miércoles, 11 de febrero de 2009

Volar a Lourdes

Lourdes tiene claridad. Si es de dia, el cielo corre y descorre nubes, limpia con lluvia fina, y deja salir un sol alto y suavemente dorado, muy claro. Cuando se hace de noche, las velas encendidas cantan con pequeñas lenguas llameantes un rosario luminoso, concordado con el universal AveMaría de los peregrinos, de los creyentes, de los dolientes, de los humildes.

Al pie de la imagen blanca de la Gruta, los cirios encendidos se renuevan sin cesar, y los que pasan y besan la roca se renuevan tambien, como la corriente del Gave. El rio y los trinos de los pajaros son el sonido de Lourdes, que es también silencio con una impregnación sagrada que se percibe y te recoje, suavemente, atrayendo a la oración.

En Lourdes es fácil rezar, y es dulce la oración, serena, limpia, fresca como el agua del manantial de la Virgen.

También desde aquí se puede dejar una plegaria, una intención, un Avemaría...o un beso.

Como un murmullo del Gave que fluye, o el piar de un pájaro que vuela un instante entre la Gruta y el Cielo.

¡Ave María!

+T.

Concordancias musicales

Hay músicas que sintonizan sorprendentemente bien con mis gustos y circunstancias. Por ejemplo esta sinfonía de Rosenmüller:




Las sinfonías del delicioso maestro pre-bachiano me gustan todas, aunque no sea esta mi favorita, pero es la que he encontrado en el youtube.

La pongo porque es de la músicas que selecciono cada año para oir en Febrero-Marzo. Quizá porque la considero muy acordada con la intimidad en que se resuelve mi vida. A veces no me caben otras músicas, pero las de este estilo sí.

Por cierto que Don Jordi Savall (y sus Hesperiones) es de lo mejor de lo mejor de toda nuestra cultura musical contemporánea. Un verdadero lujo que espero (deseo) deje escuela que perdure.

p.s. Huelga decir que la ilustración del yotube con imágenes del Leonardo es de lo más cursi (y la aberrante Leda con el rijoso cisne olímpico, una pornografía que Uds. me dispensarán, les ruego).

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lunes, 9 de febrero de 2009

Ejecución por omisión

Decir "Eluana ha muerto" es un eufemismo descomprometido. Una persona incapaz a la que se le priva de los mínimos vitales necesarios, no "ha muerto". Dígase crudamente que ha sido sentenciada a muerte, y ejecutada por omisión.

Una modalidad de ejecución que ya tiene más de una víctima, y tendrá más. La Europa que hace causa política contra la vida y a favor de la muerte arbitrará en sus parlamentos leyes que permitan esas ejecuciones por omisión. Una macabra novedad que los partidos de la izquierda sin moral y los partidos de la derecha exentos de todo compromiso moral presentarán como una "medida de progreso" o un logro para mejorar la calidad de vida (y de muerte).

El fracaso de nuestra occidentalísima sociedad-cultura (liberal-democrática o social-demócrata, es lo mismo) es patente. Y trágico. A la base, la derrota (buscada, planeada, deliberada) de la familia como institución primera, fundamental e insustituíble. Me parece evidente: Casos como el de Eluana y los otros que han sido y los que luego vendrán son un testimonio patético del fracaso de la familia, incapaz (incapacitada) para "gestionar" su sustancia, que es la vida. Las familias de Occidente se han hecho (se están haciendo) y se han configurado incapaces para la vida (y para la muerte).

Una sociedad hedonista y consumista nunca será una sociedad responsable de la vida, para la vida. El decurso histórico de un falso y degenerado concepto de la libertad y el individualismo conjugado con los restos ideológicos del marxismo anti-humanista, concluyen en una praxis monstruosa que reconoce y concede derechos al mal mientras veta y limita las posibilidades y recursos al bien.

La Italia que se ha motivado en pro o en contra de la vida de Eluana es un capítulo de una serie trágica que continuará. Si no somos capaces de reaccionar y sustituir/renovar, el patético fin de Eluana será el nuestro y el de los nuestros.

