domingo, 13 de octubre de 2013
Nuestros Mártires
Los martirios antiguos tuvieron una dignidad que luego se perdió. Las Actas de los Mártires documentan la comparecencia ante los tribunales, recogen las palabras de los Mártires ante los jueces, describen las torturas y el acto mismo del martirio, dan fe de la expectación del pueblo, testimonian el impacto de la muerte cruenta de los Mártires entre los fieles presentes y en la Iglesia a la que pertenecían. Incluso algunas escenas terribles están insertas en textos de la historiografía clásica, siendo referencias auténticamente monumentales.
Sin pretender exponer un tema que supera mi intención (y mi competencia y aptitudes), sin detenerme a examinar otros episodios martiriales, afirmo que esa dignidad del martirio de la antigüedad se pierde con la modernidad. Sin duda, las matanzas de la Revolución Francesa no son de la misma naturaleza que las escenas narradas por los antiguos martirologios. Pueden contemplarse todavía algunas escenas donde la dignidad de los protagonistas (jueces-verdugos-victimas) parece estar presente, incluso de forma notable. Pienso en el patíbulo de las Carmelitas de Compiègne, aunque no sé bien deslindar cuánto corresponde a la memoria novelada y cuánto a una crónica historiográfica, propiamente. Sin embargo, estos episodios en marco de dignidad (dignidad no significa ni justificación del crímen ni aprobación del medio) fueron los menos. En la Revolución, el desenfreno de la plebe se impuso atropellando las formas, extremándolas hasta un paroxismo de violencia y crueldad quasi insuperables. Las masacres de Septiembre de 1792 en Paris significaron la violación de aquella 'dignidad' que incluso el odio a la fe había sabido preservar. Las escenas del populacho revolucionario comiendo pan mojando en la sangre del cuerpo descuartizado de la Princesa de Lamballe suman la indignidad aberrante al terror del crímen. A los Mártires víctimas de aquel furor satánico también se les despojó del honor de comparecer dignamente como Mártires. Es difícil imaginar una escena de martirio entre el desenfreno de una orgía criminal, una borrachera de sangre y vileza.
Nuestros Mártires de la Guerra Civil padecieron ese estilo envilecido de martirio. Fueron odiados y masacrados, vejados y asesinados, inculpados y abochornados antes de ser atormentados. Fueron martirizados sin dignidad porque no la había, no la tenían ni la República infame que encubría los crímenes, ni los asesinos que los perpetraban.
Cada vez que ha habido una beatificación se han levantado los herederos de aquella indignidad, con casi las mismas voces, el mismo clamor de odio de aquellos con quienes se identifican, los verdugos, los victimarios, los envilecidos. No es que les remuerda una conciencia histórica, es que no soportan que la memoria glorificada de los buenos exponga a la luz la perfidia criminal de los malos. Son herederos ideológicos de los que mataban a los Mártires y no resisten ser testigos de cómo son alabados e invocados quienes fueron víctimas del odio sembrado y azuzado por quienes les precedieron; un odio atávico que incuban todavía hoy, con rabia malamente contenida.
Nuestros Mártires, que fueron proclamados caídos por Dios y por España, testigos de Cristo en España, remueven una conciencia culpablemente odiosa en quienes reniegan de Dios y de España.
Para quienes sí creemos y amamos a Dios y a la patria, esos Mártires son un estímulo, una fuerza, un patrimonio santo, un documento con rúbrica de sangre y gloria.
Por eso damos gracias.
Y pedimos: Si nos tocara ser como ellos, que lleguemos hasta la Cruz como ellos.
¡Bendito sea Dios en sus Santos Mártires!
¡Bendita sea España por la sangre de sus Mártires!
+T.
sábado, 12 de octubre de 2013
Dos lenguajes, dos pensamientos, dos niveles, dos 'verdades' ?
El Via Mariae, o como se llame, no me gustó. Hubo un momento, cuando leyeron algunos fragmentos de los Evangelios de la Pasión y cantaron un par de estrofas del Stábat Mater, que parecía que estábamos en el Via Crucis del Coliseo del Viernes Santo. Entiendo que para la ocasión, ante la Virgen de Fátima, lo suyo hubiera sido rezar el Rosario, una parte o - incluso - completo, los 15 Misterios, ¿por qué no? Cosas más pesadas y ceremonias más prolijas se hacen y se soportan.
