero es conversación de Santos, entre gente adelantada en santidad. No es tema para charla entre pecadores, aunque sea un tema que se puede y debe exponer, propiamente, al predicar los novísimos. Pero no es conversación para pecadores, ni para incipientes, ni siquiera para proficientes. Sólo los que están muy arriba en la escala pueden pararse a tratar del Cielo imaginándose en él.

En privado, como meditación personal sí puede caber, con mesura, sin excederse.

Porque lo pobres viatores, los tentados, los que caemos, debemos aplicarnos en meditar, preferentemente, los otros novísimos: Muerte, juicio, infierno. La Gloria, como un postre exquisito, extraordinario, sólo nos debe ocupar la meditación cuando nos venga bien un respiro, de tiempo en tiempo. O cuando precisemos un estímulo, de vez en cuando. O si tuviéramos necesidad de un aperitivo que nos excite el apetito de la Gloria, si desfallecemos.

Es un refresco reconfortante, una brisa limpia y ligera en la cara del alma, pensar en la Gloria, vernos allí y hablar de aquello, que es nuestra meta.

Dios nos dé santidad de vida y Santos en el camino para tener y mantener conversaciones de Cielo y de Gloria.

Ad superna semper intenti !!!


+T.

jueves, 31 de octubre de 2013

También vuelve Teilhard


Teilhard es, quizá, el más seductor entre los teólogos del siglo XX. Aunque no sea propiamente teólogo, pues no expuso un tratado sistemático, sino que teoriza y especula en sus ensayos temas de cristología, de sacramentos, de eclesiología, de antropología. ¿Un filósofo? Un gran entusiasta con destellos de quasi iluminado. ¿Un místico? Un visionario, al borde del delirio exaltado. Si se le observa desde el prisma multi-facético del fenómeno modernista, es un solitario, muy original, en la órbita de la novedad, pero sólo en su nave. Es un peligro. Fascina con intuiciones vertiginosas que alejan de la Revelación y se pierden en la indefinición.

Teilhard, cuando se examina, es un peligro doctrinal, un descomponedor del dogma, un fantástico innovador de conceptos que al fin quedan reducidos a viejas tendencias y antiguas heterodoxias. Teilhard puede embriagar, y causar luego el bloqueo de una pesada resaca.

Por eso me asombró ayer enterarme de que vuelve, como una recaída delirante: En la Urbaniana, encuentro internacional sobre Teilhard de Chardin.


La Pontificia Universidad Urbaniana de Propaganda Fide es una de las más antiguas instituciones académicas de Roma. Se dedica, desde sus orígenes, a preparar al clero misionero y al que procede de las misiones católicas. Un cometido especialmente delicado, pues de la buena formación que imparta la Urbaniana dependerá la buena doctrina que lleven a sus respectivas iglesias los misioneros y el clero indígena.

¿Es Teilhard un autor/un tema apropiado para la Urbaniana? No, en absoluto. Ni tampoco para la Gregoriana.

Los ensayos de Teilhard - entiendo yo - conllevan actualmente un plus de peligrosidad, pues son fáciles de entreverarse con temas y tendencias de la new age. En cierto sentido, la obra de Teilhard podría entenderse como la exposición de un cristianismo new age, no con toda precisión, pero sí con toda su indefinición. Si me explico.

A no ser que se tratara de una exposición crítica de su obra, insisto en que no es conveniente la presencia de Teilhard en ningún centro de formación católico, mucho menos en una universidad como la Urbaniana, dado su original carácter misional.

La Compañía de Jesús nunca llevó bien la censura/condena de la obra del p. Pierre Teilhard de Chardín S.I. Si alguno pensara que la llegada de un jesuita a la Santa Sede ha podido favorecer esta rentrée, pudiera ser que acertara.

Pero es improbable que pueda ser recuperable la obra de Teilhard para la ortodoxia católica. Ni siquiera practicándole intensivamente una hermenéutica de continuidad.

Le probléme es que alguno también nos podría cuestionar retándonos a definir qué es/qué significa la ortodoxia católica. Y habría que reconocer que se trata de una cuestión difícil de precisar desde hace cincuenta años.