También ha fallado el amor al prójimo, y ha ganado el amor propio del egoísta disfrazado de filantropía compasionista. Más que evitar el sufrimiento del enfermo, lo que se busca es no complicar con sufrimientos ajenos la vida de los sanos. Nunca lo reconocerán, pero es eso.

Los bienpensantes, ahora, pedirán silencio, "respeto" del dolor. Un dolor que se ha resuelto deliberadamente en muerte no puede ser llorado, es verdad. Sería una hipócrita pena, un luto falso.
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A los que clamamos por la vida, sin embargo, nos gritarán como de costumbre, con el gesto estentóreo del que acusa con rabia porque no se atreve a mirarse en conciencia. La conciencia de los inmorales se vuelve un pozo muy hondo donde la luz no llega para poder reflejar nada. Pero de su pozo oscuro sacan tiniebla apara arrojarla sobre el mundo.


Qué duda cabe que el mundo se vuelve más oscuro cada vez que le quitan derechos a la vida y se los conceden a la muerte. ¿O es que caben dudas sobre esto?


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sábado, 7 de febrero de 2009

Un Van Dyck de vuelta

Le tengo especial aprecio a Anton van Dyck por haberle puesto rostro a Carlos I Estuardo, uno de mis favoritos históricos. Tuvieron que caerse muy bien uno al otro: El rey absoluto imposible y el caballeroso pintor snob más exquisito de su época.
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Cundo re-visito El Prado, me detengo ante su auto-retrato con sir Endymion Porter, uno de los más bellos de toda la retratística del barroco. Y es de notar la ansiosa obsequiosidad del artista y la flemática (distante?) pose del rubicundo lord, famoso e inmortal por el artista, precisamente. Como si lo hubiera adivinado al posar, sir Endymion mira un tanto reluctante, con ojillos porcinos y Anton guiña simpático al espectador, encantado con la escena, of course.

Pues ocurre que han recuperado para El Escorial un Van Dyck perdido hace dos siglos, oh providencia! Un San Sebastián que estuvo en la sala capitular del monasterio y han repuesto en su lugar con emoción. La foto de tan fausta escena parece una escenificación sintonizada con los exquisitos azules del maestro flamenco, con esos operarios de uniforme azul-mahón colgando el espléndido cuadro en el muro escurialense. Emocionante.
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El cuadro tiene otras versiones (el taller de van Dyck?). Por lo pronto recuerdo una en la Alte Pinakothek de Münich, que repite el tema-escena salvo detalles. No se cual de las dos pinturas será primera, pero sin duda fue del gusto de los marchantes y mecenas. Si se data en torno a 1622, me atrevo a opinar que:

- la composición recuerda mucho al Perseo y Andrómeda de Rubens, del Prado...aunque esta se feche posteriormente, ca. 1639 (van Dyck trabaja en el taller del maestro hasta ca. 1620)

- la figura del S.Sebastian pudiera ser un autorretrato del veintañero van Dyck (compárese con el auto-retrato también expuesto en la la Alte Pinakothek)
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Una vez me preguntó uno si van Dyck fue "homosex". Le respondí rotundo que no porque esas cosas son del siglo XX final; antes, el afecto intenso entre hombres era otra cosa y de otra manera, sin definirse en lo que hoy se estima "gay". De todas formas, la exquisita elegancia de van Dyck hace sospechar a más de uno sobre este desviado sentido, equivocadamente. A van Dyck se le conocen devaneos, una amante muy exuberante, y una esposa también muy picaruela e insinuante que se conserva hermosísima jugando con su rosario, en El Prado.

Opino que la elegancia de los retratos pintados por van Dyck fue en parte elegante gracia y prosapia de los retratados. Por ejemplo la real pareja de Charles I Stuart y Henriette de France, tan decadentemente atractivos, como un fascinante canto de cisne del absolutismo regio más depurado y transfigurado, XVII europeo plenísimo, barroco cumbre. Van Dyck sólo transpuso insuperablemente en pintura y arte lo que ya era arte y vida (nuestro Velázquez haría lo mismo more hispano).