PP Franciscus tuvo sus ya típicos gestos de sencilla devoción, cuando esperó de pié la llegada de las andas, cuando descendió del estrado y besó los pies de la Virgen, cuando se acercó y dejó en ofrenda un rosario. También mantuvo sus desconcertantes gestos; por ejemplo no cantó, ni rezó el Ave, ni tampoco el Pater (por lo menos no se le vio despegar o mover los labios; si cantó o rezó sería de internis).
El sermoncillo, sencillo. Piadoso, directo, discreto. Todavía no sé si es sencillo porque no sabe más italiano, o si porque es así, del todo y en todo, y no le sale más discurso. La misma impresión me da cuando predica el sermoncete cotidiano en Santa Marta.
Por eso desconciertan más las entrevistas y esa especie de off the record con los que encanta a los periféricos y desconcierta a los católicos (conscientes). ¿Por qué sucede, qué significa este fenómeno francisquista? ¿Utiliza PP Franciscus dos niveles de comunicación/expresión? ¿Por qué esos dos niveles, uno con los fieles, en la Plaza, otro con los 'periféricos', en la prensa?
Me acordé el otro día del viejo caso-polémica escolástico de la doble verdad averroísta. Claro que esto no es lo mismo, no puede ser, aunque tuviera algo que ver, pudiera ser, remotamente. Un disparate mio, más bien, probablemente.
Después recordé un caso reciente, una consulta de un amigo que había cambiado de director espiritual, el nuevo era un jesuita, me preguntó sobre el reverendo, y yo le dije que le propusiera un tema de Cristología, a ver por dónde salía. Para mi sorpresa, mi amigo me contó que todo bien, que respondió ortodoxamente, como un padre de Calcedonia. Me tranquilizó, aunque me extrañó.
Al punto, sin embargo, intuí lo sucedido. ¿Cómo el jesuita de marras, reputado experto en eneagrama, pudo exponer ortodoxamente? Por eso mismo, porque descubrió el interés de mi amigo y le contestó 'a su nivel', un recurso empático que resulta muy bien cuando se sabe usar oportunamente, en las circunstancias y con las personas adecuadas; una especie de ejercicio de fino relativismo, muy versátil.
Mutatis mutandis, ¿sería por el estilo el caso de las cosas (y los gestos) de PP Franciscus?
Averígüelo Vargas, me podrán decir. Pero, Uds. comprenderán, este caso no es materia de averiguaciones de Vargas, por ser quien es y tratarse de quien se trata. Y por eso (nos) preocupa.
Por cierto, un sutil detalle, muy curialesco, muy vaticano, muy (mal que le pese a PP Franciscus) muy cortesano: Los Cardenales presentes, todos, hasta Castrillón, con pectoral discreto y cadena barata de plata. Tutto in argento, todo argentinus. A su gusto.
Némine discrepante.
+T.
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viernes, 11 de octubre de 2013
Te Deum (in timore et tremore)
La relación es descendente, de Él a mí, toda gracia, toda riqueza, toda potestad; después sube, de mí a Él, por su gracia, por su rica misericordia, por su poder. Y se mantiene y me mantiene.
Cada vez que la rezo, me estremece esta profecía proclamante: "...Yo te he elegido hoy...Tú eres Sacerdote Eterno...". Sé que es a Él; pero sé que por Él y con Él es a mí, también.
Para siempre. El día de la gracia y el momento de la caída, en la tentación y en la desolación, con lágrimas y sin lágrimas, si hay gozo y si hay pena, afligido y exultante, ya sea débil, ya fuerte, arrecien vientos o haga sereno, con luz y con sombras, ansioso o sosegado, haya calma o esté agitado, en esta vida y más allá: Siempre sacerdote, para la eternidad.
Según el rito del pan y el vino, el antiguo rito de Melquisedec, subo al altar y ofrezco el Sacrificio Nuevo y Eterno, su Cuerpo, su Sangre, su Alma, su Divinidad. No sé por qué me quiso sacerdote, no sé por qué gran misericordia me mantiene, si no fui digno, si no soy digno, si temo cada días no ser digno.
Pero su don y su gracia, su fidelidad y su Sacramento es lo único que tengo que vale eternamente.
Por eso doy gracias y pido gracia.
Ex Voto
+T.