Y ahora mismo, incluso, especialmente.


+T.

lunes, 28 de octubre de 2013

A la periferia católica: Un saludo (cordial) con bendición en papel. Y poco más. Nada más.

 
El saludo de PP Franciscus a los participantes en la peregrinación-encuentro de Summorum Pontificum fue, apenas, un folio de despacho, de los que se expiden en Secretaría para cualquier cosa, pura cortesía de buró de curia. Un frio, seco y escueto saludo.

Todavía no aparece publicado en ningún sitio. Sólo he encontrado una foto del saludo, en formato pequeño, casi ilegible.



Quitando las fórmulas consabidas, las expresiones de forma/formato del sucinto documento, se saluda, se bendice y poco más. Sólo una alusión al fervor de los participantes:

"...que la celebración del Santo Sacrificio junto a la tumba de los Apóstoles suscite una fervorosa adhesión a Cristo celebrado en la Eucaristía y en el culto público de la Iglesia y conceda un renovado entusiasmo en el testimonio evangélico (...)"

Sólo eso. Nada más.

El saludo lo firma Parolín, que como sigue sin aparecer, convaleciente, no lo ha firmado Parolín. No sé quién lo habrá firmado. Cualquiera de Secretaria de Estado. Una rúbrica, un sello, y ya está. Un saludo cordial como el que se le mandaría a los asistentes de cualquier cosa.

El folio con el saludo lo leyó Monseñor Pozzo, el de Ecclesia Dei.

Así se hizo presente PP Franciscus entre el Populus Summorum Pontificum. Dicen que hubo más de mil presentes, entre clérigos y laicos. Pobres clérigos y pobres laicos, gente corriente, fieles humildes y devotos sencillos.

¿No son 'periferia'? Parece que no, que no se les considera pertenecientes a este apartado/fichero predilecto del francisquismo vigente. No. No merecen la atención papal. Ni la simpatía papal. Ni el aliento papal. Sólo el saludo cordial, formal, en un folio de la Secretaría de Estado firmado virtualmente por el ausente Parolín.

En los twitter, PP Franciscus pone más afecto que en este gélido saludo.

Si hubieran sido nuestros 'hermanos mayores' de Sión, habrían sido mejor saludados, más extensamente, con más afecto francisquista, con más ardor. Si hubieran sido hermanos luteranos, habrían sido recibidos en audiencia privada, con fotos y yutube. Pero como son católicos-católicos, fieles a la tradición, devotos de la liturgia más santa; como son quienes son, con un saludo mecanografiado basta. Es suficiente. Ni merecen más, ni se les concede. Lo justo y necesario...con cuentagotas, con parsimonia estricta. No vayan a desbordarse y/o excederse.

De la peregrinación no tengo más datos. Sólo lo poco que he visto. Tengo la impresión de que hubo menos asistentes que el año pasado, con ciertas diferencias muy apreciables. Por ejemplo, el celebrante en San Pedro, en el Altar de la Cátedra, ha sido el Cardenal Darío Castrillón, emérito; el año pasado fue el Cardenal Antonio Cañizares, prefecto de Congregación de Culto y Sacramentos. Un bajón notable. A parte de Mons. Guido Pozzo, el único prelado destacado ha sido Mons. Fernando Rifán, que celebró la Misa de Cristo Rey en Stª María sopra Minerva. También he leído que Mons. Fisichella  (supongo que de oficio) les acompañó durante el Via-Crucis por el Palatino y en la adoración al Santísimo celebrada en la Chiesa Nuova.

No está el ambiente para dejarse ver en compañía de devotos tradis. No sea que manchen y dejen huella delatable que sea hándicap para el curriculum. Vadete retro!

Mientras, en la misma Roma, en las mismas horas, estos mismos días, PP Franciscus se encontraba con las familias, también en el consabido y repetido 'marco del Año de la Fe'. De la crisis de fe, debería apostillarse.