Volviendo al San Sebastián recuperado, véase que el cuadro es barroco casi tópico: Escena descentrada en dos volúmenes desiguales laterales, resaltando el tema-motivo con el recurso del desnudo iluminado del santo y su patética pose. Iconográficamente, no se atiene a la típica representación del S.Sebastián asaeteado, sino que le muestra en un paso previo, cuando está siendo atado al laurel del Palatino. Los verdugos grotescos (figuras y movientos) contrastan con las bellas formas del mártir. Decía que me parece un auto-retrato, parecer que explicaría la suavidad de las formas, una anatomía apenas musculada, casi adolescente, con la mínima cobertura del perizoma encordado. La mirada doliente y pudorosa del Santo se dirige al espectador, suscitando la compasión y conectándole con la escena. La iconografía sebastianista se explicita en el atributo de las flechas martiriales, portadas por el muchacho escorzado de la derecha.

La gama de color es ricamente vandyckiana: Azules, grises, blancos, ocres-rojos (estos parecen dominar en la versión de la AltePinakothek, véase la foto de arriba). La composición se complementa con detalles: Un perro y unas vestiduras; en la pintura muniquesa, más recargada, una cabeza de caballo y un centurión con casco y morrión (tomados de algún grabado?).

Ha sido una encantadora noticia, ver recuperadas estas bellezas para un mundo tan afeado y corrompido por el falso "arte" de los impostores sin inspiración ni dotes, pero multimillonarios como sir Anton van Dyck nunca pudiera imaginar.

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Pedir con una hucha y otras gestiones

Eran cuatro, más otras dos que se les unieron por la tarde. Estuvieron desde las 11'30 de la mañana hasta las 9,15 de la noche pidiendo para Manos Unidas-Campaña contra el Hambre. Señoras de su casa, cada una con sus problemas y sus cosas (cosas y problemas muy notables, cada cual con su pequeño mundo cuestas). Volvieron cansadas, y un tanto desilusionadas por la regular respuesta/correspondencia de la gente. No es que sean blandas, son bastante recias y tienen experiencia de otras veces, que no es la primera vez que piden con una hucha en la mano. Pero desalienta ver cómo te rehuyen y esquivan. Aunque comentaron que el centro comercial no tenía el "ambiente" de otras veces, ellas sabían que no era por la "crisis", sino más bien por la poca voluntad.
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Esta mañana ha salido para lo mismo otro "comando". También son seis y esperan tres "recambios" por la tarde. Son chicas jóvenes, una con la carrera terminada, y las demás universitarias unas y otras trabajadoras. Tienen más "nervio" que las señoras. En la Parroquia las esperan de vuelta sobre las 9-9'30.

¿Es contradictorio postular con una hucha para una "campaña contra el hambre en el mundo" en un centro comercial típico ejemplo del consumismo del 1er. Mundo que agrava el hambre en el 3er. Mundo? ¿Es vergonzoso contactar con la dirección-gerencia del centro comercial y pedir permiso para colocar una mesa, poner propaganda y poder estar a la entrada con las huchas? Siento comprobar que hay personas que dirían que sí, que eso es relacionarse con el enemigo. Piensan de esta forma tan...¿tan qué? No se definir o adjetivar. Bien, quede aquí mi sentida comprobación de opiniones por el estilo.

Con el dinero de las huchas de las señoras y las chicas se complementará la colecta parroquial. Junto con lo que se recaude en otras cinco parroquias más, se pretende pagar los gastos de instalación y puesta en marcha de una piscifactoría en una aldea africana. La población (se piensa sobre todo en los niños) necesitan proteínas para enriquecer su pobre dieta, y los misioneros han estudiado y proyectado las piscifactorías para suministrar pescado sano y barato, que también supondrá la educación-promoción de los trabajadores que quedarán al cargo de la piscifactoría.

El coste del proyecto asciende a 14.840 € , que se espera sufragar con las colectas, donaciones y cuestaciones de las parroquias del Arciprestazgo, este fin de semana (y hay proyectos como este por toda España, y llevan 50 años con la campaña contra el hambre, estas señoras de Manos Unidas). Dice el cura que si no se pide, no se recoje y no se podrá mandar el dinero para la piscifactoría. También dice que los misioneros están esperando esa cantidad, porque dirigieron el proyecto a Manos Unidas para que se incluyera entre los objetivos parciales de la campaña-colecta de Febrero-2009.