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miércoles, 9 de octubre de 2013
Newman, amable luz
Me encomiendo a Newman, sacerdote católico. Y le encomiendo a la Iglesia, esta Iglesia que sufre porque le faltan sacerdotes del temple sincero y santo de John Henry Newman.
Oh luz benigna, guíame,
por entre las tinieblas que me envuelven,
condúceme;
es noche oscura, lejos del hogar,
condúceme.
Mantenme en el camino; ni siquiera
te pido alcanzar ver el horizonte;
me basta ir avanzando lentamente.
No siempre ha sido así,
no siempre pedí que me llevaras;
pues quise elegir la senda por mí mismo;
pero ahora guíame.
Busqué la deslumbrante claridad del día,
y, ansiándola entre dudas,
me dominó el orgullo:
olvida mi pasado.
Y puesto que hasta aquí me has bendecido,
hazlo otra vez, y guíame,
por entre los desiertos y pantanos,
peñascos y torrentes,
que ya la noche acaba,
y con la luz amaneciente,
los rostros de los ángeles
-que tanto amé, y perdí por un momento
sonreirán de nuevo.
John H. Newman
Cita:
"Dios te ama, Dios vela por ti, te llama por tu nombre. Te ve y te comprende tal como Él te hizo.
Sabe lo que hay en ti, todos tus sentimientos y pensamientos peculiares, tus inclinaciones y preferencias, tu fortaleza y tu debilidad.
Te ve en tu hora de regocijo y en tu hora de infortunio.
Se compadece de tus esperanzas y de tus tentaciones. Se interesa por todas tus ansiedades y recuerdos, todos los altibajos de tu espíritu...
Te rodea y te sostiene con sus brazos, se da cuenta de tu semblante, tanto cuando ríes como cuando lloras... Cuida de ti con cariño..
Oye tu voz, tu respiración y el latido de tu corazón, te ama más de lo que tú te amas a ti mismo.
Evita infligirte dolor, mucho más de lo que tú le rehuyes, y si llega a hacerlo, lo hace del mismo modo en que tú lo harías, si eres prudente, para conseguir algo mucho mejor".
Beato John Henry Newman
Oración:
Oh Dios que diste al Beato John Henry Newman, sacerdote, la gracia de seguir tu amable luz y hallar la paz en tu Iglesia; concédenos, por su intercesión y ejemplo, que podamos pasar de las sombras y las imágenes a la plenitud de tu verdad.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, por lo siglos de los siglos.
Amen
Ex Voto
+T.
viernes, 4 de octubre de 2013
Francisquismo reformista
Benedicto, desde el principio, se hizo cargo de aquella grave situación. Sus remedios fueron sabios, pero sin efecto porque el enfermo se resistía al tratamiento. Un cuadro clínico quasi psiquiátrico: El paciente no asumía su enfermedad, no tomaba la medicación y abominaba del docto terapeuta que le diagnosticaba y recetaba.
Ahora PP Franciscus reduplica el entusiasmo desplegando un inmenso telón sobre el escenario, que no se ve. El francisquismo ha encandilado al mundo, que aplaude ante el telón e ignora el escenario que hay detrás.
La inciativa de PP Franciscus es tecnócrata, parece ser: Nuevas ordenanzas, nuevos reglamentos, nuevo organigrama, nuevos gestores, nuevas formas de comunicar.
Eso ha dicho Lombardi, que la Pastor Bonus se ha quedado obsoleta, que el parto de los montes del G8 francisquista será una nueva constitución que creará una nueva burocracia vaticana, sin monseñores: Ahora vendrán gente corriente, seglares y...seglaras. Chicos de oficina y master, chicas de peli (la Chauqui esa, por ejemplo). Caducarán en breve los solideos y el paonazzo, llega el tiempo de las corbatas para ellos y el tacón aguja para ellas, pisando fuerte en los salones vaticanos.
El cataclismo del neo-programa puede ser de los que necesitan luego 50 años para recomponer el desastre. Otra cincuentena.
Sabemos - no somos bobo-neocones - que los tiempos son recios y la tempestad arrecia. Somos conscientes. Conviene recordarle a los ilusos (¡no se olvide!) que por los pecados del tiempo que el mundo fomenta, por nuestros pecados y nuestros pecadores, el Papa Benedicto estuvo a punto de verse ante un tribunal, porque el mundo lo quería ver juzgado y condenado. Cuánto pesó este y otros pormenores en el cónclave de Marzo no sé calibrarlo, pero sé que contó.