En Piazza San Pietro, los Cardenales jugaban con globos de gas que se soltaban luego y subían, subían, subían, ligeros, volanderos, hasta que se perdían en el azul del cielo romano.



Algunos se empeñan en repetir que todo está bien. Que todo marcha.

En el marco del Año de la Fe, of course.

Aquel año que empezó Benedictus y ahora continua Franciscus.


+T.

viernes, 25 de octubre de 2013

Iterum calamitatis aetas et miseriae



El otro día publicaron en L'Osservatore un articulete de Kasper, el cardenal, con insensatas afirmaciones e inquietantes observaciones. Ponderaba la Sacrosanctum Concilium, cuyo balance, a los 50 años de la desgracia, consideraba 'largamente positivo'. Para incremento del sufrimiento de los que nos afectamos por estas cosas, el Kardinal añadía que era necesario reconocer que "...falta mucho por hacer para conseguir que los fieles entren verdaderamente en el misterio eucarístico". En este mismo sentido, Don Walter dice que había necesidad de democratizar la liturgia: "...Bisognava “democratizzare” la liturgia" (leer artículo aquí).

Hoy me he vuelto a encontrar con el funesto Kasper al leer otro artículo sobre el mismo drama en España: Su Papa Francesco la corrida dei vescovi spagnoli

El artículo italiano enlaza con otro en español que informa de las Jornadas de Liturgia organizadas por la CEE que se celebran estos días en Cáceres. El titular lo dice todo; lean el enlace:  Comisión Episcopal sugiere actualizar la Liturgia para acercarse a los fieles

Para romper a llorar.

O, mejor, para organizar una rogativa ad fulminandos illos .

Si nos preguntamos cómo puede subsistir un lenguaje semejante, unas intenciones tan sesentayochistas, podríasenos responder que, puesto que se celebra (es un decir) el medio siglo del V2º aquel (el concilium, no la bomba), se retoma el lenguaje de aquel tiempo, con sus expresiones, con sus mismas tendencias, como en una fiesta retro-hippy se anima a la gente a vestirse con la moda de aquellos años 60-70. Pero si echan Uds. un vistazo al programa de actos de las Jornadas Litúrgicas cacereñas, descubrirán que la razón es más cruda y espesa: Los protagonistas son los mismos de siempre, los mismos delincuentes litúrgicos los que hablan, exponen y conferencian. Vean y repriman las náuseas:

Jornadas de Liturgia - Cáceres, del 22 al 25 de octubre de 2013

No están todos los que son, pero son todos los que están.

Y si han aplicado un poco la atención al programa de los incombustibles y abominables nombres, ¿no han notado la proporción alarmantes de catalanes?

Mons. D. Lluís Martínez Sistach
D. Salvador Pié i Ninot
D. Matías Augé Benet
D. Bernabé Dalmau

Son por lo menos el 50% de los actuantes; o más, si excluímos la intervención del obispo del lugar, Fcº Cerro, que está más por anfitrión que por perito.

El resto, un orfeón mitad dinosaurios mitad oficiales-funcionarios: Fernando Sebastian, JCR.García Paredes, Santiago del Cura y uno de la Comisión.

No crean Uds. que profeso tirria anti-catalana; nada de eso. Recalco esto porque aun gemimos y lloramos bajo la dictadura siniestra de los liturgistas catalanes, peste funesta que se desliza en la tiniebla.

Una de las primeras cosas que hice al hacerme cargo de la parroquia fue anular las suscripciones a unas cuantas revistas y editoriales de liturgia, todas engendro de liturgistas catalanes. Cuántas parroquias, conventos y centros de culto siguen atados a ese indigesto pesebre no lo sé decir. pero calculo que quasi la mayoría de los curas entre los 50-80 años son adictos a esos estupefacientes.

Resumiendo, todo esto quiere decir que todo sigue igual, con perspectivas de empeoramiento intenso y extenso.

Los días de PP Franciscus han acabado con la restauración benedictina. Los que rabiaban cuando Benedictus emprendía su ilusionada restauración retornan y emergen de sus antros con hambre voraz y cruel apetito.