En otro frente, con otra intención, un grupo de universitarios de AUPA saldrá esta tarde a pegar carteles contra el aborto, contra la ampliación de la ley abortista. Serán siete u ocho. Algunos han acabado los exámenes del cuatrimestre, otros todavía no. Van con todo el entusiasmo del que se sabe y reconoce conscientemente contracorriente. Yo les digo que "contra mundum". Un mundo adverso a la vida que se tragará los carteles que desaparecerán en la marejada de la indiferencia (a algunos les provocará malestar, a otros violencia, a la mayoría no les dirá nada porque ni los verán).

Pero un cartel pegado vale un testimonio. Y cada testimonio tiene detrás un motivo de fe. Y son valientes, y cada cartel que peguen les definirá mejor en su fe decidida a salir y estar y que se note. Tienen valor.

¿Habrá quien les cuestione por ser lo que son, estudiantes creyentes pro-vida, universitarios católicos movilizados? No se de dónde han sacado el dinero para los carteles. Si como asociación reciben alguna ayuda, ¿se les acusará de rendirse al sistema? ¿pensará alguien que por estar en la universidad pública gestionada por los que hacen leyes abortistas mis entusiastas amigos de AUPA merecen ser descalificados?

En las Cáritas parroquiales se saben de muchos casos (todos muy tristes, todos penosos) de abortos. No hace mucho supimos de uno especialmente traumático que terminó de manera desconcertante: La familia que tenía empleada a la madre (una chica extranjera, sin familia en España) la despidió cuando supo que había abortado. Al poco, volvió a quedar en estado y esta vez pudo tener al bebé gracias a otra familia que supo de su situación y la acogió, haciéndose cargo de cuidarla durante la gestación. El niño nació, y su madre y él siguen en casa de esta familia.

Estas son nuestras "bases". En la punta de nuestra "estructura" - por ejemplo - un Cardenal "diplomatea" con un embajador, o un gobierno, o un presidente. Ex officio, por obligación de su oficio. Se expone al flash de un fotógrafo y el articulete de prensa con el irónico comentario del gacetillero de turno. Pero está haciendo lo que tiene que hacer, cumpliendo un encargo que debe atender.


Son nuestras "coordenadas": Nos movemos en un centro comercial con una hucha, en el despacho de una alta instancia, en una esquina pegando un cartel, en un ordenador tecleando para un blog. Y ante un Sagrario rezando bajito, o sin palabras, sólo con el corazón: Cor ad cor loquitur.

Y somo los mismos, todos y todo por Él y para Él. Si se nos entiende, lo agradecemos. Si no, lo sentimos. Pero seguimos.

+T.

jueves, 5 de febrero de 2009

Recapitular


Me preguntaba hoy un allegado que qué se debería hacer, en tales circunstancias, cuando la derrota desarma y el escándalo desalienta. Le he respondido con un infinitivo cargado de recursos: Recapitular.

Me alarma que no nos cale hasta los tuétanos lo que rezamos (lex orandi, lex credendi). Nosotros empezamos la Misa con el ritual del "Yo confieso" y el triple golpe de pecho...Pero a veces (muchas veces, muchas veces) descubre uno que no nos creemos lo que rezamos, que no asumimos y sólo "ritualizamos". ¿Se nos ha olvidado que somos pecadores? ¿No entendemos que en nuestra vida hay culpas, que hay cosas que son por nuestra culpa, que tenemos grandes culpas? Todos; todos los que rezamos eso que rezamos.