¿Eso explicaría la elección de Bergoglio, un estilo nuevo, en sintonía con la actualidad, una mano nueva al timón para afrontar una amenaza global? Quizá esa fuera una parte de la clave de aquel cónclave.
Seis meses de entusiasmo van despejando cuestiones, desvelando tendencias, trazando líneas. Y suscitando inquietudes. Y perplejidades.
Los males del alma no se curan con técnicas de empresa.
Lo enfermo de la Iglesia no son las curias, el daño es más hondo.
Si PP Franciscus no lo ve, incubará monstruos que le devorarán. Quizá sobreviva el aclamado Francisco, pero el Papa perecerá.
¿Son nuevos tiempos? No: Son viejos males, de hace 50 años, que ahora parece que se quieren tratar con tecnocratismos y personal seglar.
+T.
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miércoles, 2 de octubre de 2013
Desconcertar es su vocación (?)
La mesa del G8 francisquista parecía una mesa cualquiera de un consejo de empresa. En la pared de la izquierda se ve, sobre un facistol, una bella távola de (me parece) Matteo di Giovanni, una Madonna entre dos Santos (o dos Ángeles, no lo distingo bien); y en la pared del fondo, detrás y sobre el escritorio, un cuadro con marco rocalla y una pintura murillesca (me da esa impresión), quizá del propio Murillo, una Virgen con el Niño y el Bautista (?). Éstas dos bellezas y otros cuantos detalles de exquisita decoración religiosa enmarcan la escena como conviene. Es el Vaticano, una de las salas de las estancias papales. Pero la mesa, es de reunión de empresa, con botellines de agua. Vulgar, corriente.
Cuando han entrado y se han saludado, sin reverencia, sin besar el anillo, sin genuflexión, sin quitarse el solideo, se imponía la vulgaridad más pedestre, las formas corrientes, nada 'cardenalicias' en absoluto 'pontificias'. También se notaba que no había especial intimidad entre el grupo, parecían distantes, fríos, recelosos (?). Supongo que después se rompería el hielo de estos primeros momentos recogidos en el yotube.
En la entrevista que publicaba esta mañana La Reppublica, dice PP Franciscus que "este es el inicio de una Iglesia con una organización no tan vertical sino también horizontal" .
La entrevista es, otra vez, desconcertante (ver aquí en original italiano y aquí traducida al español )
Algunos párrafos son extraordinariamente chocantes, por decirlos quien los dice (aunque parezca mentira que lo haya dicho):
Estas citas no se van a olvidar.
La distancia entre la fina y sabia exposición de Benedictus y esta coloquial y vulgar charla con un periodista (que alardea de ateo) va in crescendo, no sé decir (¡quién lo sabe!) si aumentará.
PP Franciscus que en estas últimas semanas se ha referido varias veces al pecado de la maledicencia, la cháchara, la murmuración:
Hoy por hoy, la murmuración más dañina para la Iglesia es la que hace PP Franciscus contra la propia Iglesia.
No sé si entre los Eminentísimos de su píccola y selecta corte (?) del G8 habrá alguno que tenga el valor suficiente para decírselo.
Si no, padeceremos más entrevistas, con más desconcierto.
Y la fractura seguirá aumentando (en extensión y en profundidad).
Oremus !!
+T.
Cuando han entrado y se han saludado, sin reverencia, sin besar el anillo, sin genuflexión, sin quitarse el solideo, se imponía la vulgaridad más pedestre, las formas corrientes, nada 'cardenalicias' en absoluto 'pontificias'. También se notaba que no había especial intimidad entre el grupo, parecían distantes, fríos, recelosos (?). Supongo que después se rompería el hielo de estos primeros momentos recogidos en el yotube.
En la entrevista que publicaba esta mañana La Reppublica, dice PP Franciscus que "este es el inicio de una Iglesia con una organización no tan vertical sino también horizontal" .