Son los monstruos de ayer y anteayer. Y auguran un futuro de otros 50 años de ensayo y descomposición.

No cabe otro pronóstico porque los pájaros del mal augurio son los mismos de antes.


+T.

jueves, 24 de octubre de 2013

El perlado de Limburgo

 
Cada vez que he visto estos días las noticias sobre el escándalo del obispo de Limburgo, me ha asombrado la cara de medio loco del ilustrísimo protagonista, y me he acordado de otros insensatos  en parecidas circunstancias. Por ejemplo, sin ir más lejos, aquel obispo de Astorga que encargó a Gaudí un palacio episcopal, una historia que parecería inventada por los judeo-masones decimonónicos de León para desacreditar al prelado de Astorga, pero que fue real como la vida misma. Si no la conocen Uds. aquí se pueden enterar un poco (aunque la historia del capricho delirante de Don Juan Btª Grau Vallespinos, el obispo del antojo gaudiniano, deba tener pormenores de esos que pocos saben y casi nunca se cuentan).

Cuando te enseñan el palacio de cuento de hadas que ideó Gaudí para el obispo Grau, te suelen recalcar que ningún obispo ha residido en él: Grau porque murió en mitad de las obras, sus sucesores porque renunciaron a continuarlas, y los que al fin las remataron porque aquel castillo de ensueño no era, prácticamente, habitable. O quizá porque, en verdad, ninguno se atrevió a habitarlo, porque no parece casa de obispo sino alcázar de princesas encantadas. Las locuras que, más o menos por aquella misma época, se permitía Luis II de Baviera, no se avenían bien con lo que se suponía debiera ser el perfil de un obispo español de mediados del siglo XIX

Así y todo, el disparate del obispo Grau dejó un precioso palacio de Gaudí en mitad de la Astorga maragata, siendo hoy el principal atractivo turístico de la ciudad. Pero el insensato Franz Peter Tebartz van Els se ha gastado la barbaridad de 31 millones de €uros en un complejo de edificios y una residencia típicos de la más vulgar y horrenda arquitortura contemporánea (con el torreón del palacio viejo en una esquina testimoniando que lo antiguo es mejor, más bello y más original).



Aunque el disparate arquitectónico no ha escandalizado por feo sino por caro-carísimo. Además, no era solamente el nuevo caserón del obispo Tebartz van Els, sino otras excentricidades igualmente costosas e impropias: Coches, viajes, dispendios varios.

Uno de los articuletes más interesantes que leí al respecto recalcaba que todo esto ha pasado porque un obispo controla y gobierna una diócesis como quiere y hace lo que le da la gana, con todos los derechos y sin apenas freno: A un obispo no hay quien lo pare

Quien lo dice es (me temo) un des-católico peligroso, de esos que aspiran a anular a los clérigos e instalar en el gobierno y la administración de la Iglesia a 'seglares competentes'. Pero tiene razón en lo que dice. Aunque no diga que para llegar a esos escandalosos dispendios el obispo insensato de Limburgo habrá debido contar con alguien más, clero y seglares. El Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung informó que el verano del 2011 los presupuestos para las obras de la nueva residencia episcopal que ascendían ya a 17 millones de €uros se fraccionaron en diez proyectos de obras menores para no tener que pedir la necesaria autorización del Vaticano, como está previsto en casos de sumas cuantiosas. ¿Quiénes sabían e iban consintiendo todo esto? Probablemente algunos de los mismos que después se han movilizado para que interviniera la Conferencia Episcopal germana y, finalmente, el mismísimo PP Franciscus, que ha apartado de sus funciones al prelado limburgués.





El escándalo está consumado. Con otros escandalosos efectos. Por ejemplo, la gente se pregunta por la economía de las diócesis alemanas. Si una diócesis discreta, como Limburgo, se mete en semejantes proyectos y gastos ¿a cuánto asciende la tesorería de una diócesis metroplitana, como Colonia, Múnich, Hamburgo o Friburgo? La pasada semana, un artículo del Die Spìegel denunciaba que ni los propios directores financieros de estas archidiócesis saben cuántos activos poseen.