Por eso el desencanto cuando el pecado se evidencia, se descubre, se enseña y se publica. Mientras estamos detrás del telón, con las culpas veladas y encubiertas (piadosos sigilos de confesonario y confesor), bueno. Pero hay veces que se levanta el telón y la discreta escena aparece cruda y real, hijos de Adán, hijas de Eva y hermanos-as de Caín en plena tragedia, cada cual con su pequeño (o gran) drama interior-exterior, sin decorados, sin maquillajes, sin luz favorecedora, sólo con las candilejas del proscenio; sin telón de decorado ni atrezzo de ambiente; sin vestuario: Sólo el hombre, desnudo en su patética verdad de pecador con su pecado.

Cuando el Señor enseña a orar, instruye a los Apóstoles con la sencillez del PadreNuestro, tan "actualista". Quiero decir que es una oración en presente, que pide pan para el dia en que se reza; y pide perdón, y pide favor para no caer (ese dia también, como el panem quotidianum). Siempre es así, dice eso, reza esas cosas el PadreNuestro que "nos atrevemos a decir" (que también se nos olvida que ese rezo es atrevimiento, por ser nos quien somos y ser Él Quien es). Esta oración la rezamos todos los creyentes, y somos creyentes si creemos lo que estamos rezando y que somos tal y como nos definimos en lo que estamos rezando.

Un cristiano no se asusta del pecado, ni de los pecadores. Ni de ver a los pecadores. Ni de tratar con pecadores. Ni de vivir entre pecadores. Ni de vernos pecadores. Ni de amar a los pecadores. Pero...
Pero se nos impone el mundo, la feria de vanidades, y a veces nos comportamos como fariseos y/o como paganos. O como el mulatillo aquel que sale en el Lazarillo, que cuando veía a su padre negro como el carbón lloraba diciendo - "Mama coco! Mama coco!"...porque el pobrecito no se veía tan negrito como su padre.

Somos así, leprosos con careta de plata que señalan escandalizados al leproso que pierde su máscara, y señalamos con el dedo y rehuímos su compañía. Nosotros, los leprosos.

Lo que decía: Hay que recapitular, volver a poner en cabeza a Cristo. La "piedra angular" sobre la que se construye en firme y con garantias de salvación. Lo que no sea eso, es empezar mal el capítulo: Recapitular todas las cosas en Cristo. Como una de esas grandes letras unciales que salen en los códices viejos, Evangeliarios, Misales y cantorales: Tambien en cada y para cada capítulo de la vida de cada uno (de cada cristiano).

Ese es el proyecto, para nosotros, pecadores, ahora y hasta la hora de nuestra muerte.

Amén.

+T.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Tiempos de dolor y probación


Crecerse con el viento favorable, la vela hinchada y el mar amigo, no define al marino. Aguantar la calma inmóvil y esperar paciente el viento; o mantenerse firme al timón cuando la tempestad arrecia y la mar se vuelve procelosa: Ahí sí se desvela el capaz, el valiente, el capitán.

De vez en cuando es necesario volver a la Parábola del Trigo y la Cizaña. Y aprender que si el Reino de Dios está dentro de nosotros, el campo de la siembra y el crecimiento del trigo y la mala semilla también está en nosotros, somos nosotros. Y la Iglesia también, Reino de Dios sembrado, plantado en el mundo, que crece en el mundo encañando y granando espigas de trigo...junto a la cizaña que el Enemigo sembró, nos sembró.

De cristianos cabales es desarrollarse en la fe de nuestros padres, del Abrahám que cree y espera contra toda fe y esperanza: Él cree y espera. Repitiendo como una salmodia el "maldito el hombre que confía en el hombre y en la carne pone su confianza" de Jeremías con el "yo sé de Quién me he fiado" de San Pablo, cimentando en la fuerza del Agios Ischirós la fragilidad del hombre de barro.

Dudamos de nosotros y de nuestras obras. No se duda de Dios y de su sabia y bondadosa Providencia, que saca agua del perdenal del desierto y hace brotar salud de la llaga leprosa.

Y así transcurren los dias de su Iglesia en la tierra, repitiendo suplicantes la escena aquella con dolientes nuevos: "...si vis potes me mundare".

Los que no saben dirán que son tiempos de derrota. Los que creemos sabemos que es tiempo de crecer, de madurar, de abrir yemas y brotes, de florecer y dar fruto.

Tu autem Dómine miserere!


+T.