La entrevista es, otra vez, desconcertante (ver aquí en original italiano y aquí traducida al español )
Algunos párrafos son extraordinariamente chocantes, por decirlos quien los dice (aunque parezca mentira que lo haya dicho):
"El proselitismo es una solemne tontería, no tiene sentido. Es necesario conocerse, escucharse y hacer crecer el conocimiento del mundo que nos rodea. A mí me pasa que después de un encuentro quiero tener otro porque nacen nuevas ideas y se descubren nuevas necesidades. Esto es importante, conocerse, escuchar, ampliar el cerco de los pensamientos. El mundo está lleno de caminos que se acercan y alejan, pero lo importante es que lleven hacia el "Bien" (...)
¿Sabe qué pienso sobre esto? Los jefes de la Iglesia a menudo han sido narcisistas, adulados por sus cortesanos. La corte es la lepra del papado(...)
(...)en la Curia hay algunos cortesanos, pero la Curia en su conjunto es otra cosa. Es aquello que en los ejércitos se llama la intendencia, gestiona los servicios que necesita la Santa Sede. Pero tiene un defecto: es Vaticano-céntrica. Cuida los intereses del Vaticano, que son todavía, en gran parte, intereses temporales. Esta visión Vaticano-céntrica se olvida del mundo que nos rodea. No comparto esta visión y haré todo lo posible por cambiarla. La Iglesia es o debe volver a ser una comunidad del pueblo de Dios y los curas, los párrocos, los obispos están al servicio del pueblo de Dios(...)
Los males más graves que afligen al mundo en estos años son la falta de trabajo de los jóvenes y la soledad en que son dejados los viejos. Los viejos tienen necesidad de cuidado y de compañía; los jóvenes, de trabajo y de esperanza, pero no tienen ni lo uno ni lo otro, y el problema es que ya no lo buscan. Están atrapados en el presente. Y dígame: ¿se puede vivir atrapado en el presente? ¿Sin memoria del pasado y sin el deseo de proyectarse al futuro construyendo un proyecto, un futuro, una familia….?(...)
Cada cual tiene su idea del bien y del mal y debe elegir seguir el bien y combatir el mal como cada uno lo conciba. Sería suficiente esto para mejorar el mundo (...)
Sobre el consejo de cardenales, el llamado G-8 del Vaticano: "Este es el inicio de una Iglesia con una organización no tan vertical sino también horizontal" (...)
"Yo creo en Dios, no en un Dios católico; no existe un Dios católico, existe Dios. Y creo en Jesucristo, su Encarnación. Jesús es mi maestro, mi pastor, pero Dios, el Padre, Abba, es la luz y el Creador. Este es mi Ser. ¿le parece que estamos muy lejos?"(...)
Estas citas no se van a olvidar.
La distancia entre la fina y sabia exposición de Benedictus y esta coloquial y vulgar charla con un periodista (que alardea de ateo) va in crescendo, no sé decir (¡quién lo sabe!) si aumentará.
PP Franciscus que en estas últimas semanas se ha referido varias veces al pecado de la maledicencia, la cháchara, la murmuración:
"No sabéis el mal que hace a la Iglesia, a las parroquias, a las comunidades la murmuración: hace daño, la murmuración hiere. Pero un cristiano... antes de murmurar debe morderse la lengua. ¿Sí o no? ¡Debe morderse la lengua! Eso le hará bien porque la lengua se hincha y así no puede hablar y no puede murmurar"
Hoy por hoy, la murmuración más dañina para la Iglesia es la que hace PP Franciscus contra la propia Iglesia.
No sé si entre los Eminentísimos de su píccola y selecta corte (?) del G8 habrá alguno que tenga el valor suficiente para decírselo.
Si no, padeceremos más entrevistas, con más desconcierto.
Y la fractura seguirá aumentando (en extensión y en profundidad).
Oremus !!
+T.
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martes, 1 de octubre de 2013
Proyectos, novedades, periferias, aproximaciones
La prueba decisiva de Francisco
El artículo es uno más de los que ponderan a PP Franciscus y le animan a navegar plus ultra. La impresión de muchos - también la mía - es que todo será menos, como la decepcionante conclusión del dicho 'vísperas de mucho, días de nada'. Bueno, de nada no; más bien, quiero decir, de poco. De poco según lo que muchos esperan, esos que son una especie de versión eclesial del '15M', todo ilusiones, todo deseos, todo fantasía de revoluciones eclesiales que PP Franciscus propiciará. Hasta lo dicen, con cierto aire de proclama desafiante:
Ernesto Cardenal habla de Francisco, un 'Papa revolucionario'
Pero la cosa no alcanzará ese nivel. Lo que sea que será dejará insatisfechos a los revolucionaristas, siempre feroces, rabiosos, violentos contra el altar que subsiste cuando los tronos ya cayeron (o quedaron reducidos a la mínima expresión de su tronío). Los que quisieran ver igualmente inane al Papado, sin el poder de las llaves petrinas, se verán defraudados, algunos, incluso, puede que se sientan traicionados por esperar lo que PP Franciscus no hará ni dará.