Todos temen que aumenten las defecciones, que siga creciendo el número de los católicos alemanes que abandonan la práctica religiosa, una tendencia alarmante ya desde hace unos diez (o más) años.

Otro artículo sobre el caso, comentaba que PP Franciscus iba a dar un escarmiento, para que otros prelados escarmienten en cabeza ajena.

Volviendo a nuestro caso de Astorga, yo me he acordado de tantos episodios que, sin ser como lo de Limburgo, se le parecen.

Ayer mismo me enteré del dineral que se han gastado en el Colegio Español de Roma para re-decorar la capilla, con proyecto de carísimos mosaicos del artista eclesiástico de moda, el estridente Rupnik.

Y así vamos, languideciendo como pabilo vacilante, pero sobre candelero de plata y esmaltes.



+T.

martes, 22 de octubre de 2013

Luteraneando

Salva semper Charitas (cum reverentia etiam), a mí me repugna ver al Papa confraternizando con un hereje, porque es el Papa. El ecumenismo es de todos sabido que salva ciertas repugnancias, todo sea por el amor de Dios; bien, vale, valga. Pero ¿todo se puede incluir en el lote del encuentro ecuménico? ¿Aun aquello que con sólo mostrarse o comparecer manifiesta contradicción y/o desafío a nuestras católicas creencias, que - es de suponer - el Papa profesa, por ser quien es, en el más alto grado de su expresión de fe católica?

Cuando unos clérigos luteranos visitan al Papa en el Vaticano, se entiende/se puede entender el acto como, diríamos, de cierto protocolo ecuménico. De protocolo es que se observe el protocolo, que los visitantes se atengan al ceremonial y la etiqueta del acto, sin hacer y/o decir nada estridente. Desde luego, no se espera que los representantes luteranos entren cantando las 95 tesis de Wittenberg (aunque las lleven grabadas en lo más hondo de sus entrañas luteranas). Pero ¿y si el ser mismo del que se presenta ya es, de por sí, desafiante y ofensivo?

Por ejemplo - y a eso me refiero - esas cuántas 'clérigas' luteranesas que han estado coram Papa, en la presencia de PP Franciscus, que las habrá saludado, como suele, con inclinación escapular y flexión lumbar. Que si ya tiene miga que nos hayamos tragado la bola del ecumenismo omnímodo, tiene delito que convivamos sin rechinar dientes con la aberrante incorporación de la hembras al estamento clerical. Y siendo el Papa el centro de la escena (por mucho que PP Franciscus quiera descentrarse y periferizarse), el acto es un insolente bofetón en el rostro de la Santa Madre Iglesia (que es la Católica, y no otra, ni ninguna más).

Claro que cuando se claudica en un punto, es más fácil luego rendirse a dos, y a tres después, y así ir cediendo, punto a punto, encuentro a encuentro, diálogo a diálogo, hasta que un día se concluye en una escena así como las de Asís.

El medio milenio de la herejía de Lutero y la catástrofe consiguiente, parece ir celebrándose ya más en Roma que en Wittemberg. Lamentable entusiasmo este, confuso y anómalo, católicamente demencial, pero tan cierto como la escena que comento, cuyas imágenes son un clamor de hasta dónde han llegado las tesis de Lutero y hasta dónde nos ha llevado el fatídico ecumenismo vaticanosegundero.



Es de temer que, si dentro del vaticano se recibe en ambiente 'cordial y distendido' a las preladas luteranesas, cuando toque hacer la fiesta allende los pagos de Lutero, PP Franciscus se vea alternando, tête-a-tête, con esas aventajadas hijas de Catalina Bora, esposa que fue del hereje Martín Lutero.

La audiencia pontificia que cuento, terminó solemnemente con la entrega solemne de una tetera abollada y oxidada que un luterano promíscuo-católico (o viceversa) hizo a SS PP Franciscus, que quasi se queda mudo de emoción (o de estupor) por el regalo y su anejo comentario alegórico.