Mi aprensión, así y todo, es temer que lo que se vaya haciendo y concediendo deje a la Iglesia más débil, más expuesta, más fracturada. Las tendencias francisquistas son, en este sentido, suficientemente alarmantes, sin ser extremas.
Está en el ambiente, el aire transmite la expectación, la novelería se ha adueñado de los ánimos, todos esperan algo. Y lo van a tener, por lo menos esa prensa aun entusiasta lo va contar así, como una gran novedad francisquista, sea lo que sea. Incluso si no es de estreno, también se tomará como algo a estrenar.
Como muestra de la expansión de la onda (que busca las periferias, plena de ansias centrífugas, excéntricas) me he encontrado con algo que no esperaba. En el articulete de H. Küng que enlacé más arriba, se dice esto:
"...las mujeres que se deciden a practicar el aborto por razones serias, muchas veces con grandes conflictos de conciencia, merecen comprensión y piedad."
Se refiere el hereje Küng, naturalmente, a la piedad eclesial.
Pues heme aquí perplejo, bajo cierto efecto de shock, al enterarme que en mi diócesis ya se practica el consejo de H. Küng:
Proyecto Raquel
Se nos explica que:
"...quiere ser la respuesta de la Iglesia para ayudar a las personas heridas por casos de aborto(...)para la sanación y reconciliación de la mujer que ha abortado, ayudándole a comprender la verdad y gravedad de lo ocurrido, a alcanzar el perdón y la reconciliación con Dios y reconciliarse con el hijo abortado confiándoselo a Dios y reconstruyendo su propia vida poniendo en el centro al Señor"
Pero yo no entiendo. ¿Proyecto, dedicación, medios...para 'reconciliación' de madres abortadoras? ¿No hay, no existen, otras y mejores urgencias que atender, en el mismo campo de la lucha pro vida, sin ir más lejos?
¿No da cierta impresión enfermiza, decadente, una moral que promociona la defensa de la vida del nonato amenazado social, legal y familiarmente y a la vez promueve la compasión para los responsables?
¿Dónde queda el concepto de arrepentimiento y penitencia cuando en su lugar parece sobresalir la comprensión benevolente más que la actitud penitencial? ¿Acaso el psicologismo está usurpando el terreno que pertenece al fuero de la conciencia, un espacio sagrado vinculado al Sacramento, no a la recepción comunitarista-projimista? ¿El tratamiento rehabilitante de la persona y no la contrición (y también la atrición) del penitente?
Un iluminado me decía que no fuera duro, que esto era, al fin y al cabo, como lo del Hijo Pródigo, y que me estaba comportando como el hermano mayor quejoso.
Yo le dije que sí, que había dado en la diana, que así era yo, de una pieza.
Obviamente mi iluminado corrector (fraternal, of course) se creía el protagonista mejor de la parábola. Sin timidez, sin dudarlo.
Paso a paso nos acercamos a situaciones muy parecidas a aquellas que provocaron la gran crisis de la Conferencia Episcopal Alemana, bajo la presidencia del polémico cardenal Lehman, cuando las parroquias impartían cursos de concienciación/información para las interesadas en abortar y les expedían el certificado de asistencia al curso, documento que les servía luego para acreditar la información requerida legalmente para acceder finalmente al aborto. Aunque este 'proyecto raquel' no sea (todavía) eso, tengo la impresión de que es un paso más para que surja una sensibilidad comprensiva que postule el respeto de conciencia (y circunstancias) de las abortadoras. Si esto no se ve, es que se ve muy poco.
Mis dudas mayores, sin embargo, versan, por el momento, sobre esa sintonía, que me inquieta, entre lo del 'proyecto raquel' ese y lo dicho por H. Küng en su articulete. ¿Estamos tan cerca, tan próximas están ya nuestras posiciones?
+T.
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