Fue entonces cuando, movido por algún carisma papal ad casum, PP Franciscus proclamó un nuevo concepto ecuménico: 'El ecumenismo del martirio' (léase aquí el breve oráculo y otros dichos)

Ignoro qué harán con la tetera. Espero que no le hiervan en ella un mate a PP Franciscus, porque podría, probablemente, tetanizarse y quedarse sin asistir a los faustos luteranos del 2017, cuya celebración espera con especialísima expectación el Cardenal Koch, con su boca abierta.

¿Sería una pena que no pudiera ir?


+T.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Francisquismo:Terroríficos avisos

 
Todavía no se sabe el mal que aqueja a Parolín. La (mala) nueva era que había sufrido una intervención quirúrgica imprevista, que le ha impedido asumir, como estaba previsto, la Secretaría de Estado de PP Franciscus. Lo que Lombardi, el portavoz, ha dicho es que no es una dolencia grave, que lo operaban en el Véneto (?) y que se preveía que tras un par de semanas de convalecencia se incorporaría a su nuevo ministerio. Si dicen dos semanas, será un mes; si es un mes, puede que venga la Navidad sin Parolín a punto. Veremos (y oremos).

Pero aun sin Parolín, parece que el nuevo equipo de gobierno vaticano ya está en marcha. Esta mañana, el ABC presentaba a los cinco españoles de la curia francisquista. En el conspicuo grupo faltaba uno más, el salmantino  Fernando Vérgez Alzaga LC, secretario general del Governatorato (la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano), que ha sido nombrado obispo titular de Villamagna di Proconsolare. Un nombramiento más significativo, si cabe, siendo el elegido miembro de la congregación de los Legionarios de Cristo, cuya restauración, después de la lamentable crisis sufrida, parece que va viento en popa. Si algunos piensan y comentan que el bertonismo periclitado ha dejado paso franco a la vieja guardia sodanista, pudiera ser que acertaran, a la vista de los acontecimientos.

De lo que pueda ir pasando cuando estos hombres de iglesia comiencen efectivamente su gobierno/gestión bajo la batuta de PP Franciscus, no me atrevo a pronosticar nada. Me da miedo.

Anteayer mismo, el 14 de Octubre, San Calixto, PP Franciscus pronunciaba dos tremendos oráculos en el sermoncete de Santa Marta:

1- "...como hijos de la Iglesia debemos continuar el camino del Concilio Vaticano II, desprendernos de cosas inútiles y dañinas, de falsas seguridades mundanas que pesan a la Iglesia y dañan su verdadero rostro"

2- "...un proyecto animado por la creatividad y la fantasía del Espíritu Santo, que nos empuja también a recorrer caminos nuevos, con valentía, sin fosilizarnos!"

Horripilante, pienso (y siento!).

¿Qué son para PP Franciscus 'cosas inútiles y dañinas/falsas seguridades mundanas'? A saber.

No menos estremecedor es el programa anunciado de 'continuar el camino del Concilio Vaticano 2º', que significa (entiendo yo) seguir desmejorando/degenerando según las tendencias/pautas/derivas del postconcilio; como si la calamidad y los estragos no hubieran ya colmado y rebosado el continente eclesial-conciliar.

PP Franciscus quiere y se propone más vaticanosecundismo. Pero elevando el nivel de alarma catastrofista, matiza el programa y parece que invoca al espíritu-espectro del vaticanosegundo (todojunto) alentando-evocando (invocando?) 'la creatividad fantástica del Espíritu'. Item plus: Con 'caminos (precipicios?) nuevos y valientes (temerarios?)'. Añade, de estrambote, un inquietante particular/matiz más: 'Sin fosilizarnos'.

Yo pienso que el fósil puede que sea él mismo, fosilizado como un trilobites en el periodo eclesiológico del vaticanosegundo.

A lo peor, lo que ha sufrido Parolín es un ataque agudo de fosilización con retención de gases de espectro vaticanosecundista. Que, diga lo que diga Lombardi, a mí me parece muy grave.

Sobre todo para la Iglesia.

Oremus (plus)!

+T.